Archivo de la categoría: Viajes

SALAMANCA VIAJARÁ AL SIGLO XVI CON EL MERCADO COLOMBINO DEL V CENTENARIO DE LA ESCUELA DE SALAMANCA

La Vaguada de la Palma acogerá del 11 al 14 de junio un gran mercado temático con 150 puestos, animación continua, espectáculos, actividades familiares y recreaciones históricas inspiradas en la época de Francisco de Vitoria.

 

 

Salamanca volverá a mirar a una de las etapas más influyentes de su historia con la celebración del Mercado Colombino – V Centenario de la Escuela de Salamanca, un gran evento temático que tendrá lugar del 11 al 14 de junio en la Vaguada de la Palma, coincidiendo con las fiestas de San Juan de Sahagún.

Organizado por Musical Sport y con la colaboración del Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, el mercado ofrecerá durante cuatro jornadas una inmersión en la Salamanca del siglo XVI, tomando como referencia la época de Francisco de Vitoria y el nacimiento de la Escuela de Salamanca, uno de los movimientos intelectuales más importantes de la historia europea.

“El V Centenario de la Escuela de Salamanca merece una celebración abierta a la ciudad, capaz de unir historia, cultura y convivencia en un mismo espacio.”

El evento abrirá sus puertas en horario de 11:00 a 15:00 horas y de 17:00 a 23:00 horas, reuniendo un total de 150 puestos de artesanía, alimentación, restauración y productos tradicionales, además de una cuidada ambientación inspirada en la época.

A lo largo de todo el recinto, visitantes y turistas podrán disfrutar de animación continua con música en directo, teatro de calle, personajes históricos, espectáculos de fuego, actividades infantiles y propuestas participativas para todas las edades.

La programación contará con compañías especializadas de amplia trayectoria nacional e internacional como Kamaru Teatro, Saltinpunqui, Bambolea, Upsala o Kabayla Zíngary, encargadas de llenar las calles del mercado de vida, color y espectáculo durante los cuatro días de celebración.

Uno de los momentos más destacados será el pregón inaugural, protagonizado por personajes históricos vinculados a la Escuela de Salamanca como Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Francisco Suárez o Tomás de Mercado, quienes cobrarán vida a través de distintas acciones teatrales y recreaciones pensadas para acercar al público el legado cultural y filosófico de la época.

El evento también dispondrá de Punto Violeta, concursos para todas las edades y diferentes espacios orientados a la convivencia familiar y la participación ciudadana.

Otra de las grandes atracciones será la colaboración con Los Tercios de Salamanca, que instalarán un campamento histórico en una zona de la Vaguada de la Palma, desarrollando actividades de recreación y divulgación dirigidas al público asistente.

“Más que un mercado histórico, será una experiencia cultural y sensorial que llenará la ciudad de música, teatro, historia y tradición.”

Con esta propuesta, Salamanca sumará un nuevo atractivo cultural y turístico dentro de sus fiestas patronales, combinando historia, ocio, artesanía y espectáculos en un entorno emblemático de la ciudad.

 

Más información: https://www.facebook.com/musicalsporteventos

EL LAZARETO DE MENORCA ACOGE LA V EDICIÓN DEL FESTIVAL DE YOGA MÁS TRANSFORMADOR DEL MEDITERRÁNEO

The Yoga Gallery Menorca Fest reunirá del 4 al 6 de junio a una decena de maestros internacionales en un enclave único para más de 50 horas de práctica, música en vivo y arte en un entorno de peculiar belleza histórica.

Hay festivales que entretienen y festivales que cambian algo dentro de ti. The Yoga Gallery Menorca Fest pertenece, sin duda, a la segunda categoría. En su quinta edición, este encuentro único en su género regresa a la isla de Menorca para celebrar algo que pocos espacios en el mundo permiten hoy: la posibilidad de escucharse, de regresar al cuerpo, de conectar con otros desde lo esencial. Todo ello en uno de los enclaves más singulares y cargados de historia de las Islas Baleares: la isla del Lazareto, en el puerto de Maó.

