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PEÑA PRIETA SKY RACE, UN DESAFÍO DE ALTA MONTAÑA

Vega de Liébana se prepara para la II edición de este emocionante eventos, que tendrá lugar el 3 de octubre,  en el corazón de la Cordillera Cantábrica.

 

Alrededor de 250 participantes en tres modalidades se reunirán en Vega de Liébana, para la celebración el próximo 3 de octubre de la II Peña Prieta Sky Race. 36 kilómetros y 2.600 metros de desnivel positivo que alcanzará los 2.539 metros de altitud proponen una actividad diferente que combina deporte, alta montaña, patrimonio y sostenibilidad. Este evento cuanta con la colaboración de Gobierno de Cantabria, Fundación Camino Lebaniego, Grupo de acción Local de Liébana y el Ayuntamiento de Vega de Liébana.

El próximo 3 de octubre, se celebrará en el corazón de la Cordillera Cantábrica la II edición de la Peña Prieta Sky Race, una prueba de alta montaña sostenible y sin masificaciones, cuya prueba principal propone un recorrido circular de 36 kilómetros y 2.600 metros de desnivel positivo, diseñado para los amantes del skyrunning y la alta montaña. El trazado alcanza una altitud máxima de 2.539 metros y atraviesa algunos de los espacios más representativos del entorno.

Con salida y llegada en Vega de Liébana, esta prueba en tres modalidades: Peña Prieta Sky Race: 36 km y 2.600 metros de desnivel positivo, con una altitud máxima de 2.539 metros. Trail: 8 km y 560 metros de desnivel positivo. Marcha: 8 km y 560 metros de desnivel positivo.

El itinerario de la Sky Race parte de Vega de Liébana y se adentra en el Valle de Cereceda, para ascender posteriormente hacia los lagos de montaña y la emblemática Arista de Peña Prieta. Los lagos de montaña constituyen uno de los elementos paisajísticos más destacados del recorrido. Situados a gran altitud, ofrecen a los participantes un escenario de especial belleza. El paso por La Arista de Peña Prieta, uno de los puntos visualmente más impactantes del trazado, previo a afrontar el ascenso hasta la cumbre, situada a 2.539 metros sobre el nivel del mar. El trazado incorpora además el paso por senderos de peregrinación vinculados al Camino Vadiniense, aportando una dimensión histórica y cultural a una prueba marcada por el paisaje y el deporte.

Este evento cuanta con la colaboración de Gobierno de Cantabria, Fundación Camino Lebaniego, Grupo de acción Local de Liébana y el Ayuntamiento de Vega de Liébana.

La segunda edición de la Peña Prieta Sky Race quiere consolidar una propuesta en la que deporte, naturaleza, patrimonio, sostenibilidad y desarrollo local formen parte de una misma experiencia. El próximo 3 de octubre, Vega de Liébana será el punto de partida y llegada de una jornada que llevará a los participantes desde los senderos del Valle de Cereceda hasta los 2.539 metros de Peña Prieta, atravesando lagos de montaña, aristas y antiguos caminos de peregrinación. Una carrera concebida para disfrutar de la alta montaña y, al mismo tiempo, para poner en valor y respetar un territorio excepcional.

 

 

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EL ESPINAR SE RESPIRA EN CADA CAMINO, CADA SENDA ¡Y CADA INSTANTE!

Este otoño disfruta perdiéndote por la Sierra de Guadarrama, mientras conocéis las maravillas que ofrece El Espinar.

 

 

Cuando los árboles comienzan a mudar sus hojas, la temperatura empieza a descender y los días acortan sus horas de sol es el momento indicado para sacar las zapatillas de trekking del zapatero y comenzar a andar. El Espinar es un paraíso natural enmarcado en plena Sierra de Guadarrama que conecta al viajero con la naturaleza en apenas minutos. Un destino para visitar cada día del año, sin tener que repetir camino.

A poco más de 60 kilómetros de Madrid, en la falda de la Sierra de Guadarrama se ubica El Espinar. Una localidad enclavada en un Parque Natural, que sirve de enlace entre las mesetas castellanas y las cadenas montañosas que lo rodean. Este municipio destaca por contar con numerosas rutas de senderismo de diferente dificultad, que permiten conocer este destino durante todo el año… ¡Anota!

CORDEL DE LAS CAMPANILLAS

La marcha, de 1 hora y media de duración, parte desde el apeadero de la estación de ferrocarril en el núcleo de San Rafael. Cruzando la vía del tren encontramos un camino que discurre en paralelo a ésta por la falda de Cabeza Reina, y concluye en La Panera, a orillas del Río Moros.

