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LAS HISTORIAS DE BAENA YA SUENEN EN LOQUIS

Loquis, primera plataforma de podcast de viajes geolocalizados lanza un nuevo canal para descubrir la historia de uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.

 

Con un legado histórico milenario, donde la tradición se puede palpar en cada rincón de esta preciosa localidad cordobesa, Baena, tierra de cultura y gastronomía sin igual, es un cofre del tesoro esperando a ser abierto. A través de su pasado, representado magníficamente por el Parque Arqueológico de Torreparedones y su majestuoso castillo de origen musulmán, escucharemos relatos apasionantes a lo largo de 12 episodios imprescindibles para conocer de lleno un destino que se disfruta con los cinco sentidos.

Baena nos cuenta sus historias es un compañero de viaje ideal para adentrarse en una localidad con magia. Baena es sinónimo de muchas cosas. Es arte, cultura, tradición y gastronomía. Un enclave donde cada año resuena como nunca el sonido del tambor. Su Semana Santa, recientemente reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional condensa en unos pocos días toda la devoción y fervor de un pueblo volcado por completo. Conviene agudizar los sentidos al pasear por sus calles estrechas, donde el sonido del tambor rebota, se amplifica y te envuelve. También con cada procesión, un auténtico ir y venir de túnicas donde cada color narra una virtud: el morado de la penitencia, el negro del luto riguroso del Viernes Santo o el blanco que anuncia la luz divina.

La gastronomía es otro capítulo a parte en Baena. Su aceite es el eje de su cocina, donde la tradición y las recetas de toda la vida siguen vigente hoy en día. La repostaría morisca, los platos a base de productos de la huerta y el vino de la D.O Montilla-Moriles son elementos perfectos para diseñar un menú de categoría.

Pero sin duda, su cultura y su historia, hacen de Baena un lugar apasionante por descubrir. El Cancionero de Baena, una obra fundamental de la literatura medieval compilada en el siglo XV es uno de sus mayores tesoros. La localidad ha visto nacer a grandes nombres de la cultura como Juan Latino, primer académico negro del Renacimiento europeo, y Joaquín del Pino, virrey del Río de la Plata. También recordamos a José Amador de los Ríos, clave en la revalorización del patrimonio español, y a otros nombres como Luis Carrillo de Sotomayor o Paco Ariza, quienes dejaron su huella en la poesía y el arte.

La historia del legado milenario baenense nos lleva obligatoriamente a visitar el Parque Arqueológico de Torreparedones. Dominando las campiñas de Jaén y Córdoba desde su posición de privilegio, Torreparedones es todo lo que un amante de la historia y la arqueología busca en un viaje a través del tiempo. Vestigio de civilizaciones pasadas, recorrer este entorno nos teletransporta a un itinerario que comprende la Edad del Cobre hasta la Baja Edad Media. Su importancia histórica artística y cultural, le valió ser declarado bien de interés cultural-Red de espacios culturales de Andalucía.

Baena nos cuenta sus historias es un compañero de viaje fundamental para todos aquellos que quieran embarcarse en una aventura a través de los siglos. Un guía extraordinario que nos acercará al corazón de uno de los pueblos más interesantes de la Campiña Cordobesa, y una ayuda para desentrañar secretos, curiosidades y lo que nunca te habían contado de este rincón de Andalucía.

 

 

 

 

 

https://www.loquis.com/es

SLOW TRAVEL ESPIRITUAL: RETIRO DE SILENCIO EN VALL DE NÚRIA

Tal vez lo que buscas es un rincón donde disfrutar de naturaleza, espiritualidad y desconexión en un enclave único de los Pirineos Catalanes, donde el hotel Vall de Núria invita a vivir una experiencia pausada.

 

 

En un contexto en el que cada vez más viajeros buscan escapar del ritmo acelerado del día a día, el Valle de Núria se presenta como un destino ideal para practicar slowtravel. Rodeado de montañas y accesible únicamente mediante tren cremallera, este enclave ofrece un entorno de calma donde el silencio, la naturaleza y la espiritualidad se convierten en protagonistas.

En el corazón de los Pirineos Catalanes se encuentra el Valle de Núria, un lugar donde el tiempo parece detenerse. A más de 2.000 metros de altitud y rodeado de cumbres imponentes, este valle ofrece una atmósfera de paz que invita a desconectar del ruido cotidiano y reconectar con uno mismo.

