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5 excelentes planes para un 2021 esperanzador en la Provincia de Cáceres

Destilando pura esencia extremeña, la segunda provincia más extensa de España afronta el nuevo año ofreciendo seductoras alternativas para todos los gustos

 

Desde la monumentalidad de su capital hasta una Reserva de la Biosfera como Monfragüe pasando por comarcas como Trasierra y Tierras de Granadilla o La Vera –donde Carlos V vivió sus últimos días– o un impresionante Monasterio, el de Guadalupe, que precisamente este 2021 sigue celebrando su Año Jubilar. Un auténtico repoker de lugares, entre los muchos y tentadores que atesora la Provincia de Cáceres. Una tierra de descubridores… que vale la pena descubrir. Un destino sano y natural en el que ‘volver a lo que amas’.

 

     1 – Admirar la Cáceres monumental

           La capital provincial es una de las 15 ciudades españolas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un punto de encuentro de distintas civilizaciones que dejaron huella en sus milenarias piedras y han hecho que se la conozca como ‘la ciudad de las tres culturas’: la árabe, con la muralla que rodea la ciudad monumental o la decena de torres almohades, entre ellas la Torre de Bujaco; la cristiana, con iglesias como la Concatedral de Santa María o palacios como el de Carvajal; y judía, con esa judería vieja de estrechas calles y casas encaladas adornadas con plantas y flores. Por todo ello, no es de extañar que Cáceres fuera escogida como escenario de la mundialmente reconocida serie televisiva ‘Juego de Tronos’ en su 7ª temporada. Y, por si fuera poco, también ha sido declarada Zepa Urban: Zona de Especial Protección para las Aves dentro de núcleos urbanos. Tentador plan, ¿verdad?

 

 

     2 – Sumergirse en la Reserva de la Biosfera de Monfragüe

           La Reserva de la Biosfera de Monfragüe –que contiene en su área el Parque Nacional– representa la mayor extensión de bosque mediterráneo de todo el planeta. Con una fascinante biodiversidad, al vuelo de buitres leonados o el sonido de los ciervos en la berrea se unen lugares fascinantes, como la Cueva del Castillo, con sus pinturas rupestres; el embalse de Arrocampo, con 170 especies de aves; el centenar de murales de la Ruta de los Trampantojos de Romangordo; o el sobrecogedor Cristo de la Victoria, de Serradilla. Pero, sobre todo, cautiva por los paseos en barco por el Tajo y por el Castillo de Monfragüe, restos de una fortaleza convertida en el más fascinante mirador panorámico.

 

 

     3 – Visitar el Monasterio de Guadalupe en su Año Jubilar

           En su origen (siglo XIII) era una ermita, que un siglo más tarde se transformó en iglesia gótica y, luego, en Monasterio. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, alberga en su interior la imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura. Su historia está también ligada a los Reyes Católicos –que reposaron aquí en 1492, tras conquistar Granada– y a Cristóbal Colón, que regresó aquí para agradecer a la virgen su descubrimiento de América. Al amparo de este Monasterio se gestó el pueblo de Guadalupe, al que proveía de oficios. Un pueblo con muchos hospitales y dedicado a la medicina gracias al Monasterio, lugar de peregrinación que –entre 2020 y 2021– celebra su Año Jubilar, algo que solo acontece 14 veces cada siglo: cuando la festividad de la virgen (6 de septiembre) cae el domingo, como el pasado año.

 

 

     4 – Descubrir Trasierra y Tierras de Granadilla

           Tierra, agua y cielo se fusionan en perfecta armonía en esta comarca cargada de sorpresas. Como el embalse Gabriel y Galán con su Vegacho; un monstruo que, según la leyenda, pulula por sus aguas. Un lugar donde disfrutar de actividades náuticas en primavera y verano o ver grullas en otoño e invierno, además de albergar El Anillo –Centro Internacional de Innovación Deportiva–, de forma circular. La comarca está atravesada por la Vía de la Plata, que pasa por el único arco romano cuadriforme que se conserva en España –el Arco de Cáparra– con una villa medieval y uno de los pueblos abandonados (a mediados del siglo XX) más bellos de nuestro país: Granadilla. Y, para los amantes de las emociones fuertes, un vuelo en parapente desde el Pico Pitolero al que se accede por una bella ruta senderista.

 

 

     5 – Enamorarse de La Vera de Carlos V

           Esta comarca cacereña está históricamente vinculada a la figura del monarca Carlos V, hijo de Juana ‘la Loca’ y nieto de los Reyes Católicos, y al Monasterio de Yuste, donde pasó sus últimos días antes de su muerte, en 1558. Pero La Vera tiene otros muchos alicientes, como el pueblo de Cuacos, con su conjunto histórico-artístico; o el castillo de los Condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera, que fue residencia provisional del citado emperador. Pero, sobre todo, La Vera es naturaleza en estado puro que hará las delicias de los amantes del senderismo, con más de una veintena de rutas, entre ellas la de Tejada de Tiétar. También destacan sus numerosas piscinas naturales e impresionantes gargantas, como las Pilatillas, Minchones o Gualtaminos, con una de las mejores cascadas de España: la Chorrera del Diablo. Y como guinda gastronómica, aquí se elabora el famoso Pimentón con DO, condimento esencial de la Dieta Mediterránea.