Organizado por The Yoga Gallery —plataforma de referencia en la promoción del yoga y el arte como vías de transformación personal y colectiva— y con el apoyo de la Fundació Foment del Turisme de Menorca, el festival propone más de 50 horas de práctica distribuidas en sesiones de yoga āsana, meditación, respiración, kirtan, conciertos en vivo, charlas inspiradoras y expresión artística. Con aforo limitado a 400 participantes por día y hasta cuatro clases simultáneas, la experiencia está diseñada para que nadie se pierda entre la multitud.

Esta edición lleva un lema que invita a reflexionar: la intuición como parte fundamental del instinto, de lo puro y transformador. Escuchar al cuerpo y al corazón no es una moda; es, en palabras de los propios organizadores, “un acto de rebeldía”. Romper con el ruido para abrirse a la verdad desnuda y vivir con un propósito que de verdad arda.

Un escenario sin parangón: la isla del Lazareto

Pocas islas del Mediterráneo pueden presumir de un escenario como el Lazareto de Menorca. Situada en el puerto de Maó, esta pequeña isla atesora una arquitectura de cuarentena del siglo XVIII que ha sido testigo de epidemias, travesías y silencios. Hoy, ese mismo silencio que una vez marcó la espera y la incertidumbre se convierte en el mejor aliado para la práctica interior.

Menorca, Reserva de la Biosfera desde 1993 y destino consagrado al turismo consciente y sostenible, ofrece el marco natural idóneo para un festival de estas características. No es casual que el evento haya elegido esta isla: hay algo en su escala humana y en la calidad de su silencio que lo hace especialmente propicio para la introspección y la comunidad.

Un elenco de maestros que hablan el lenguaje del cuerpo y del alma

El cartel de esta quinta edición reúne a más de diez profesores y artistas de trayectoria consolidada, procedentes de distintas escuelas y tradiciones. Son personas que llevan años construyendo comunidades desde la práctica honesta.

  • Martyna Dharmina Febre — Profesora de Jivamukti Yoga con certificación avanzada y cofundadora de Liberation Lab. Con base en Berlín, es mentora de profesores en todo el mundo. Sus clases integran la precisión en la secuencia Vinyasa con el Kirtan, el canto devocional, como elemento esencial de la práctica.
  • Jose Carballal — Referente del Ashtanga Yoga en España. Discípulo directo de Sharath Jois, codirector de Mysore House Madrid y formado en terapia Gestalt y Trauma, integra el autoconocimiento profundo en su manera de transmitir la práctica.
  • Rebeca Recatero — Directora de la escuela Jivamukti Yoga Madrid. Madrileña iniciada en la filosofía del yoga desde la infancia, enseña desde la compasión hacia todos los seres como eje central de su práctica y activismo.
  • Maria Sousa Macedo — Cofundadora y directora de Jivamukti Yoga Lisbon. Su formación musical en el Conservatorio de Lisboa impregna sus clases de una dimensión sonora que convierte la práctica en experiencia sensorial completa.
  • Fiko Aliaga — Profesor de Ashtanga yoga, especialista en Teoría Polivagal y Somatic Experiencing, e impulsor de talleres sobre el Nervio Vago en todo el país. Su enfoque conecta el movimiento con el sistema nervioso y la no-dualidad.
  • Carolina Drake — Formadora de Yin Yoga y meditación con más de dos décadas de recorrido. Enraizada en la tradición Vedanta y el Budismo tibetano, su enseñanza cultiva presencia, claridad y compasión desde la experiencia directa.
  • Mitch Burnett — Maestro arraigado en la tradición Black Lotus y el Jivamukti Yoga. Integra asana rigurosa, respiración y filosofía para ofrecer una espiritualidad accesible y práctica en el mundo contemporáneo.
  • Rochelle Mello — Brasileña afincada en Barcelona, discipula de Usha Devi en Rishikesh en el linaje de B.S.K. Iyengar. Sus sesiones son intensas y pausadas, diseñadas para que el cuerpo y la mente experimenten y comprendan cada postura desde dentro.