En este entorno privilegiado se sitúa el Hotel Vall de Núria, un alojamiento que permite disfrutar del paisaje y la serenidad de este paraje, desde una perspectiva única. Sus habitaciones, muchas de ellas con vistas panorámicas a la montaña, están pensadas para ofrecer una estancia tranquila y confortable, ideal para quienes buscan un viaje pausado en plena naturaleza.

Más allá de su belleza natural, el valle también es un lugar profundamente ligado a la historia y la espiritualidad. Según cuenta la tradición, el ermitaño Sant Gil habitó este rincón alrededor del año 700. Durante su estancia talló una imagen de la Virgen de Núria que más tarde tuvo que esconder al huir de la llegada de los musulmanes a la península ibérica.

Siglos después, en el año 1072, el peregrino Amadeo llegó hasta el valle guiado por una revelación divina. Allí levantó una pequeña capilla que pronto comenzó a recibir a otros peregrinos. Años más tarde se encontraron tres objetos atribuidos a Sant Gil: la imagen de la Virgen, una cruz y una campana con la que el ermitaño avisaba a los pastores para compartir su comida. Estos elementos se convirtieron con el tiempo en símbolos del valle y hoy se conservan en el Santuario de Núria.

Los visitantes pueden descubrir esta historia y vivir de cerca la espiritualidad del lugar, ya sea recorriendo el santuario, visitando la capilla dedicada a Sant Gil, situada en el propio hotel, o simplemente disfrutando del silencio que envuelve el paisaje.

El Valle de Núria también invita a explorar su entorno natural sin prisas. En verano, sus senderos permiten paseos tranquilos entre prados y bosques de alta montaña junto a su lago de aguas cristalinas. En invierno, el paisaje se cubre de nieve y el valle se transforma en un escenario mágico para los amantes de los deportes de montaña.

Accesible únicamente en tren cremallera, el Hotel Vall de Núria se convierte en un refugio perfecto para quienes desean practicar un slowtravel espiritual, donde el silencio, la naturaleza y la historia crean una experiencia única lejos del bullicio urbano.

https://hotelvalldenuria.cat/

 

 

LA ROMERÍA DE LA VIRGEN DE LAS VIÑAS, UNA FIESTA QUE CELEBRA EL ORGULLO Y LA IDENTIDAD DE TOMELLOSO

 Este año la Romería se celebrará los días 24, 25 y 26 de abril, para los que se prevé una gran afluencia de visitantes de distintos puntos de España.

 

 

Hay citas que se marcan en el calendario con especial ilusión. Un momento que nadie quiere perderse y en torno al cual se planifica todo el año. Pocos festejos logran esa síntesis perfecta entre la devoción religiosa y el orgullo de un pueblo agrícola como la Romería de la Virgen de las Viñas. En Tomelloso, el último domingo de abril no es un día cualquiera; es el momento en que la ciudad se vuelca hacia su patrona en una celebración que, con ocho décadas de historia a sus espaldas —nació en 1944—, ha sabido ganarse con creces su título de Interés Turístico Regional.

     El preludio de la fe: La noche de las antorchas

La fiesta no espera al domingo para emocionar. El fin de semana arranca con un magnetismo especial en el Santuario de Pinilla, a unos cuatro kilómetros del casco urbano. Allí, la noche previa al día grande, se celebra la Procesión de las Antorchas. Es un acto de un recogimiento que impresiona al espectador: el silencio de escena se rompe solo por el rezo de los fieles que, bajo el manto de la oscuridad y guiados por hileras de fuego, acompañan a la Virgen en torno a su santuario. Merece la pena tomarse un momento para vivir esta estampa porque es el contrapunto íntimo a la explosión de color que está por venir.

         Concursos de arada y habilidad, reatas, carrozas de verde y artísticas

Lo que hace única a esta romería es, sin duda, su puesta en escena. No es solo un desfile; es un homenaje vivo a la historia de esta tierra, uno de los mayores viñedos del mundo.

Si alguien tiene alguna duda de la importancia del mundo rural y agrícola para la gente de Tomelloso, sin duda van a quedar sorprendidos por los concursos de arada y habilidad con tractor. Más que competiciones y pruebas de pericia, sirven para poner en valor lo estrechamente ligado que está el pueblo con el mundo del campo y el orgullo que ello supone.

