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¡VISIT RIOJA ALAVESA ESTÁ DE ESTRENO! ¡DESCUBRE SU NUEVA WEB!

 

La agencia oficial y DMC especializado de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa rediseña por completo su entorno digital para conectar al viajero con la esencia del territorio y ofrecer a las agencias un canal profesional mucho más ágil y directo. Una plataforma renovada, más intuitiva y cercana, estructurada en cuatro grandes pilares para facilitar el acceso a la oferta enogastronómica, los alojamientos y los planes de autor de sus más de 140 asociados locales.

Rioja Alavesa se visita, se respira, se paladea y se guarda en la memoria. Para acercar este paisaje de viñedos infinitos, calados medievales y villas amuralladas a quienes sueñan con recorrerlo, Visit Rioja Alavesa —la agencia oficial y DMC especializado de la comarca impulsado por la Ruta del Vino de Rioja Alavesa— estrena su nueva plataforma web. Un espacio digital transformado de arriba abajo, diseñado con un ritmo más pausado, accesible e intuitivo para que planificar un viaje sea tan sugerente como vivirlo.

Como explican desde la propia entidad, «Visit Rioja Alavesa, el portal de comercialización de Ruta del Vino de Rioja Alavesa, estrena nueva web con una navegación renovada y una organización más clara de sus propuestas, ahora distribuidas en cuatro grandes categorías para facilitar el acceso a toda la oferta disponible».

Esta renovación técnica no es un mero cambio estético; nace con la firme vocación de servir como puente humano e inspirador entre el viajero e iniciativas vivas impulsadas por más de 140 asociados locales —bodegas tradicionales, alojamientos con encanto, restaurantes que miman la gastronomía regional y empresas de actividades rurales-.

La nueva web visitriojaalavesa.com simplifica al máximo los procesos de consulta y compra directa, adaptándose al perfil de cada persona. Para lograr esa inmersión sencilla y fluida, la propuesta se vertebra en cuatro grandes categorías principales:

  1. Experiencias: Un catálogo único donde la autenticidad es la protagonista. Desde catas singulares en calados históricos y talleres de vendimia hasta rutas autoguiadas en bicicleta eléctrica entre viñedos, escapadas en buggy por la Sierra de Toloño, jornadas de oleoturismo o las míticas rutas del Enobus, también disponibles para grupos.
  2. Bodegas y Catas: En Rioja Alavesa se puede disfrutar de los mejores vinos elaborados en los anteriormente citados calados históricos; en pequeñas bodegas familiares; o en las más modernas y vanguardistas. La web pone a disposición del usuario una lista con todas ellas para seleccionar la que desee, así como la degustación, cata o visita que mejor se adapte a sus preferencias.
  3. Escapadas y Alojamientos: Propuestas con alma pensadas para desconectar en pareja, en familia o entre amigos, facilitando la elección de estancias auténticas rodeadas de mar de viñas.
  4. Viajes Exclusivos: Diseñados para quienes desean dejarse llevar sin preocuparse por la logística. Se trata de itinerarios integrales y paquetes cerrados que reúnen lo mejor del destino —alojamiento, catas y gastronomía— garantizando una selección cuidada desde el primer clic.

Asimismo, la web incorpora potentes filtros de búsqueda (por tipo de experiencia, accesibilidad, duración o público) que permiten a cada visitante dar exactamente con el plan que está buscando.

Un compromiso con el territorio y su gente

Con esta actualización, Visit Rioja Alavesa consolida su posición como la puerta de entrada principal al destino. Desde la propia entidad señalan que esta renovación técnica busca posicionar la web como la puerta de acceso principal al destino y facilitar la planificación al visitante, al tiempo que se afianza como un aliado operativo clave para la intermediación turística profesional y la construcción de propuestas inolvidables. Porque Rioja Alavesa es vino, es piedra, es mesa compartida y es historia viva; y a partir de hoy, esa aventura empieza antes, de forma más sencilla, a solo un clic de distancia.

Más información: visitriojaalavesa.com

ALMENDRALEJO, MIGAS CON CAVA Y TODO EL SABOR DE LA TIERRA DE BARROS

Como socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, este rincón de Extremadura es capaz de conquistar paladares con una facilidad sorprendente.