El festival, en cifras

  • Más de 50 horas de práctica, meditación y talleres.
  • 10 profesores y artistas internacionales.
  • Hasta 4 clases simultáneas con aforo limitado.
  • Conciertos en vivo y sesiones de Kirtan.
  • Exposiciones de arte integradas en el programa.
  • Alojamiento opcional con yogis locales.
  • Aforo máximo de 400 participantes por día.
  • Abierto a todos los niveles, de principiantes a avanzados.

En un momento en que el bienestar corre el riesgo de convertirse en estética de escaparate, The Yoga Gallery Menorca Fest propone lo contrario: una experiencia sin concesiones a lo superficial, construida sobre el rigor de sus maestros, la belleza de su entorno y la intención clara de quienes acuden. Cinco ediciones avalan un festival que ha sabido crecer sin perder su esencia.

 

Más información:

www.menorca.es

https://www.menorca.es/es/Yoga_gallery/17325

 

FORMENTERA VUELVE A LLENARSE DE MERCADILLOS EN 2026 CON UNA OFERTA MÁS RICA Y DIVERSA

 

 

Con la llegada de mayo, Formentera vuelve a despertar su faceta más artesana y colorista. Este coqueto rincón de las Pitiusas se viste una vez más de mercadillos, esos rincones donde lo auténtico se entrelaza con lo sorprendente, donde descubrir el talento local entre sus puestos. Es una tradición que los formenterenses llevan muy adentro y que los visitantes recuerdan siempre como uno de los encantos irrenunciables de su viaje.

Desde La Mola, con ese genuino toque bohemio hasta el tranquilo centro de Sant Francesc, pasando por el ambiente costero de Es Pujols, la magia nocturna de Sant Ferran y la ‘vidilla’ marinera de La Savina, los mercados al aire libre de Formentera son en 2026 un escaparate de creatividad y vida isleña. Aquí, entre puestos de productos locales y obras de artistas formenterenses, siempre acecha esa pieza única: tal vez una joya hecha a mano, una cerámica con aroma a salitre o ese objeto imposible de clasificar que termina siendo el recuerdo perfecto. Porque en Formentera, hasta lo más pequeño guarda una historia… y los mercadillos son el mejor lugar para encontrarla.

Mercado de Sant Francesc, del 1 de mayo al 31 de octubre

Las principales calles peatonales del corazón de la capital de la isla acogen a diario diversos tenderetes de ropa, complementos y productos artesanales, en un ambiente que mezcla a la perfección lo local con lo cosmopolita. El horario es matinal, de 10:00 a 14:00, aunque en los meses de julio y agosto el mercado también abre en horario nocturno los lunes y martes, de 20:00 a 00:00, cuando el calor cede y la noche toma el relevo con una luz especial. Una doble oportunidad para pasear, curiosear y descubrir. Los martes y sábados (mañanas) en el Jardí de Ses Eres (detrás de la iglesia) podemos encontrar un mercadillo de ropa, libros y artículos de segunda mano. Sin duda, un lugar donde encontrar verdaderas rarezas, objetos con historia y esa sorpresa inesperada que solo los mercados de segunda mano saben guardar.

Mercado de Es Pujols, del 1 de mayo al 30 de octubre

El municipio más turístico de la isla, epicentro del ocio, también tiene su propio mercadillo vespertino. Abierto todos los días de 19:00 a 00:00, este espacio nocturno invita a prolongar el paseo del atardecer entre tenderetes de moda, complementos y piezas artesanales. Una propuesta perfecta para quienes buscan el ambiente relajado de una noche de verano formenterense con algo más que una copa en la mano.

Mercados Artesano y Artístico de Sant Ferran, del 30 de mayo al 26 de septiembre

Sant Ferran se convierte, un verano más, en el epicentro cultural de Formentera. Esta encantadora localidad ofrece una doble propuesta que enamora: por un lado, su mercado artístico transforma la calle Mayor en una galería al aire libre donde los creadores locales exhiben sus obras al atardecer. Pasear entre estas piezas únicas, con la brisa marina de fondo, es una experiencia que si o si hay que disfrutarla.