Las Reatas: Son el alma del camino. Mulas unidas en hilo tirando de carros tradicionales, luciendo esquilados artísticos en sus posaderas —donde se dibujan frases y motivos— y aperos artesanales de una belleza plástica increíble. Es un tributo a la mula, ese animal cuya fuerza de trabajo forjó la riqueza de Tomelloso. Toda la ornamentación y vestimenta que portan estos animales es elaborado de forma artesanal con minucioso detalle. Es tal esa minuciosidad que merece la pena dedicarse un tiempo generoso a contemplar una por una cada mula y sorprenderse por

Las Carrozas «de verde» y artísticas: Aquí la modernidad y la costumbre se dan la mano. Los remolques agrícolas se transforman en jardines móviles, engalanados con ramas de pino, donde las peñas locales cargan todo lo necesario para la fiesta al aire libre. Junto a ellas, desfilan carrozas que recrean escenas de la actualidad o de la tradición local, auténticas obras de arte efímero en las que los vecinos de Tomelloso despliegan todo su ingenio.

     Un mar de viñas y convivencia

El camino hacia Pinilla es un espectáculo para los sentidos. El murmullo constante de la marcha se mezcla con el sonido de la música. Al llegar al santuario, el ambiente se transforma en una convivencia multitudinaria. Entre el aroma del aire primaveral y la comida casera, las familias y amigos comparten mesa en una jornada donde no faltan los bailes regionales y la misa de campaña. El sabor de Tomelloso está presente en cada rincón, con tascas preparadas para ofrecer los productos más emblemáticos de su despensa durante la celebración.

La imagen de la patrona preside todo este fervor. Es imposible no fijarse en el detalle que define la esencia de Tomelloso: la Virgen sostiene un racimo de uvas blancas, mientras que el Niño —al que los tomelloseros llaman cariñosamente el “Niñete”— sujeta un racimo de uvas negras. Es la simbología pura de la vendimia, el motor y orgullo de esta tierra.

Conviene hacer un alto en el camino para disfrutar del Museo de la Virgen de la Viñas, situado a la entrada del paraje de Pinilla. Inaugurado en 2002, este museo es el resultado del esfuerzo de los miembros de la Hermandad. Es todo un archivo histórico que documenta los 80 años de vida de esta romería, compuesto por fotos, vestidos, mantos, mantillas, estandartes y banderas. Además, existe un Libro de Oro de la Hermandad, datado en 1942.

      Una invitación a la hospitalidad tomellosera

La Romería de la Virgen de las Viñas es, en definitiva, el reflejo de un pueblo abierto y hospitalario. Es una fiesta que se vive con intensidad desde el alba hasta el atardecer, donde el respeto a las raíces se siente en cada rincón del Santuario de Pinilla. Si busca comprender el alma de Tomelloso, éste es el lugar y el momento preciso para hacerlo.

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

UN VIAJE AL CORAZÓN DE LA HAZAÑA ATLÁNTICA DE HUELVA. SU LEGADO COLOMBINO

 

 

La historia de la provincia de Huelva con el mar es una de las más emocionantes que se pueden contar. Y la verdad de Huelva es una corriente poderosa que te atrapa en cuanto divisas la unión de los ríos Tinto y Odiel. Aquí, en este rincón onubense, el tiempo no pasó: se quedó a vivir entre muros mudéjares y carabelas que parecen esperar, todavía hoy, la orden de zarpar. Los Lugares Colombinos, declarados conjunto histórico-artístico en 1967, son un itinerario donde la sencillez franciscana y la pericia marinera se funden en una elegancia atemporal.

 

La Rábida: El refugio donde el sueño cobró vida

Nuestra primera parada es el Monasterio de Santa María de la Rábida, aunque en honor a la verdad sea un convento. Es el monumento más visitado de la zona y, sin duda, el que guarda una mayor carga espiritual. Entrar aquí es abrazar la quietud.

Ubicado sobre una antigua rábida almohade, este enclave ha sido lugar de culto desde tiempos inmemoriales —dicen las leyendas que fenicios y romanos ya veneraban aquí a sus dioses—. Pero fue un «viajero necesitado» llamado Cristóbal Colón quien cambió su destino. Tras recibir el rechazo de los Reyes Católicos, el genovés halló en los franciscanos no solo alojamiento, sino los aliados y el apoyo financiero necesarios para cambiar el mapa del mundo.

