Todas las entradas de: Marta

VILLA-LUCÍA REGRESA AL CORAZÓN DE MÉXICO: UNA NOCHE DE RANCHERAS, SABOR Y MAGIA EN LAGUARDIA

Villa-Lucía celebra una nueva edición de la ‘Gran Fiesta Mexicana’ el viernes 31 de julio. Música en vivo, enogastronomía Km. 0, sorteos y una ambientación que transforma Laguardia en tierra azteca por una noche.

 

 

Hay noches que se anuncian solas. Villa-Lucía lo sabe, y por eso regresa con la “Gran Fiesta Mexicana”, el evento que abre cada verano el ciclo ComeCultura. Un proyecto que lleva años demostrando que la enogastronomía local y el kilómetro cero pueden convivir con la mejor inmersión cultural. Esta noche, la propuesta es México: sus rancheras y sus sabores. El Mariachi Imperial Elegancia Mexicana y el Dúo Imperial volverán a ser los artífices de una velada difícil de olvidar.

 

El viernes 31 de julio de 2026, a partir de las 21:00, el Espacio Gastronómico Villa-Lucía en Laguardia abrirá sus puertas a México. La ambientación, cuidada en cada detalle, convertirá el recinto en un espacio fuera del tiempo: música en vivo, aromas que cruzan el Atlántico y la calidez de una noche de verano en Rioja Alavesa como telón de fondo.

La música, protagonista de la noche

La música es el corazón de ComeCultura, y esta edición no será una excepción. De Guanajuato llega el Mariachi Imperial Elegancia Mexicana, diez artistas –ocho músicos y una pareja de baile– que ya tienen historia con nombres como Rocío Durcal. Su actuación promete esa mezcla de emoción contenida y energía desbordante que solo las rancheras saben entregar.

Junto a ellos, y como garantía de que la pista de baile no descansará, regresa el ‘Dúo Imperial’, el cubano Reynaldo Caballero y la navarra Izaskun Goizueta, ya parte indisociable de la familia ComeCultura. Sus ritmos latinos e internacionales tienen la virtud de mover a quien más quieto parece.

Una carta diseñada para el disfrute

La propuesta culinaria de Villa-Lucía tiene la vocación de agradar a todos sin renunciar a la calidad. Los asistentes encontrarán una cuidada selección de estaciones temáticas, como Mexican corner: ‘Nachos con enchilada de carne y queso cheddar’ y ‘Arepas de pollo y verduras’. Hot Dog corner: ‘Hot dog con nuestras salchichas al estilo Viena’. USA corner: ‘Mini hamburguesa de txistorra a la brasa’. Sandwich corner: ‘Emparedados vegetales con pan de masa madre autóctona. Rincón del jamonero: ‘Platito de virutas de jamón cortadas a cuchillo. Sweet corner: ‘Tarta de queso’, ‘Mini cremoso de queso, crumble crujiente, Fresaraba y vino’, ‘Tableta de chocolate Vinfos de origen mexicano’. Ice Cream corner: ‘Tarrina de helado artesano’.

La oferta de bebidas es tan cuidada como la culinaria: beer bar, con cervezas, refrescos y agua; wine corner, con copa doble de vino joven, copa de vino crianza y copa de cava; y cocktail bar, con combinados y combinados premium.

Completan la velada sorteos y sorpresas, entre ellos el videomatón 360º de Protour360 para capturar los momentos más memorables de la noche con el sello de Villa-Lucía. Quienes vengan caracterizados con la temática mexicana no solo se integrarán mejor en el ambiente: participarán también en un sorteo especial pensado para ellos.

La entrada tiene un precio de 27€ por persona (IVA incluido) e incluye 3 monedas Vinfos® (cada Vinfo® tiene un valor de 3€) para canjear por consumiciones. La entrada infantil (de 9 a 14 años) es de 13,50€, con 2 Vinfos® incluidos. Los menores de 8 años acceden de forma gratuita siempre y cuando vengan acompañados de un adulto.

Las entradas ya están a la venta en www.comecultura.com

Como en todos los eventos de ComeCultura, habrá a disposición del público autobuses con salida y regreso desde Logroño por 10€ por persona. La salida se realizará a las 20:30 saliendo desde el aparcamiento Comandancia, Fuente Murrieta, mientras que la vuelta parte desde el propio espacio de Villa-Lucía a las 01:45 horas de la mañana.

Más información en: reservas@villa-lucia.com o en el teléfono 945.600.032.

ALCÁZAR DE SAN JUAN. DONDE LA HISTORIA Y EL MITO SE ABRAZAN

Socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, este rincón de la provincia de Ciudad Real reúne todo lo que puede emocionar a un viajero ávido de experiencias.