Por otro, el mercado artesanal despliega lo mejor de la creatividad isleña: desde bisuteriía hecha a mano hasta moda sostenible y accesorios de piel, cada puesto es un tesoro por descubrir. Ambos mercados abren jueves, viernes y sábados de 20:00 a 00:00, cuando el calor cede y la noche redondea la atmósfera que se genera. Un plan imprescindible para quienes buscan llevarse a casa un trocito de Formentera.

Mercado Artesano de La Mola, del 3 de mayo al 11 de octubre

Si hay un lugar en Formentera que captura la esencia bohemia de la isla, es la mítica Fira Artesanal de la Mola. Este rincón, surgido décadas atrás de la mano de artesanos y creadores locales, sigue siendo hoy un símbolo de creatividad y vida alternativa.

Y es que hablamos de una experiencia con todas las letras. Entre sus puestos coloridos, encontrarás piezas únicas hechas a mano, desde joyería hasta textiles, cerámica y objetos imposibles de hallar en ningún otro lugar del mundo. Pero lo que realmente lo hace especial es su atmósfera: la misma que enamoró a los primeros hippies que llegaron en los años 60 y decidieron quedarse para siempre. Con música en vivo, terrazas animadas y un ambiente festivo, pasear por aquí es un indispensable para quien visita Formentera en esta época. Abre miércoles y domingos, de 16:00 a 22:00.

Mercado de La Savina, del 18 de mayo al 30 de septiembre

Siempre apetece dar un paseo por el puerto. La Savina, puerta de entrada a la isla para miles de visitantes que llegan en ferry desde Ibiza, estrena en 2026 un mercadillo con vocación de bienvenida: decenas de puestos de ropa y complementos, abiertos todos los días de 10:00 a 01:00, invitan a comenzar o cerrar el día isleño en un ambiente relajado, con el ir y venir de las embarcaciones de fondo. Porque en Formentera, hasta llegar ya es un placer.

En definitiva, los mercadillos de Formentera son la prueba palpable de una isla que ha sabido mantener su identidad frente al paso del tiempo y la masificación. Visitas uno y llegas a entender por qué muchos viajeros repiten una y otra vez…. Y llevarse algo de ellos, la mejor forma de no irse del todo.

 

Más información: www.formentera.es

ARACENA MUESTRA EN MADRID TODOS SUS ENCANTOS COMO DESTINO TURÍSTICO DE REFERENCIA

 

La localidad onubense, representada por su alcalde Manuel Guerra, ha descubierto su tierra a los principales medios de comunicación de la capital, haciendo hincapié en su patrimonio histórico, sus tesoros naturales como la Gruta de las Maravillas, y su gastronomía, como socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España.

 

Aracena ha llegado a Madrid para presentarse como un destino disfrutable todo el año. Un lugar donde cada estación del año ofrece infinidad de planes, rincones y momentos que permiten disfrutar de uno de los pueblos más bellos de la provincia de Huelva. Como parte fundamental del Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche, este enclave ofrece rutas de senderismo, cocina serrana de calidad y un entorno privilegiado para disfrutar de todo ello pensando en todo tipo de público. Una localidad para recorrerá despacio, para perderse por su casco histórico, visitar sus iglesias y museos, para terminar la visita en su castillo de origen árabe. Aunque es bajo esta fortificación donde se esconde un tesoro.

Sin duda, el atractivo que más demanda el visitante en Aracena es la Gruta de las Maravillas. Situada en pleno casco urbano, la riqueza y variedad de formaciones que se contemplan en su recorrido de 1.200 metros la convierten en una de las cuevas turísticas más visitadas de España, siendo, además, una de las pioneras de este tipo de turismo en Europa. Manuel Guerra destacó la gran extensión de sus lagos, la abundancia y variedad de formaciones, y la longitud de su desarrollo hacen de este complejo subterráneo un conjunto de gran belleza y vistosidad y es, por ello, un lugar especialmente atractivo desde el punto de vista turístico.

El otro gran punto fuerte de Aracena es su gastronomía. Socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, Aracena representa el gran potencial culinario que tiene el Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche, con sus carnes de caza, sus quesos, setas, y el mundialmente conocido jamón de DOP Juabugo. Argumentos todos ellos para poner este destino, junto a sus recetas tradicionales a la vanguardia de la gastronomía de este país.