Durante sus 10,2 kilómetros de distancia, los senderistas bordearán el pinar del Pino Silvestre, cruzarán un paso canadiense para ganado y se adentrarán en la Cañada Real Leonesa.

CAMINO DE EL INGENIERO

Este camino de 3 horas y media de duración comienza en la puerta canadiense de la vereda de Santa Quiteria a unos 1300 metros de altitud. Después de un primer tramo corto y llano hasta los puentes sobre el arroyo, se inicia un subida hasta enlazar con el camino del ingeniero a unos 1500 metros de altitud, que se mantiene durante todo el recorrido con alguna bajada antes de llegar a la majada de Juan Francisco y a los 1400 metros en el arroyo de la Yedra, finalizando a 1350 metros en la pista forestal junto a la fuente.

Una opción diferente sería alargar el recorrido añadiendo 1 hora y 1,75 km, para subir hasta la Cruz de Pedro Álamo.

RUTA DEL ARCIPRESTE

La Marcha del Arcipreste propone una manera diferente de acercar al viajero el patrimonio natural y cultural de El Espinar, con un recorrido que conduce por los lugares más importantes de su obra cumbre. La duración y recorrido varía dependiendo del punto de finalización. Si los caminantes regresan a la Estación de El Espinar son 14.3 km, mientras que si terminan en San Rafael son 13.5 km.

Desde la Estación de El Espinar, la ruta se dirige hacia La Panera, un espacio donde antiguamente se encontraba la Venta del Cornejo, mencionada en la obra del Arcipreste. Desde allí, el camino continúa por el Cordel de las Campanillas, atravesando el paisaje de pinares de la zona y avanzando hacia el Puerto de Tablada, histórico paso entre las actuales provincias de Segovia y Madrid.

Uno de los puntos destacados de la jornada es la llegada a la Peña del Arcipreste, en el término municipal de Guadarrama. El enclave constituye uno de los lugares más representativos de esta ruta, donde naturaleza y literatura se encuentran en un mismo paisaje.

RUTA DE LOS GABARREROS

Este sendero con una duración aproximada de 4 horas  recibe su nombre por una palabra autóctona de la Sierra de Guadarrama. Los Gabarreros eran las personas que sacaban la leña del monte a lomos de caballerías, esta actividad era de aprovechamiento forestal puesto que solo se extraían leñas muertas.

Los senderistas comienzan la ruta en el apeadero de la Estación de El Espinar, cruzan las vías del tren y permanecen paralelos a las vías durante medio kilómetro hasta tomar la Vereda de la Soledad.

Más tarde discurrirán paralelamente al Río Moros hasta llegar al área recreativa de la Panera, y continuarán por la pista asfaltada donde encontrarán una piedra con versos del Libro del Buen Amor, del Arcipreste de Hita.

El camino continúa por la pista asfaltada atravesando un arroyo hasta llegar a la derruida Casa del Molino, donde llegaban Los Gabarreros tras su jornada en el monte.

 

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LA RUTA DE 15 KILÓMETROS POR LA SIERRA DE GUADARRAMA QUE SIGUE LAS HUELLAS DEL ARCIPRESTE DE HITA

Un recorrido de 15 kilómetros que une naturaleza, literatura e historia a través de algunos de los paisajes vinculados al Libro de Buen Amor.

 

 

El próximo 29 de agosto, El Espinar volverá a unir naturaleza, senderismo y literatura con la celebración de la XXIX Marcha del Arcipreste, una ruta de 15 kilómetros que recorre algunos de los paisajes de la Sierra de Guadarrama vinculados a la figura del Arcipreste de Hita. La cita partirá a las 8:30 horas desde la Plaza del Caño, en la Estación de El Espinar, y permitirá a los participantes descubrir el entorno de una forma diferente.

Hay senderos por los que caminar no solo significa acumular kilómetros, sino también disfrutar del paisaje que inspiró una historia. La Marcha del Arcipreste es una de las citas más importantes del verano para quienes buscan una ruta sencilla y de pocos kilómetros, por la Sierra de Guadarrama.

Esta XXIX edición tendrá lugar, el próximo 29 de agosto y comenzará a las 08:30h, desde la Plaza del Caño, en la Estación de El Espinar. A los senderistas les esperará un recorrido sencillo de 15 kilómetros por algunos de los parajes vinculados a la figura del Arcipreste de Hita, y su obra ‘el Libro del Buen Amor’. La inscripción es obligatoria previamente en la oficina municipal de San Rafael hasta el 27 de agosto.