 

 

Hablar de gastronomía en Almendralejo nos lleva inevitablemente a hablar de la D.O. Ribera del Guadiana, de la que Almendralejo es su capital. Cuenta con 12 bodegas con más de 40 marcas en el mercado. Pero también es hablar de restaurantes en los que la cocina de toda la vida se ha respetado de manera reverencial, cuidando el producto de la tierra, ofreciendo siempre calidad y sabor. Lleva al viajero de la mano, de una forma emocional, a esos veranos en el pueblo en los que jugaban en la calle hasta la hora de comer, que era cuando la abuela salía a la puerta de la casa, secándose las manos con el mandil de cuadros y llamando a todos a la mesa…

Ciudad del vino y del cava, nada define mejor la gastronomía de esta localidad que las migas tierra de Barros, a base de pan candeal del día anterior y acompañado de tocino y pimientos secos, ambos bien fritos. El sabor intenso del pimentón es perfecto para combinarlo con una excelente copa de cava de Ribera del Guadiana bien fría, con ese irresistible aroma floral y sabor a manzana verde, que le otorga una acidez característica.

Otro de los pilares gastronómicos de Almendralejo es su jamón. Color intenso, tacto delicado con esa fina grasa y un aroma irresistible. Gozar de ese suculento bocado recién cortado es una carta de amor a los cinco sentidos. Si las migas armonizan a la perfección con el cava de la tierra, el jamón pone ese broche de sabor que muchos buscan y solo unos pocos saben encontrar.

Pero hay más, ¡mucho más! Una rica sopa de tomate con uvas negras y pan frito, un plato de origen tan humilde como sabroso. Toda una carta de amor a la huerta extremeña, a unos productos que no faltaban en todo hogar campesino y cuya sencillez en la elaboración (sofreír cebolla, ajo, pimientos y añadir la pulpa de unos tomates para después cocer con caldo de verduras o ave) ponían de relieve la importancia de la cocina en entornos rurales donde la actividad agropecuaria y vitivinícola no dejaba tiempo para complicadas y enrevesadas elaboraciones culinarias.

El cerdo y sus derivados son el otro gran pilar de la gastronomía de Almendralejo. Un cochinillo a la extremeña con aceitunas negras ha dejado boquiabierto hasta al comensal más descreído. El perfecto balance entre su exterior crujiente y dorado, y su interior tierno y jugoso, es posible gracias a la sencillez en su elaboración, pues no se precisa más que aceite de oliva, ajos, pimienta negra, sal gruesa y vino blanco. Eso sí, paciencia… Las cosas buenas requieren de su justa paciencia.

Porque, al final, el ingrediente estrella de la gastronomía de Almendralejo es ese, ni más ni menos ¡Paciencia! Las recetas de toda la vida, con ingredientes de cercanía, de lo que había en los hogares humildes. Un producto local de excelente calidad, sumado a un vino y a un cava con personalidad, atrevidos, frescos, aventureros, como son los extremeños…

La oferta gastronómica de Almendralejo ha ido evolucionando manteniendo de manera excepcional sus bases y respetando su esencia. Sus restaurantes y gastrobares, en honor a la verdad, parten con la ventaja de contar con un producto envidiable. Sentarse a la mesa en cualquiera de estos establecimientos es tener la certeza de que no vas a comer, no. ¡Vas a experimentar y descubrir sabores, texturas y aromas que van a embaucar tus sentidos!

Sentarse a la mesa en Almendralejo es iniciar un viaje emocional por cocinas en las que las abuelas y las madres se afanaban por dar de comer a los suyos, con todo el amor, el empeño y la dedicación de quien pone su alma en cada plato, en cada guiso y cada olla, para que cada almendralejense diga sin complejos que “como en Almendralejo no se come en ningún sitio”.

 

 

 

www.pueblosgastronomicos.com

 

TOMELLOSO MUESTRA SU ESENCIA EN UNA NUEVA EDICIÓN DE LA FIESTA DEL VINO

Los jardines del Parque de la Constitución acogerán los días 7 y 8 de agosto la decimocuarta edición de la cita enológica de referencia del verano manchego

 

Los jardines del Parque de la Constitución se preparan para vestirse de fiesta el próximo mes de agosto, cuando acojan la decimocuarta edición de la Fiesta del Vino de Tomelloso, una de las citas enológicas más esperadas del verano manchego. Durante las noches del viernes 7 y el sábado 8, este emblemático espacio verde reunirá el patrimonio vitivinícola de la localidad con una propuesta cultural y gastronómica pensada para prolongarse hasta la medianoche.