 

 

En el corazón de La Mancha, donde el horizonte se pierde entre campos de cereal y molinos que dibujan siluetas contra el cielo, se alza Alcázar de San Juan. Un lugar donde cada piedra, cada plaza, cada murmullo del viento parece susurrar historias de caballeros, hidalgos y siglos entrelazados. Aquí, el pasado no es solo memoria; es una presencia viva que invita a ser descubierta.

Todo viajero que llega a Alcázar busca, tarde o temprano, las huellas de Miguel de Cervantes. Y la ciudad no defrauda. En la Iglesia de Santa María la Mayor, un documento amarillento custodiado como un tesoro revela un nombre y una fecha: «Miguel, hijo de Blas de Cervantes Saavedra… 9 de noviembre de 1558». Es la partida de bautismo que, según muchos, pertenece al genio de las letras españolas. El bibliotecario real Blas de Nasarre lo dejó escrito al margen en el siglo XVIII: «Este fue el autor de la Historia de don Quixote».

La pila donde supuestamente fue bautizado aún permanece allí, en un templo que es un mosaico de siglos: restos visigodos, un ábside románico, yeserías mudéjares y el barroco dorado del Camarín de la Virgen. A su lado, el Torreón del Gran Prior, vestigio almohade del siglo XIII, vigila la ciudad con su aire guerrero. Fue testigo de esplendor y decadencia, de los hospitalarios de San Juan y de las cicatrices de la Guerra Civil que borraron sus retablos. Pero su piedra sigue en pie, desafiando al tiempo.

No hace falta mucha imaginación para entender por qué Cervantes —o su alma— encontró aquí inspiración. Basta subir al cerro de los molinos al atardecer, cuando la luz baña las aspas y la llanura se tiñe de oro. Estos gigantes de blanco impoluto, donde aún se celebran moliendas tradicionales, son la esencia del paisaje quijotesco.

Y para sumergirse en el mundo de los hidalgos, nada como el Museo Casa del Hidalgo. Entre muebles de roble y enseres del siglo XVI, uno casi espera oír el crujir de la armadura de Alonso Quijano. Las calles, además, están sembradas de guiños literarios: estatuas, azulejos con pasajes de la novela, placas que rinden homenaje a personajes reales que quizás poblaron sus páginas.

Pero Alcázar no es solo letras y leyendas. A pocos kilómetros, el Complejo Lagunar —Reserva de la Biosfera— despliega un espectáculo de vida: flamencos rosados, garzas, grullas y esa planta única, el limonium, que parece brotar de un cuento. Para los amantes del ciclismo, la Ruta a las Tablas del Záncara ofrece un paseo entre humedales donde el cielo se refleja en el agua.

Y luego está el vino. La Feria de los Sabores y el Concurso Regional de Vinos —donde mil catas a ciegas deciden el mejor caldo— son celebraciones que homenajean la tradición vinícola de La Mancha. No en vano, el ferrocarril del siglo XIX trajo consigo el auge de las bodegas, cuyas fachadas modernistas aún adornan el casco urbano.

Alcázar sabe celebrar su historia con fiestas que son auténticas obras de arte vivas. El Carnavalcázar, en plena Navidad, es el carnaval más tardío de España, un derroche de máscaras y satíricas coplillas.

Lo más admirable de Alcázar es su capacidad de acoger. Ya sea en una ruta teatralizada entre misterios medievales, en un paseo a caballo por la llanura o en una cata de vinos, la ciudad se adapta a cada viajero. Incluso a quienes llevan mascotas o necesitan accesibilidad. Porque aquí, como en los versos de Cervantes, lo importante es que «el camino siempre es mejor que la posada».

Alcázar de San Juan no es un destino; es una invitación a perderse en el tiempo, a creer, aunque sea por un instante, que los molinos son gigantes y que, tras la próxima esquina, aguarda una aventura.

www.pueblosgastronomicos.com

 

 

LA CIUDAD QUE SE TRANSFORMA CON LA CAÍDA DEL SOL

En verano, Sevilla cambia el ritmo y muestra su versión más pausada entre patios abiertos, terrazas al atardecer y paseos nocturnos.

 

Hay ciudades que se recorren durante el día y se viven de noche. En Sevilla, el verano transforma el ruido en pausa, la prisa en tiempo, y el calor en una excusa para disfrutar de una buena terraza. Una escapada de estas características debe contar con un alojamiento que permita caminar sin preocupaciones, céntrico, como los hoteles Derby y América.