 

Más información: https://descubrearacena.es/

A SANTIAGO POR TOMELLOSO, DONDE EL PEREGRINO ENCUENTRA UN DESTINO INCREÍBLE

Un pueblo de La Mancha, tierra de viñedos, de llanuras que no terminan nunca, aparece en los mapas que trazan los peregrinos jacobeos. Tomelloso forma parte del Camino de Santiago. Y quien llega aquí, difícilmente quiere marcharse.

 

El bastón golpea el asfalto y la mochila pesa, pero hay un momento en que el peregrino levanta la vista y lo que ve no se parece a nada de lo que esperaba. No hay montaña aquí, ni costa. Hay viñas. Hay un horizonte tan ancho que parece que el mundo se ha abierto de par en par. Y hay un pueblo, Tomelloso, que lo recibe con esa hospitalidad sin alardes que sólo tienen los lugares que no necesitan demostrar nada.

Que el Camino de Santiago pase por La Mancha es, en sí mismo, una revelación. La ruta jacobea, en el imaginario colectivo, transcurre por brumas gallegas o por la meseta castellana del norte. Pero los caminos a Compostela son tantos como peregrinos han querido recorrerlos, y la Ruta del Argar —411,69 kilómetros que nacen en Lorca, en Murcia— nos recuerda algo esencial: el Camino empieza donde empieza cada uno. Desde el umbral de su propia casa. Desde el sur.

Fue la idea de muchos aventureros y peregrinos jacobeos la que dio forma a esta ruta: si la peregrinación es un acto íntimo, de dónde mejor partir que del lugar donde uno vive, donde uno ha crecido. Así nació esta iniciativa que atraviesa el sureste peninsular, cruza La Mancha y deposita al caminante, kilómetro a kilómetro, en el corazón de Tomelloso.

Por las calles de Tomelloso: el viñedo como paisaje interior

El peregrino puede cruzar el núcleo urbano de Tomelloso a pie, viviéndolo desde dentro, o desde el Parque de la Constitución por las calles de la Estación y del Airén, hasta alcanzar la avenida del Príncipe Alfonso, bordeando por ella la población. El nombre de esa calle ya lo dice todo: aquí la uva Airén —la más plantada del mundo, dicen— tiene rango de topónimo. El vino no es sólo un producto en Tomelloso: es identidad, es historia, o, por qué no decirlo, casi un idioma en sí mismo.

Y aquí conviene detenerse, porque Tomelloso tiene esa peligrosa virtud de los lugares que enamoran: ofrece demasiado para seguir caminando. La hospitalidad del pueblo es legendaria. Quien llega con la mochila al hombro encontrará una mesa dispuesta, un vino que no parece de este siglo por lo honesto que es, y una conversación que se alarga más de lo previsto. Los tomelloseros saben que un peregrino cansado es un huésped que merece lo mejor. Y lo dan.

La tentación de quedarse: lo que Tomelloso ofrece al viajero

Pocas ciudades de La Mancha condensan tanto en tan poco espacio. El Museo del Carro y Aperos de Labranza explica, con una elocuencia que no necesita palabras, de qué están hechos estos campos y las manos que los trabajan. Las cuevas que perforan el subsuelo de la ciudad, algunas con décadas de historia fermentada en sus paredes, reciben al visitante con una generosidad que desafía cualquier agenda de marcha. Y el paisaje del viñedo, que en primavera adquiere una paleta de colores vivos, salpicado por los humildes bombos, resulta tan hermoso que parece una trampa.

Hay peregrinos que confiesan haberlo intentado: levantarse al alba, ponerse el calzado, ajustar las correas de la mochila. Y luego mirar la calle, escuchar el silencio templado de la mañana tomellosera, y decidir que otro día. Que Compostela puede esperar un poco más. Que Tomelloso todavía tiene algo que contarles.

El camino sigue: huertas, canales y la llanura infinita

Quien retoma la marcha sale de Tomelloso por el Polígono Industrial de El Bombo, avanza junto a la N-310 y, dejando atrás la calle Zurbarán, se adentra en una pista asfaltada que conduce a un mundo distinto. Un mundo de huertas cruzadas por canales de riego,de silencios que sólo rompen los pájaros y el crujir de la gravilla bajo las botas.

