Gracias al observatorio de pajaros ubicacado en el Mirador del lago, inaugurado en 2021 en colaboración con el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, podréis avistar el paso de las aves migratorias.

Entre los meses de septiembre y noviembre, las aves comienzan su viaje a tierras más cálidas. Por este motivo para los amantes de la ornitología existe un refugio en Vall de Núria junto al Mirador del lago, en el lado opuesto de la Creu d´en Riba, para admirar este fenómeno de la naturaleza. Esta oportunidad es perfecta para descansar unos días en el Hotel Vall de Núria y vivir un contacto directo y pleno conel entorno.
Hay viajes que comienzan antes de llegar al destino, mientras se planean o incluso cuando se sueñan. En este caso, la experiencia Vall de Núria se vive desde el minuto 0, cuando los viajeros llegan a la estación de Ribes-Vila y visitan el Museo del Cremallera, dedicado a la historia del emblemático tren de montaña.
Tras esta visita, os montaréis en el único medio de transporte que conecta con Vall de Núria, ya que es una zona donde los coches no pueden acceder. El recorrido de 12.4 km, y un desnivel de 1.000 metros os hará pegar la cara al cristal para admirar el paisaje mientras que con la aplicación SmartGuide, disponible tanto para Android como para iOS, os informáis de los secretos y curiosidades del valle.
Una vez en la estación final, ante vuestros ojos contemplaréis un enorme edificio en cuyo centro se ubica el Santuario de Núria. Una basílica situada a 2.000 metros de altitud, cobijo espiritual de tradiciones antiguas, historias y leyendas.
Desde septiembre hasta noviembre, las aves se trasladan en busca de climas más cálidos cuando las temperaturas comienzan a descender. Por ello, en esta época es un momento excelente para visitar el valle y pararse a observar su migración gracias al observatorio de pájaros, inaugurado en la primavera de 2021 en colaboración con el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser.
Además, durante vuestra visita al valle podréis alojaros en el Hotel Vall de Núria, un refugio acogedor que combina tradición y modernidad en plena naturaleza. Sus instalaciones ofrecen habitaciones con vistas a la montaña, espacios comunes donde relajarse tras una jornada al aire libre, una propuesta gastronómicacon productos de temporada y rincones desde donde contemplar el amanecer o la niebla matinal.