La Marcha del Arcipreste propone una manera diferente de acercar al viajero el patrimonio natural y cultural de El Espinar, con un recorrido que conduce por los lugares más importantes de su obra cumbre. Desde la Estación de El Espinar, la ruta se dirige hacia La Panera, un espacio donde antiguamente se encontraba la Venta del Cornejo, mencionada en la obra del Arcipreste. Desde allí, el camino continúa por el Cordel de las Campanillas, atravesando el paisaje de pinares de la zona y avanzando hacia el Puerto de Tablada, histórico paso entre las actuales provincias de Segovia y Madrid.

Uno de los puntos destacados de la jornada es la llegada a la Peña del Arcipreste. El enclave constituye uno de los lugares más representativos de esta ruta, donde naturaleza y literatura se encuentran en un mismo paisaje.

De este modo, la XXIX Marcha del Arcipreste vuelve a plantear una forma pausada de descubrir El Espinar y su entorno natural, siguiendo las huellas de una historia literaria que forma parte de la identidad de la Sierra de Guadarrama. Una propuesta que combina senderismo, patrimonio y cultura y que, edición tras edición, mantiene vivo el vínculo entre los caminos de la montaña y la obra del Arcipreste de Hita.

 

 

 

 

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EN LA COMARCA DE LIÉBANA SON ‘LEADERS’

Liébana lidera el proyecto de senderismo Naturea Cantabria, reconocido como referente nacional de desarrollo rural por sus 36 rutas autoguiadas.

 

 

El pasado mes de junio, Jerez de la Frontera acogió el encuentro nacional ‘Somos LEADERs’, un evento organizado por el Ministerio de Agricultura en el que se reconoció como ejemplo de buenas prácticas la iniciativa de señalización de 36 rutas autoguiadas en espacios naturales protegidos bajo la marca Naturea Cantabria. Este proyecto ha sido desarrollado por los 5 Grupos de Acción Local de Cantabria, a través del programa LEADER , en colaboración con la Red Cántabra de Desarrollo Rural.

En concreto, se ha distinguido la labor de los colectivos Saja-Nansa, Asón-Agüera-Trasmiera, Campoo-Los Valles y Valles Pasiegos, junto al liderazgo de Liébana y el soporte de la Red Cántabra.

Este proyecto ejecutado y financiado por los 5 Grupos de Acción Local de Cantabria, a través del programa LEADER con un presupuesto de 226.500 euros, se ha encargado de crear un sistema unificado de balizamiento y marcaje de 36 rutas autoguiadas en espacios naturales protegidos, bajo la marca Naturea Cantabria.

La finalidad de esta iniciativa era fomentar el uso responsable de los espacios protegidos, consolidar un producto turístico único, homogéneo y de alta calidad. Para ello, además, se ha creado material divulgativo e instalado contadores de paso, para gestionar las capacidades de carga y control.

El galardón fue entregado por la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña Bernal, y la directora general de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, Carmen Fernández. Lo recogieron Irene Díaz, gerente del Grupo de Acción Local Liébana —como entidad coordinadora—, y Roberto Palacios, representante de la Red Cántabra de Desarrollo Rural.

Esta distinción posiciona firmemente a Naturea Cantabria como un modelo de referencia. Asimismo, pone en valor el trabajo de los Grupos de Acción Local y del Programa LEADER para transformar el senderismo y el turismo de naturaleza en motores reales de desarrollo rural sostenible.

 

 

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A SANTIAGO POR TOMELLOSO, DONDE EL PEREGRINO ENCUENTRA UN DESTINO INCREÍBLE

Un pueblo de La Mancha, tierra de viñedos, de llanuras que no terminan nunca, aparece en los mapas que trazan los peregrinos jacobeos. Tomelloso forma parte del Camino de Santiago. Y quien llega aquí, difícilmente quiere marcharse.

 

El bastón golpea el asfalto y la mochila pesa, pero hay un momento en que el peregrino levanta la vista y lo que ve no se parece a nada de lo que esperaba. No hay montaña aquí, ni costa. Hay viñas. Hay un horizonte tan ancho que parece que el mundo se ha abierto de par en par. Y hay un pueblo, Tomelloso, que lo recibe con esa hospitalidad sin alardes que sólo tienen los lugares que no necesitan demostrar nada.

Que el Camino de Santiago pase por La Mancha es, en sí mismo, una revelación. La ruta jacobea, en el imaginario colectivo, transcurre por brumas gallegas o por la meseta castellana del norte. Pero los caminos a Compostela son tantos como peregrinos han querido recorrerlos, y la Ruta del Argar —411,69 kilómetros que nacen en Lorca, en Murcia— nos recuerda algo esencial: el Camino empieza donde empieza cada uno. Desde el umbral de su propia casa. Desde el sur.