La cita tendrá lugar en horario de 21:00 a 00:00 ambas jornadas, con un precio de entrada de 10 euros por persona. Con la entrada se obsequia a cada visitante con una copa de cristal, además de 10 tickets para canjear y poder degustar todos los vinos disponibles en el evento.

El acceso al recinto principal queda reservado a mayores de edad. Sin embargo, para que la experiencia enológica no excluya a las familias, la organización habilitará un espacio infantil y juvenil independiente, situado fuera del recinto principal, destinado a menores de entre 3 y 17 años. Este espacio contará con monitores y personal especializado encargados de organizar actividades lúdicas y talleres adaptados a los distintos tramos de edad, desde la llegada de los menores hasta la finalización del evento. Todos los niños y jóvenes registrados en esta sala llevarán una pulsera identificativa. Por motivos de aforo y seguridad, no se permite el acceso de carritos de bebé al recinto principal; quienes lleguen con ellos podrán dejarlos en la zona de consigna habilitada junto a la entrada.

Las entradas pueden adquirirse de forma física en la Posada de los Portales o a través de la plataforma online Giglon.com. En este último caso, conviene tener presente que la entrada comprada por internet deberá canjearse posteriormente en la Posada de los Portales antes de acceder al recinto.

Tres bodegas de la localidad pondrán su patrimonio vitivinícola al servicio de la fiesta: Bodegas Verum, Bodegas Casaquemada y Bodega y Almazara Virgen de las Viñas, que compartirán protagonismo durante ambas veladas.

La música en vivo correrá a cargo de Enrique Reviriego, que acompañará con su directo las dos noches de celebración en un entorno al aire libre pensado para el disfrute compartido.

Con esta decimocuarta edición, Tomelloso reafirma su compromiso con la promoción de su cultura vitivinícola, ofreciendo una experiencia pensada tanto para los amantes del vino como para las familias que buscan disfrutar del verano en un entorno seguro y cuidado.

 

 

 

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

MÚSICA EN LAS CUEVAS DE TOMELLOSO . EL PLAN PERFECTO DEL VERANO

Música, vino y memoria en el corazón subterráneo de Tomelloso. Un plan muy ‘fresquito’ para disfrutar de lo mejor que tiene esta tierra.

 

 

Canto. Bajo la luz de la lumbrera es una experiencia sensorial e íntima que desciende, literalmente, al patrimonio más hondo de la ciudad. Tras el éxito de su primera edición en Cueva Orígenes, la propuesta regresa en su segunda entrega con dos nuevas fechas, esta vez en Cueva Los Pinillas (C/ Oriente, 15): viernes 26 de junio, de 20:00 a 21:30, y domingo 28 de junio, de 12:00 a 13:30.

La fórmula es tan sencilla como atractiva. Una visita guiada a una cueva auténtica, excavada bajo tierra y preservada por quienes la han custodiado generación tras generación. Un concierto en directo de José Hernández Párraga, cuya voz encuentra en la acústica natural de la cueva una resonancia que ninguna sala convencional podría reproducir. Y una degustación de dos vinos de la tierra acompañada de una cena de picoteo con productos manchegos de primera calidad.

No es turismo de cartón piedra. Es una forma de tocar Tomelloso con las manos.

El aforo, por cuestiones de seguridad, es reducido: un grupo selecto, un espacio que no admite multitudes, una propuesta pensada para quienes buscan algo que no se encuentra en ninguna guía al uso. La organización aconseja reservar con antelación dado el carácter limitado de las plazas.

Es sin duda un plan idóneo para estas fechas en las que el calor ya empieza a hacer mella. La agradable y constante temperatura de las cuevas, que generalmente rondan los 20 grados durante todo el año, sumada a la posibilidad de disfrutar de música en directo deleitándose con los mejores productos de cercanía es un acierto seguro.

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

Entradas: https://entradium.com/events/02-bajo-la-luz-de-la-lumbrera-canto

¿TE VIENES DE BRUNCH ENTRE VIÑEDOS?