En este punto son de obligada visita:

  • El Claustro Mudéjar: Un patio del siglo XV que exhala paz, decorado con frescos de la época. A pesar de las reformas que Washington Irving criticó en 1828, conserva esa esencia de «patio andaluz» que invita a detener el reloj.
  • El Poema del Descubrimiento: Los frescos de Vázquez Díaz (1930). Cinco paneles en tonos pastel cuyas figuras cubistas dialogan en silencio con el Monumento a la Fe Descubridora que se avista en el horizonte.
  • La Sala Capitular: Conocida como la celda del Padre Marchena. Desde sus balcones se obtiene una perspectiva inédita y fascinante del entorno.
  • Nuestra Señora de los Milagros: Una delicada talla de alabastro del siglo XII que custodia la iglesia gótico-mudéjar.

Muelle de las Carabelas: Sentirse polizón en la historia

A pocos pasos, el Muelle de las Carabelas nos ofrece una experiencia casi mística. No es un museo al uso; es una dársena de 11.500 m2 donde las réplicas idénticas de la Niña, la Pinta y la Santa María se mecen sobre las aguas del Tinto.

Es un ejercicio de humildad subir a bordo y comprender cómo trabajaban, dormían y convivían aquellos 90 valerosos hombres durante meses. Sentir el balanceo de las naves, situadas estratégicamente —la Niña a babor, la Santa María en el centro y la Pinta a estribor—, todas mirando hacia la ría, hacia América, es un salto en el tiempo que estremece.

Palos de la Frontera y Moguer: La cuna y el ingenio

No se puede entender la hazaña sin pisar la tierra que puso el coraje y la técnica. Palos de la Frontera, la «Cuna del Descubrimiento», nos recibe con la Iglesia de San Jorge, donde se leyó la Real Provisión que ordenaba la entrega de las naves, y la Fontanilla, testigo mudo del aprovisionamiento de agua para la travesía.

Por su parte, Moguer nos traslada a finales del siglo XV con su casco histórico perfectamente consolidado. En aquella época, Moguer era un centro económico de primer orden. Colón sabía que en la ría del Tinto encontraría a los mejores: linajes de marinos como los Hermanos Niño, respetados por su pericia en el Atlántico.

Fue aquí donde la abadesa Inés Enríquez, del Monasterio de Santa Clara, se convirtió en la valedora de Colón ante la Corte. Gracias a esa conexión y a la real cédula de 1492, Moguer aportó la carabela «Niña» y a Pedro Alonso Niño como piloto mayor de la flotilla.

«Nacieron para navegar, vivieron navegando y debían seguir… meciéndose sobre las olas de las aguas de sus ríos Tinto y Odiel, cuna de la hazaña atlántica.»

Huelva no es solo un destino; es una crónica viva. Es el lugar donde uno puede, como decía la canción, «viajar sin moverse». Un refugio de historia y desconexión total que nos recuerda que, a veces, para encontrarse, hay que volver al punto donde todo comenzó.

 

Más información: www.turismohuelva.org

EL ARTE DE NO HACER NADA (CON ESTILO): FORMENTERA INAUGURA SU TEMPORADA DE CHIRINGUITOS

Si descubrir Formentera te parece un plan espectacular, cuando te pares a disfrutar de una copa en uno de sus ocho chiringuitos con la isla como telón de fondo, estarás en otro nivel…

 

 

Después de uno de los inviernos más lluviosos que se recuerdan, toca salir, celebrar, disfrutar de las tardes que cada vez se van alargando más. Imaginate con una cerveza bien fría o un vino oteando el horizonte con el Mediterráneo y ese azul hipnótico que te hace perder la noción del tiempo. Sentado, con los pies descalzos jugueteando con la arena y de fondo la charla y las risas de tus familiares o amigos. Hay buenas y muy buenas noticias: las buenas son que estas postales de anuncio de televisión están en Formentera. Las muy buenas noticias es que tiene a disposición del viajero 8 chiringuitos diferentes para recorrértelos todos y dejar a tus amigos verdes de envidia cuando compartas tus stories. Son Amar, Bocaboca, Karai, Bartolo, Gitana, KM11, Briss y Nuu. Imposible elegir solo uno…

Ya están aquí. Los icónicos chiringuitos de Formentera han vuelto para recordarnos que la felicidad, a veces, es algo tan sencillo como tomarse un aperitivo con los pies en la arena. Aunque ahora mismo te esperan de viernes a domingo, apunta el 1 de mayo en el calendario: a partir de entonces, abrirán cada día para estirar las horas de sol hasta que el cuerpo aguante.

Olvida las estructuras complejas. Aquí la magia reside en lo auténtico: pequeñas edificaciones de madera, sostenibles y eficientes, que ceden todo el protagonismo a lo que de verdad importa: el momento. Es ese plan informal donde no hace falta vestirse; basta con enrollarse la toalla, pedir una caña bien fría y dejar que el tiempo se detenga.