El Canal del Guadiana aparece como una frontera líquida, un punto de inflexión en la caminata. Tras cruzarlo, el camino del Molino del Cuervo abre una nueva perspectiva que lleva, sin prisa y sin extravío, hacia Alameda de Cervera. Aquí el peregrino encontrará un merecido descanso en la Plaza del Castillo de Cervera, donde reponer fuerzas y recuperar el ritmo antes de continuar.

Tomelloso: un lugar que no estaba en los planes y se queda en la memoria

Hay ciudades que están en el camino y se notan. Hay otras que están en el camino y te cambian. Tomelloso pertenece a la segunda categoría. No hace falta que el peregrino lo sepa antes de llegar. Lo sabe en cuanto pisa la primera calle, en cuanto alguien le señala dónde puede descansar o comer, en cuanto descubre que esta tierra que parecía de paso es, en realidad, un destino.

El Camino de Santiago no es sólo una línea en el mapa. Es el conjunto de los momentos que lo hacen inolvidable. Y Tomelloso, este pueblo manchego que no debería estar aquí según los cánones, que no encaja en ningún folleto de peregrinación al uso, resulta ser exactamente el tipo de lugar que hace que valga la pena haber calzado las botas y salido a andar.

 

 

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE CORIA, VEINTE SIGLOS DE HISTORIA CONDESADA EN SUS MUROS DE GRANITO

Este majestuoso templo esconde una de las reliquias más importantes de la fe cristiana: El Sagrado Mantel de la Última Cena

 

 

Por el sur de Coria, donde la Muralla romana fijó hace dos milenios el límite de la ciudad, se levanta una mole de granito que reorganiza el paisaje a su alrededor.  La Catedral de Santa María de la Asunción se ve desde lejos y no da lugar a dudas.  Las calles de esta ciudad episcopal de la provincia de Cáceres, estrechas y antiguas, parecen llevarte hasta ella casi sin que te des cuenta, como si la ciudad hubiera sido diseñada para eso. Y en cierto modo, así fue.

Lo primero que golpea al viajero es la escala.  No la ornamentación de otros templos españoles más conocidos, sino algo más austero y, por eso mismo, más difícil de ignorar: la solidez granítica de sus muros, la manera en que la fábrica parece haber crecido sola a lo largo del tiempo, desde finales del siglo XV hasta mediados del XVIII.  Casi trescientos años de construcción.  Varias generaciones de canteros y obispos que pusieron la primera piedra de algo que no iban a ver terminado.

Esa historia larga es, paradójicamente, lo que hace al templo tan singular.  El gótico tardío convive con el plateresco, y los dos aceptan sin demasiado drama los añadidos barrocos que llegaron después.  Los estilos se superponen, sí, pero no como un error: como un registro fiel de lo que fue pasando.

Pero la historia de este lugar empieza mucho antes.  Bajo la Catedral actual hay capas: una basílica visigoda de una diócesis que algunos historiadores sitúan ya en los siglos II o III; una mezquita que tomó el relevo durante la ocupación musulmana; y una catedral románica levantada entre los siglos XIII y XIV de la que apenas queda rastro, salvo una carta del Cabildo de 1498 donde los canónigos la describían, con franqueza notable, como demasiado vieja, baja y pequeña para albergar a la mitad de los fieles.  Había que construir algo nuevo. Y así empezó todo.

Franquear el umbral de Santa María de la Asunción es entrar en un espacio que impone calma antes de que te dé tiempo a decidir si quieres tenerla.  La planta de salón, rectangular y con un crucero estrecho, genera una atmósfera de recogimiento que las grandes catedrales cruciformes no siempre consiguen.  Las bóvedas de crucería estrellada sobre el crucero son geometría pura, y funcionan.  La luz entra filtrada, medida. Los muros de granito absorben el ruido de fuera y lo que queda es silencio.  El tipo útil, no el incómodo.