Siete tapas, tres vinos y una terraza privada frente a los viñedos de Baigorri. La experiencia del verano que no deberías perderte en Rioja Alavesa.

 

 

Hay planes que lo tienen todo: el escenario perfecto, la hora perfecta, el acompañamiento perfecto. Y luego está este. Despertarse un martes de julio, cruzar Rioja Alavesa con las ventanillas bajadas y aparecer en Bodegas Baigorri justo cuando el sol todavía no aprieta y el aire todavía huele a lo que huele el campo antes de que apriete el calor. Eso es, exactamente, lo que propone el Brunch entre viñedos.

La idea es tan sencilla como irresistible: sentarse en la terraza privada de una de las bodegas más icónicas Euskadi, con los viñedos desplegados ante ti y empezar a disfrutar… Siete tapas. Tres vinos. Dos horas que no querrás que terminen.

Baigorri no es una bodega cualquiera. Es esa construcción que te hace parar el coche, sacar el móvil y preguntarte quién pudo diseñar algo tan bonito en medio de un paisaje que ya es bonito de por sí. Y ahora, además de las visitas y las catas, abre sus puertas —y su cocina— a un formato de mañana lenta que lleva tiempo siendo tendencia en las grandes capitales europeas pero que aquí, entre cepas de Tempranillo y Viura, adquiere una dimensión completamente diferente.

El menú, adaptable a alergias e intolerancias, está pensado para que cada tapa sea un momento especial con el vino que la acompaña. No se trata de comer y beber por separado: se trata de entender por qué un sorbo cambia cuando lo que tienes en la boca acaba de cambiar. Esa pedagogía placentera, esa forma de aprender sin darte cuenta, es quizá lo más valioso de la propuesta.

Y después de cada tapa, nada te impide levantarte, caminar por los viñedos y volver a la mesa. Porque eso también está incluido: el paseo entre las cepas, ese contacto con la vid que hace que el vino que luego te bebes sepa, de algún modo inexplicable, mucho mejor.

Se puede vivir este momento de martes a sábado hasta el 29 de agosto, a partir de las 11:00, con un aforo de hasta 35 personas. El precio de esta experiencia por persona es de 55 euros. Un brunch que en cualquier terraza urbana te puede costar incluso más, aquí disfrutas de la mejor enogastronomía frente a un horizonte poblado de viñedos, en un edificio que es un icono de la arquitectura sostenible.

Rioja Alavesa lleva años dejando claro que el enoturismo no es solo visitar bodegas: es vivir el vino desde adentro. Este brunch es, quizá, la mejor prueba de ello.

Más información:

www.visitriojaalavesa.com
https://www.rutadelvinoderiojaalavesa.com

VINO DEL CONDADO Y GASTRONOMÍA MARINERA PARA CONOCER EL ‘SUR AUTÉNTICO’

 

Hay destinos que convencen despacio. El Condado de Huelva es uno de ellos. No llega de golpe, no busca impresionar al primer vistazo. Se abre poco a poco, propio de quien sabe lo que tiene y no necesita demostrarlo. Entre copa y copa, entre bodega y bodega, el viajero va cediendo sin darse cuenta. Y en el centro de todo, está el vino. Pero no solo el vino: está esa alianza casi instintiva entre lo que crece en la tierra onubense y lo que sube del Atlántico. Un maridaje que nadie planificó y que sin embargo lleva siglos funcionando, con la solidez tranquila de lo que no necesita justificarse.

Para entender los vinos del Condado hay que empezar por la uva. La zalema ocupa el 86% de las plantaciones y es, para quien llega sin referencias previas, una revelación. Blanca y autóctona, su nombre suena a cosa menor y sin embargo en el vaso dice mucho. Los vinos jóvenes que produce tienen una frescura limpia, casi vegetal, con recuerdos de manzana verde y un apunte floral que no llega a empalagar. Son vinos de mesa en el sentido más honrado del término: pensados para beber acompañados, más que para ser analizados.