Mientras las primeras horas del día en Sevilla invitan a buscar refugio entre espacios históricos, patios interiores o largas sobremesas, el verdadero viaje comienza cuando el sol empieza a caer.

Es entonces cuando las calles del centro recuperan movimiento y la ciudad cambia. Los paseos junto al río, las terrazas que se llenan al atardecer, las plazas iluminadas y el ambiente que se extiende por los barrios históricos convierten las noches sevillanas en uno de los momentos más especiales para descubrir la ciudad.

El recorrido puede comenzar entre algunos de los enclaves más reconocidos del casco histórico, como por ejemplo la Catedral o la Giralda, y continuar sin prisa por calles estrechas que conectan arquitectura y gastronomía. En verano, Sevilla se disfruta de otra manera, mirando menos el reloj y disfrutando más de la compañía.

En ese contexto, el lugar donde alojarse adquiere un papel protagonista. Ubicados en pleno centro de la ciudad, los hoteles América y Derby permiten descubrir Sevilla caminando y regresar después a un espacio pensado para descansar sin renunciar a seguir conectado con la energía urbana.

Su localización, junto a la Plaza del Duque de la Victoria, permite acceder cómodamente a algunos de los principales puntos de interés y vivir una experiencia donde el hotel acompaña el ritmo natural de la ciudad: mañanas tranquilas, tardes pausadas y noches que se alargan.

Porque en Sevilla el verano no se mide por las horas de sol, sino por todo lo que ocurre cuando el día termina. Un paseo sin rumbo, una buena terraza donde compartir una animada conversación y un merecido descanso en los hoteles América y Derby Sevilla.

 

Para más información:

https://www.hotelamericasevilla.com/

https://www.hotelderbysevilla.com/

www.lumbreras16.com

VILA GALÉ CELEBRA CUATRO DÉCADAS DE HOSPITALIDAD PORTUGUESA CON UNA GALA EN SINTRA

 

 

El segundo grupo hotelero de Portugal cierra cuarenta años de trayectoria con 52 establecimientos en cuatro países, la recuperación de más de dieciocho edificios históricos y el firme propósito de seguir creciendo sin perder de vista sus raíces. Jorge Rebelo de Almeida, su fundador y presidente, recuerda que todo comenzó con algo mucho más modesto que un proyecto: simplemente las ganas de hacer y de ir creciendo.

De la playa de Galé al mundo

Vila Galé nació en 1986, cuando cuatro emprendedores portugueses decidieron apostar por el turismo en el Algarve, una región que comenzaba a consolidarse como principal destino de sol del país. El nombre de la marca procede de aquel primer enclave, la playa de Galé, donde se levantó el hotel que daría origen a uno de los grupos hoteleros más importantes de la Península Ibérica.

Cuarenta años después, la empresa cuenta con más de 52 unidades repartidas entre Portugal, Brasil, Cuba y España. Jorge Rebelo de Almeida llegó al sector hotelero desde el ejercicio de la abogacía, disciplina en la que desarrolló su carrera durante trece años. Fue la experiencia acumulada en contratos de construcción y proyectos lo que le acercó al mundo inmobiliario y, desde ahí, al turismo. Hoy, a sus 76 años, sigue al frente de las decisiones estratégicas del grupo con el mismo entusiasmo que presidió los inicios: un estilo de gestión marcado por la proximidad con los equipos y la convicción de que el turismo bien entendido puede ser una poderosa herramienta de desarrollo económico y social.

El arte de recuperar el pasado para alojar el presente

Una de las señas de identidad más reconocibles de Vila Galé es su apuesta decidida por la recuperación de patrimonio histórico. A lo largo de cuatro décadas, el grupo ha restaurado más de dieciocho edificios singulares —antiguos conventos, palacios, fortalezas, quintas y caserones de época— transformándolos en hoteles de alto nivel sin sacrificar la arquitectura original. Esta política no es solo una estrategia comercial: es, en términos del propio Rebelo de Almeida, una fuente de placer genuino que preserva la memoria colectiva de un lugar y revitaliza su entorno económico.

Esa vocación por el interior del país y por las zonas con potencial turístico desatendido ha llevado a Vila Galé a abrir hoteles en destinos alejados del litoral, desde la Serra da Estrela hasta el Alentejo profundo, pasando por el valle del Duero o la Golegã. El grupo considera que el turismo puede —y debe— contribuir al desarrollo equilibrado del territorio, evitando que la concentración de visitantes recaiga siempre sobre los mismos focos urbanos o costeros. En este sentido, el administrador Gonçalo Rebelo de Almeida recordó durante su intervención la misión de la compañía: “Decidimos hacer hoteles completos que proporcionen experiencias gastronómicas, de entretenimiento y ocio, de bienestar y salud, que no sean solo espacios para dormir. También acordamos que los hoteles deben tener un componente cultural y patrimonial”, destacando en esta trayectoria el Vila Galé Albacora, en Tavira, un antiguo real de almadraba de atún.