Amar (Playa de Migjorn): El lugar ideal para los que buscan la esencia marinera sin artificios. Aquí se viene a compartir platos sencillos de cocina mediterránea rodeados de arte local y esa arena blanca que parece harina.

Bocaboca (Cala Saona): Sentarse en su terraza es como tener un palco privado sobre el azul infinito. Es el sitio perfecto para una comida en familia mientras vigilas el color del agua, que en los días de calma parece un espejo.

Karai (Playa de Migjorn): Con un aire surfero y relajado, es el punto de encuentro donde locales y viajeros mezclan sus historias. Pídete algo rico, saca el móvil y prepárate: cuando el sol empieza a caer, la luz aquí es pura magia.

Bartolo (Es Cupinar): Un mito desde 1976. Visitar a Bartolo es volver a la Formentera de siempre. Cero pretensiones, máxima calma. El rincón definitivo para desconectar de todo y conectar con el sonido de las olas.

Gitana (Es Arenals): Colorido, fresco y con una energía que contagia. Es ese chiringuito donde la tarde empieza tranquila y termina entre música, risas y una multitud animada que celebra la vida bajo el sol.

KM11 (Es Arenals): Si buscas «ese momento» para tu Instagram, este es el sitio. Su estructura de madera filtra una luz increíble al atardecer, creando el ambiente perfecto para despedir el día con amigos y una buena banda sonora de fondo.

Briss (Es Pujols): A pie de pasarela, este rincón te regala una de las mejores postales de la isla con la silueta de Ibiza en el horizonte. Informal, divertido y con el Mediterráneo siempre a un paso de tu mesa.

Nuu (Es Pujols): Confortable y acogedor, su barra es el refugio ideal para saborear la isla durante todo el día. Ya sea un aperitivo rápido o una cena improvisada al caer la tarde, aquí siempre te sientes como en casa.

Pero al final, lo que hace de Formentera una experiencia redonda, es su entorno paradisíaco y la compañía. Estos chiringuitos son ocho refugios donde se cuenta miles de historias y solo hay una regla: disfrutar de la sencillez en el último paraíso del Mediterráneo.

 

Más información: www.formentera.es

 

PUERTO ANTILLA GRAND HOTEL, VUESTRO DESTINO UN AÑO MÁS

Este icónico hotel de Islantilla reabre sus puertas el próximo 29 de marzo con un montón de actividades para todas las edades.

 

 

Puerto Antilla Grand Hotel inicia el próximo 29 de marzo una nueva temporada estival, ofreciendo a sus huéspedes días de descanso junto al mar que no olvidarán jamás, actividades para toda la familia y momentos de relax en las instalaciones del hotel. Su gastronomía, calidad y ubicación lo posicionan como el alojamiento ideal para estas vacaciones.

En primera línea de playa en Islantilla, se alza un edificio de estilo colonial que alberga uno de los grandes alojamientos de la zona: Puerto Antilla Grand Hotel. Un destino ideal para quienes buscan unas vacaciones en familia, sin preocupaciones y con momentos de plena relajación.

Este complejo hotelero fue diseñado y pensado para el bienestar de sus huéspedes durante su estancia, por ello cuenta con amplias zonas ajardinadas y espacios infantiles, como el miniclub, cinco piscinas y zona de spa & wellness.

La propuesta gastronómica del hotel también es uno de sus grandes atractivos. El restaurante buffet ‘Los Porches’, con terraza para comer al aire libre, permite disfrutar de showcooking y una variada selección de platos nacionales e internacionales. Por su parte, ‘El Mirador de Puerto Antilla’, restaurante a la carta, ofrece recetas elaboradas con productos locales de la sierra y la costa de Huelva. La experiencia se completa en el Bar Golf, ideal para relajarse con una amplia carta de bebidas y coctelería en directo.

Puerto Antilla Grand Hotel cuenta además con un equipo de animación infantil cualificado, asegurando diversión para los más pequeños mientras los adultos disfrutan del entorno, la tranquilidad y las playas de arena fina y dorada que rodean el hotel.

Con kilómetros de playas para pasear, un entorno natural privilegiado y planes para todas las edades, Puerto Antilla Grand Hotel invita a los visitantes a disfrutar de otra temporada llena de momentos inolvidables en la costa onubense a partir del 29 de marzo.

 

 

 

 

Más información y reservas:www.puertoantilla.com