Las bodegas que trabajan esta variedad llevan generaciones haciéndolo, y eso se percibe. Por ejemplo, en Bodegas Juncales, en Bollullos par del Condado, las naves de crianza con sus botas de roble transmiten esa mezcla de tiempo acumulado y trabajo callado que es muy difícil de imitar. Algo parecido ocurre en Bodegas Oliveros, en la misma localidad, o en Bodegas Contreras Ruiz, en Rociana del Condado, donde la cercanía a Doñana parece haberse colado de algún modo en los vinos, dándoles una textura tranquila, casi mineral. Bodegas Privilegio del Condado, con su gran nave de arcos de medio punto y paredes que parecen pensadas para durar siglos, merece también una visita sin prisa.

El territorio que sostiene todo esto se extiende entre viñedos, marismas y pinares, bajo un clima que combina inviernos templados con veranos calurosos y siempre con el Atlántico cerca. No es casualidad. Es precisamente esa geografía la que permite que la zalema dé aquí lo que no daría en otro sitio: los vinos D.O.P del Condado de Huelva.

A menos de una hora, el océano. Y es aquí donde el viaje gana otra dimensión.

La costa onubense es una despensa extraordinaria. Sus aguas producen gambas blancas de un sabor que desconcierta, langostinos de carne prieta, coquinas que concentran el sabor del mar en un bocado diminuto y chocos que, en la plancha, con apenas un chorro de aceite, se convierten en uno de los argumentos más sólidos de la cocina marinera.

El choco a la plancha con una copa de zalema joven y seco es un maridaje natural que funciona de maravilla. El vino no protagoniza, no interfiere: limpia, refresca y deja paso al siguiente bocado. Las coquinas, que se comen con los dedos y con muy poco más que ajo, aceite y perejil, necesitan exactamente eso: un blanco que no las tape. La zalema lo entiende de forma natural.

Los arroces marineros son otra conversación. Cuando llevan carabineros, cuando el caldo es oscuro e intenso y el conjunto pesa en el plato, la zalema joven se queda corta. Entonces es el momento de los blancos con más recorrido, esos que han reposado en cemento o en madera y han salido de ahí con más cuerpo, aromas de fruta madura y un final que se extiende.

Y para quien prefiere tinto, el Condado también tiene respuesta. Con syrah, tempranillo, cabernet sauvignon o merlot se elaboran vinos que no rehúyen el pescado de carácter. Un atún de almadraba de Isla Cristina a la plancha, con toda su grasa y su rotundidad, admite perfectamente un tinto joven del Condado servido algo fresco, eso si. Es una de esas combinaciones que hay que probar sin prejuicios. Los salmonetes, la corvina, el rodaballo, el lenguado: cada pieza tiene su pareja en esta tierra. Encontrarla es parte del placer del viaje.

El vino naranja: una historia con nombre propio

Si hay un vino que resume el carácter del Condado de Huelva, ese es el Vino Naranja. No es una moda ni una ocurrencia reciente. Su historia arranca en el siglo XIX, cuando Bodegas del Diezmo Nuevo de Moguer ya lo comercializaba con gran acogida. Juan Ramón Jiménez lo dejó escrito en Platero y yo con una imagen que no ha envejecido: una copa que se derrama «como un corazón generoso».

Se elabora macerando cortezas de naranja en alcohol vínico durante al menos seis meses. Después, el vino aromatizado envejece en barrica por el sistema de criaderas y soleras un mínimo de dos años. El resultado tiene un aroma que no se parece a nada conocido: cítrico, cálido, con matices especiados que aparecen despacio. Va bien con los postres, sí. Pero también con un buen jamón ibérico de bellota de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Esa combinación tiene la lógica caprichosa de las parejas que nadie entiende del todo pero que a todos les parecen evidentes en cuanto las ven juntas.

Despacio, que merece la pena

El Condado no se visita con prisa. Es un territorio para ir parando, para preguntar en las bodegas, para comer lo que llegó esa mañana del mar y beber lo que la última cosecha dio de sí. Bollullos, Rociana del Condado, La Palma del Condado, los alrededores de Doñana, la playa de Mazagón con el Parque Nacional al fondo. Cada pueblo añade algo al conjunto.

El Condado de Huelva no figura (todavía) en los grandes itinerarios enoturísticos, y quizás eso sea parte de su valor. Tiene algo que no se improvisa: una forma de recibir sin aspavientos, una gastronomía que no se ha inventado para los visitantes y un maridaje entre tierra y mar que lleva siglos construyéndose solo, sin que nadie tuviese que diseñarlo.

 

 

 

Más información: www.turismohuelva.org