Expansión y nuevos proyectos: Brasil y el horizonte internacional

La apuesta por Brasil a comienzos de la década de 2000 fue, en su momento, una decisión poco convencional. Mientras otras cadenas europeas dirigían su expansión hacia mercados más próximos, Vila Galé eligió Fortaleza para instalar su primer hotel fuera de Portugal, inaugurado en 2001. Aquella decisión resultaría determinante: veinticinco años después, Brasil se ha convertido en el principal destino internacional del grupo, con presencia en estados como Ceará, Bahía, Pernambuco, Río de Janeiro, São Paulo, Alagoas y Pará, entre otros.

A pesar de su envergadura actual, el grupo mantiene una fuerte estrategia de expansión y cuenta con 14 unidades en desarrollo, distribuidas entre ambos lados del Atlántico, además de otros seis proyectos en pipeline:

  • En Portugal: Las próximas aperturas con el sello Collection serán en Penacova, Miranda do Douro, Golegã, Lisboa (donde destaca el futuro hotel en el Palácio Almada Carvalhais con una inversión prevista de cuarenta millones de euros), Caxias e isla Terceira (en el archipiélago de las Azores).
  • En Brasil: El plan contempla siete nuevos hoteles distribuidos por São Luís do Maranhão, Coruripe, Brumadinho, João Pessoa y Florianópolis.

Esta expansión se asienta sobre la misma filosofía que ha guiado la trayectoria del grupo desde sus inicios: construir, operar y mantener los establecimientos bajo gestión propia, asegurando así la coherencia de una marca que ha hecho de la hospitalidad portuguesa un referente reconocible en cuatro continentes.

 

El factor humano como ADN: Sintra como escenario de celebración

El pasado 27 de junio, el Vila Galé Collection Sintra acogió la gran celebración del cuarenta aniversario del grupo. El establecimiento de cinco estrellas, situado a pocos minutos del casco histórico de Sintra —ciudad reconocida como Patrimonio Mundial por la Unesco— reunió en una cena de gala a colaboradores, socios, inversores, autoridades y representantes de los distintos países en los que opera la cadena.

La velada no solo sirvió para repasar los éxitos comerciales, sino para poner en valor el fuerte componente de hospitalidad y cercanía que distingue a la marca. Jorge Rebelo de Almeida agradeció personalmente a los más de cinco mil colaboradores en Portugal, Brasil, Cuba y España, así como a los profesionales que han pasado por la empresa a lo largo de estos 40 años. “Las personas son y serán siempre fundamentales en la vida de las empresas y deben ser nuestra prioridad absoluta. Las ideas y la voluntad de crear y actuar son tan o más importantes que el capital”, afirmó el presidente. En sintonía con esto, desde la dirección se subrayó el deseo de mantener «hoteles que sean humanos, donde nuestros equipos formen parte efectiva de nuestra diferenciación a través de un servicio afable y una conexión afectiva con los huéspedes».

Presente en la ceremonia, el secretario de Estado de Turismo, Comercio y Servicios, Pedro Machado, destacó la importancia que Vila Galé tiene en la economía del país: “Representa una parte indispensable del éxito de Portugal, un grupo de referencia nacional e internacional”, ensalzando su “capacidad y coraje para invertir en tiempos imprevisibles y difíciles”.

Finalmente, el CEO reconoció que el sector se enfrenta a desafíos globales de envergadura, concretamente la escasez de recursos humanos, el cambio climático y el contexto geopolítico. Sin embargo, mantuvo su total confianza en la capacidad del grupo para seguir creciendo de forma responsable y sostenible: “Mi convicción es que, si nos mantenemos fieles a nuestros principios y a nuestra línea estratégica, lograremos hacer frente a todos estos desafíos”.

Cuarenta años de viajes, reencuentros, historias y momentos que permanecen. Esa es la definición que el propio grupo ofrece de su trayectoria, y también la invitación que extiende a quienes todavía no han formado parte de ella.