Capillas, salas y dependencias se articulan alrededor del templo con esa lógica acumulativa de los edificios que han ido creciendo según lo pedía el momento.  Entre todas ellas destaca el claustro, ese espacio de transición que las catedrales españolas han convertido históricamente en algo más que un pasillo entre funciones.  En el de Coria, el paso de la luz a distintas horas del día convierte los arcos y los muros en algo que cambia sin moverse.  Es en este claustro donde se ubica el Museo de Arte Sacro, con siglos de orfebrería, escultura y documentación acumuladas por una Diócesis que ha conocido tiempos de esplendor y de olvido.

Antes de entrar al museo conviene detenerse en la torre campanario, levantada directamente junto a la puerta del Evangelio.  Es uno de esos lugares donde la continuidad histórica se hace física: piedras romanas bajo piedras medievales bajo piedras barrocas.  Todo junto, sin explicación ni cartel necesario.

Y llegamos al objeto que, para muchos visitantes, justifica por sí solo el viaje: el Sagrado Mantel de la Última Cena, custodiado en el Museo dentro de una arqueta barroca de plata, protegido por una bolsa de terciopelo rojo de Damasco tejido en seda.

El Mantel mide 4,42 metros de largo por 92 centímetros de ancho.  Es un lienzo de lino con sencillos adornos geométricos en índigo natural, de ese azul que resiste el tiempo mejor que casi todo lo demás.  Y según la tradición, estuvo sobre la mesa donde Cristo celebró la Pascua con sus apóstoles la noche del Jueves Santo.

Uno puede creerlo o no.  Puede acercarse desde la fe o desde la curiosidad histórica.  Pero algo en la antigüedad del objeto, en su fragilidad y su persistencia simultáneas, impone una pausa que no es del todo religiosa ni del todo laica.  Es el desconcierto de estar frente a algo que ha durado más de lo que debería.

La ciencia ha tomado nota, con cautela.  En 1960, los laboratorios del Museo de Ciencias Naturales de Madrid realizaron los primeros estudios sobre la pieza.  Más recientemente, el profesor John Jackson —director del Turín Shroud Center de Colorado y uno de los investigadores más rigurosos sobre la Sábana Santa— planteó una hipótesis que ha generado conversación: las dimensiones del Mantel de Coria y las del Sudario de Turín guardan una correspondencia que sugeriría que ambas piezas estuvieron sobre la misma mesa.  El Mantel de Coria sería el interior y el más íntimo dando asiento a la vajilla y los alimentos; la Sábana de Turín, el exterior y el usado de sudario de Cristo.

Durante siglos, los obispos de Coria mostraron el Mantel desde el llamado balcón de las Reliquias cada tres de mayo, festividad de la Santa Cruz.  Las aglomeraciones que generaba aquella ceremonia llegaron a ser tales que en 1791 las autoridades eclesiásticas decidieron suspenderla como acto público.  Y así, entre el silencio y el paso del tiempo, la reliquia fue quedándose en una penumbra que no le correspondía.

Hoy, la Catedral de Coria devuelve la reliquia a la luz.  Y el viajero que llega hasta aquí, tras recorrer las calles de esta ciudad episcopal, tras ver la seo crecer sobre la Muralla romana, tras dejarse atrapar por el silencio de las bóvedas estrelladas, se encuentra al final del recorrido ante un trozo de lino antiguo.  Que podría ser simplemente eso. O no. Llevan veinte siglos sin resolver la pregunta…

Sin embargo, tanto el Ayuntamiento de Coria como el Cabildo Catedralicio, pretenden recuperar de nuevo la tradición, como ya se hiciera desde antaño, al objeto de atraer el fervor de cientos de peregrinos creyentes, y también de escépticos, con la finalidad de que tanto la seo como la ciudad cauriense se conviertan nuevamente en epicentro de reclamo y punto de encuentro de devoción espiritual, cultural y de peregrinación dentro del turismo religioso mundial para todos aquellos que se acerquen hasta la milenaria, nobiliaria y episcopal Ciudad de Coria, con el fin de venerar el Sagrado Mantel de la Última Cena; sirviendo en esta ocasión, como anuncio o llamada, la exposición que albergará, de mayo a julio, el Museo Vida de Cristo de Fátima.

Más información: www.turismocoria.es