Fue la idea de muchos aventureros y peregrinos jacobeos la que dio forma a esta ruta: si la peregrinación es un acto íntimo, de dónde mejor partir que del lugar donde uno vive, donde uno ha crecido. Así nació esta iniciativa que atraviesa el sureste peninsular, cruza La Mancha y deposita al caminante, kilómetro a kilómetro, en el corazón de Tomelloso.

Por las calles de Tomelloso: el viñedo como paisaje interior

El peregrino puede cruzar el núcleo urbano de Tomelloso a pie, viviéndolo desde dentro, o desde el Parque de la Constitución por las calles de la Estación y del Airén, hasta alcanzar la avenida del Príncipe Alfonso, bordeando por ella la población. El nombre de esa calle ya lo dice todo: aquí la uva Airén —la más plantada del mundo, dicen— tiene rango de topónimo. El vino no es sólo un producto en Tomelloso: es identidad, es historia, o, por qué no decirlo, casi un idioma en sí mismo.

Y aquí conviene detenerse, porque Tomelloso tiene esa peligrosa virtud de los lugares que enamoran: ofrece demasiado para seguir caminando. La hospitalidad del pueblo es legendaria. Quien llega con la mochila al hombro encontrará una mesa dispuesta, un vino que no parece de este siglo por lo honesto que es, y una conversación que se alarga más de lo previsto. Los tomelloseros saben que un peregrino cansado es un huésped que merece lo mejor. Y lo dan.

La tentación de quedarse: lo que Tomelloso ofrece al viajero

Pocas ciudades de La Mancha condensan tanto en tan poco espacio. El Museo del Carro y Aperos de Labranza explica, con una elocuencia que no necesita palabras, de qué están hechos estos campos y las manos que los trabajan. Las cuevas que perforan el subsuelo de la ciudad, algunas con décadas de historia fermentada en sus paredes, reciben al visitante con una generosidad que desafía cualquier agenda de marcha. Y el paisaje del viñedo, que en primavera adquiere una paleta de colores vivos, salpicado por los humildes bombos, resulta tan hermoso que parece una trampa.

Hay peregrinos que confiesan haberlo intentado: levantarse al alba, ponerse el calzado, ajustar las correas de la mochila. Y luego mirar la calle, escuchar el silencio templado de la mañana tomellosera, y decidir que otro día. Que Compostela puede esperar un poco más. Que Tomelloso todavía tiene algo que contarles.

El camino sigue: huertas, canales y la llanura infinita

Quien retoma la marcha sale de Tomelloso por el Polígono Industrial de El Bombo, avanza junto a la N-310 y, dejando atrás la calle Zurbarán, se adentra en una pista asfaltada que conduce a un mundo distinto. Un mundo de huertas cruzadas por canales de riego,de silencios que sólo rompen los pájaros y el crujir de la gravilla bajo las botas.

El Canal del Guadiana aparece como una frontera líquida, un punto de inflexión en la caminata. Tras cruzarlo, el camino del Molino del Cuervo abre una nueva perspectiva que lleva, sin prisa y sin extravío, hacia Alameda de Cervera. Aquí el peregrino encontrará un merecido descanso en la Plaza del Castillo de Cervera, donde reponer fuerzas y recuperar el ritmo antes de continuar.

Tomelloso: un lugar que no estaba en los planes y se queda en la memoria

Hay ciudades que están en el camino y se notan. Hay otras que están en el camino y te cambian. Tomelloso pertenece a la segunda categoría. No hace falta que el peregrino lo sepa antes de llegar. Lo sabe en cuanto pisa la primera calle, en cuanto alguien le señala dónde puede descansar o comer, en cuanto descubre que esta tierra que parecía de paso es, en realidad, un destino.

El Camino de Santiago no es sólo una línea en el mapa. Es el conjunto de los momentos que lo hacen inolvidable. Y Tomelloso, este pueblo manchego que no debería estar aquí según los cánones, que no encaja en ningún folleto de peregrinación al uso, resulta ser exactamente el tipo de lugar que hace que valga la pena haber calzado las botas y salido a andar.

 

 

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

CORIA EN CINCO RUTAS: UN VIAJE POR LA ESENCIA NATURAL DE EXTREMADURA

Entre calzadas romanas, miradores infinitos y ríos que susurran historia, Coria revela su lado más natural y desconocido.