Mas información: www.vilagale.com

 

MENINAS SUMMER EXPERIENCE

El Hotel Meninas invita a descubrir el lado más tranquilo de Madrid este verano

Julio y agosto también son meses para conocer la capital. Esta ciudad que nunca descansa os ofrece millones de planes aun cuando parece que todo el mundo escapa de ella, en busca de sol y playa. Para quienes prefieren una alternativa al bullicio de costas abarrotadas, Madrid es la mejor opción y el Hotel Meninas el capricho ideal para una escapada.

Este verano, Madrid se convierte en una propuesta muy interesante para aquellos que buscan un plan diferente. Un destino vivo de día, pero aún más de noche, con opciones a todas horas ya sea recorriendo museos, terrazas al atardecer o paseos por las calles históricas de la ciudad.

La capital suele asociarse al ritmo constante, a las agendas llenas y al movimiento frenético de los madrileños. Sin embargo, durante los meses de julio y agosto la ciudad se transforma, y da paso a la calma. Así mismo, se convierte en el lugar perfecto para quienes desean conocer la otra cara de Madrid, en una escapada urbana que combine cultura, gastronomía y descanso.

Pero, si hablamos de descanso, para este tipo de escapadas lo importante es alojarse en un lugar que os haga sentir como en casa. Por ello, el Hotel Meninas  situado en un precioso edificio del S.XIX es la mejor opción. Ubicado en pleno corazón de Madrid, este alojamiento deja de ser un lugar de paso para convertirse en parte del recorrido. Su carácter boutique y el cuidado por el detalle permiten descubrir algunos de los principales atractivos de la ciudad caminando y disfrutando del entorno con otra perspectiva.

El establecimiento cuenta con habitaciones individuales, dobles, triples, cuádruples y junior suites, todas ellas luminosas y diseñadas para garantizar el máximo confort y descanso. Cada estancia ha sido concebida con especial atención en los detalles, ofreciendo un refugio tranquilo en el barrio de palacio.

A pocos minutos de enclaves emblemáticos como el Palacio Real o el Teatro Real, el hotel ofrece una propuesta orientada a quienes valoran el diseño, el confort y una estancia tranquila. Una combinación que convierte cada visita en una oportunidad para conocer una versión más serena y cercana de Madrid.

Este verano, la capital propone una escapada diferente: menos prisa, más experiencia y una nueva forma de vivir la ciudad desde uno de sus rincones con más personalidad.

 

Para más información y reservas:

https://www.hotelmeninas.es/

PUERTO ANTILLA GRAND HOTEL: EL OÁSIS DEL SWING

Un resort donde el golf se convierte en una experiencia de bienestar, en un enclave perfecto frente el Atlántico.

 

 

Este verano el sur de España tiene una propuesta irresistible para quienes buscan una propuesta que aúne deporte, naturaleza y relax en un mismo destino. Situado en primera línea de playa de la costa onubense, Puerto Antilla Grand Hotel se alza como el enclave ideal para disfrutar no solo de una estancia de cine, sino también del golf en un entorno privilegiado.

Este verano quienes buscan algo más que unas vacaciones de sol y playa tienen un nuevo destino. En plena costa onubense, Puerto Antilla Grand Hotel os propone una escapada que combina deporte, bienestar, gastronomía y el placer de despertar frente al mar.

Ubicado en primera línea de playa, en Islantilla, este resort se presenta como uno de los lugares donde el descanso es posible junto con la práctica de diferentes deportes como golf o running.

A escasos minutos del hotel se encuentra el Club de golf de Islantilla, uno de los campos de referencia de Andalucía. Con 27 hoyos distribuidos en tres recorridos de nueve hoyos cada uno, es una propuesta que los jugadores de diferentes niveles podrán disfrutar durante sus vacaciones.

Cada recorrido es una experiencia: el campo azul está orientado a jugadores de hándicap bajo; el amarillo combina nivel intermedio y vistas privilegiadas; y el verde ofrece una alternativa más accesible para quienes buscan una partida relajada.

Una estancia en Puerto Antilla Grand Hotel es una oportunidad perfecta para disfrutar del deporte y relajarse en el Prestige Club Sport Wellness& Spa, un área de más de 1.000 m² que incluye circuito de aguas terapéutico, piscina climatizada, jacuzzi, sauna finlandesa, baño turco y diferentes experiencias sensoriales.

La propuesta se completa con una oferta gastronómica que pone el foco en el producto local. Desde carnes ibéricas procedentes de la sierra hasta pescados y mariscos frescos de la costa onubense. El restaurante buffet Los Porches ofrece desayunos, almuerzos y cenas tanto en sala como en su terraza jardín, mientras que El Mirador de Puerto Antilla, junto a la zona de piscinas, apuesta por una cocina inspirada en los sabores de Huelva.

Más información y reservas:www.puertoantilla.com