 

En el norte de Cáceres aguarda Coria, donde el tiempo se detiene entre dehesas infinitas y ríos que susurran historias milenarias.  Una ciudad monumental que, más allá de sus piedras cargadas de historia, es puerta de entrada a un paisaje donde lo etnográfico, lo ecológico y lo sublime se funden.  Presentamos cinco rutas para descubrir la Coria más auténtica, donde cada sendero es un verso escrito por la naturaleza.

 

  1. Vía Dalmacia: Tras las Huellas de Roma.

Un paseo por la memoria imperial.  Desde el Calvario, frente al silueteado Silo de grano, se despliega el Camino del Sierro: una antigua calzada romana que serpentea entre olivares y viñedos hasta el Mirador del Alto del Sierro.  Aquí, la vista abraza el Valle del Alagón, un mosaico de dehesas y sierras con Coria al fondo.

Es imprescindible prestar atención a los vestigios empedrados de la Vía Dalmacia, testigos del ingenio romano.  También a ‘La Madre del Agua’, un sistema hidráulico del siglo II d.C. que abastecía a la ciudad.  Y como no, el vuelo de las aves mediterráneas sobre los pastizales, donde conviven especies cinegéticas como el conejo.

Ficha técnica: 5,5 km (ida y vuelta).· 1h 30min.  Dificultad baja.

  1. Ruta de Peregrinación a Argeme: Devoción y Naturaleza.

Donde el río Alagón teje leyendas, este camino, que antaño unía Coria con Galisteo, sigue el curso del Alagón entre huertas de regadío teñidas de maíz y tomate.  La meta es el Santuario de Argeme (siglos XVII-XVIII), un remanso de paz coronado por el Mirador de Argeme, un balcón sobre el barranco fluvial donde el paisaje se vuelve poesía.

No pasarán inadvertidas en esta ruta las ruinas de villas romanas en ‘Los Valderritos’, vestigios de un pasado agrícola próspero.  Ni tampoco la dehesa de Malpartida, ejemplo de equilibrio entre hombre y naturaleza.  Y para los que son de agudizar bien el oído, podrán deleitarse con el canto de las oropéndolas en los bosques de ribera.

Ficha técnica: 8,2 km (ida y vuelta).· 1h 20min.· Dificultad media.

  1. Camino del Rincón del Obispo: La Ribera en Estado Puro.

Un viaje al corazón fluvial del Alagón iniciando en el Puente de Hierro (1901-1909).  Esta ruta bordea la Isleta entre campos de tabaco y pimientos, para adentrarse en el ‘Charco del Moro’, un refugio invernal de garzas y martines pescadores.  El final, el blanco poblado de Rincón del Obispo, que aparece a modo de cuadro impresionista.

Es imprescindible detenerse con calma a contemplar los útiles líticos del Paleolítico Inferior dispersos en las terrazas del Alagón.  Además, la frondosidad del bosque galería, proporciona sombra y frescor en esta época del año.

Ficha técnica: 8 km (ida y vuelta).· 1h 10min.· Dificultad baja.

  1. Dehesa Boyal de Mínguez: La Extremadura Profunda.

Encinares, ganado y miradores infinitos. Tras cruzar el Puente de Hierro, la ruta asciende entre encinas y peñascos de pizarra hacia el Mirador de la Dehesa de Mínguez, donde el Valle del Alagón se despliega con las Sierras de Gata y Gredos al fondo.  Es la esencia de la Extremadura agroganadera y como tal, hay que disfrutar de los chozos de pastores, zahúrdas, puentes y fuentes, arquitecturas tradicionales en piedra seca.  También del avistamiento de buitres leonados sobrevolando los cortados.

Ficha técnica: 8,85 km (ida y vuelta).· 2h 30min.· Dificultad media-alta.

  1. Ruta de los Canales: Historia y Agua.

Un círculo perfecto entre pasado y presente.  Este itinerario combina el Parque Fluvial del Tamujal con las vistas monumentales de Coria.  Desde el Puente de Piedra (siglo XVI) hasta la Catedral de Sta. María de la Asunción (siglos XV-XVIII) —que domina el skyline—, el paseo es un diálogo entre naturaleza y patrimonio.  La Muralla Romana (siglo I), el Castillo (siglo XV) y el Palacio de los Duques de Alba (siglos XV-XVI) son de bella factura, como los atardeceres sobre el río, con reflejos dorados en el agua.

Ficha técnica: 8,2 km (circular).· 2h 20min.· Dificultad baja.

Estas rutas no son solo caminos; son ventanas abiertas a una tierra donde la historia late en cada piedra y la naturaleza se muestra en estado puro.  Coria, con su mezcla de humedad fluvial y aromas de jara, invita a perderse… para encontrarse.

 

Más información: https://turismocoria.es/turismo/