 

                                             Más información: www.descubrircaceres.com

12 motivos para una cautivadora escapada a Menorca en 2021

 

Degustar una sabrosa ‘caldereta de langosta’, admirar la singular cultura
talayótica, senderismo junto al mar por el Camí de Cavalls, practicar deportes náuticos, chapuzones en playas y calas vírgenes… Menorca es el escenario perfecto para una oxigenante escapada en 2021, sin masificaciones, a ritmo slow y con una gran oferta de alojamientos rurales. Un variado cóctel de emociones para dejarse tentar por una isla que es Reserva de Biosfera desde hace más de un cuarto de siglo, Destino Starlight y Región Europea de la Gastronomía 2022. Estos son 12 buenos motivos para disfrutarla con los cinco sentidos.  

 

     1–Gastronomía. La cocina menorquina, con productos de proximidad, tiene a lo largo del año diversas citas, como las Jornadas de Peix o las de la Perdiz (febrero), Vedella Vermella (marzo), Menorca en el Plato (junio), Mostra de Cuina Menorquina (septiembre)… sin olvidar que durante enero continúan los ‘Miércoles es dia de Brou’. Una excelente oportunidad para degustar platos como la ‘caldereta de langosta’ o productos como el queso DO Mahón, sobrasada, vaca menorquina, ‘carn i xua’, ‘cuixot’, el aceite de acebuchina o los vinos.

 

 

2–Patrimonio. Diversas rutas –talayótica, británica, fortificada, museística, religiosa– ponen en valor toda la riqueza patrimonial de la isla, como complemento perfecto a las visitas en cualquier época del año.

 

 

3–Cultura. Música, artes escénicas o cine se dan cita en eventos como el Menorca Jazz Festival (marzo a mayo), Cranc Festival (mayo), Festival Pedra Viva (julio a septiembre), Menorca Film Festival (julio)… o la temporada de Ópera en el Teatre Principal de Maó, el coliseo operístico más antiguo de España, que data de 1829.

 

 

4–Deporte. Menorca es escenario de numerosas competiciones. Así lo demuestran trails como el dels Fars (febrero), Camí de Cavalls (mayo) o el Epic Camí de Cavalls 360º (noviembre); la Copa del Rey de Vela Clásica (agosto), la Regata Reserva de Biosfera (septiembre), las 5/10 Millas Ciutat de Maó (septiembre), la Triatlon Artiem Half Menorca (septiembre) o el Estrella Damm Menorca Open de Padel (octubre).

 

 

5–Turismo activo. Al margen del deporte de competición, Menorca permite la práctica de actividades al aire libre, tanto marítimas (kayak, vela, windsurf paddle surf, snorkel, submarinismo) como terrestres (golf, cicloturismo, equitación o senderismo por el histórico Camí de Cavalls, que circunvala la isla en los 185 kms. de su perímetro)

 

6–Turismo náutico. Una manera tranquila y lúdica de descubrir la esencia marítima y marinera menorquina a través de excursiones en barco o catamarán.

 

7–Naturaleza. Reserva de Biosfera desde 1993, tiene su núcleo en el Parque Natural de s’Albufera des Grau. Pero recorriendo la isla se puede admirar la forma como se ha parcelado el campo –mediante la ‘pared seca’, pared de piedras sin ningún tipo de argamasa, característico del paisaje menorquín–, el paisaje rocoso de Punta Nati o ese fascinante cóctel de dunas, barrancos y conjuntos forestales de encinas, acebuches y pinares.

 

 

     8–Sol y playa. Al norte, la zona de ‘tramontana’ destaca por sus formaciones rocosas de pizarra y arcillas rojas, con calas y playas salvajes como Cavallería, Pregonda, Pilar o Algaiarens. La zona sur ofrece calas paradisíacas de fina arena y aguas turquesa, como Macarrella, Turqueta o Es Talaier. También hay playas urbanas, como Cala Galdana, Son Bou o Punta Prima, con todos los servicios, bandera azul y alojamientos hoteleros de calidad.

 

9–Fiestas. Con los caballos como grandes protagonistas, los ‘jaleos’ (de junio a septiembre) son una de las señas de identidad festivas de Menorca y tienen incluso una feria: la del Caballo de Raza Menorquina (mayo). También son de destacar sus mercados y mercadillos veraniegos.

 

 

    10–Observación de estrellas y cielo nocturno. Reserva y Destino Starlight desde 2019, Menorca es ideal para admirar las estrellas por la calidad de su cielo, limpio de contaminación lumínica. A lo largo de todo el año se organizan experiencias de estas características, en especial en la zona de La Vall (Algaiarens).

 

     

     11–Birding. Los amantes de la observación de aves también pueden disfrutar de este espectáculo natural. Situada en mitad de las rutas migratorias del Mediterráneo, Menorca ofrece la posibilidad de ver unas 200 especies de aves, en especial en s’Albufera des Grau, aunque también en diferentes zonas húmedas, barrancos, acantilados e islotes.

 

12–Bienestar. La salud y el wellness son el perfecto complemento a las distintas actividades físicas que ofrece la isla. Una apuesta por el turismo slow y en espacios rurales que hará las delicias de las familias con niños.

 

                             Más información en: www.menorca.es

10 pistas para un 2021 ilusionante en Formentera

 

La menor de las Pitiusas vuelve a ser, un año más, el destino perfecto para una escapada en la que cargarnos de energía y afrontar con optimismo los nuevos retos

 

Año nuevo, vida nueva. Más allá de cualquier tópico, es el gran deseo con el que todos iniciamos un nuevo periplo vital. Y en este recién estrenado 2021 mucho más si cabe tras el durísimo año anterior, marcado para siempre por la pandemia. ¿Dónde volver a recuperar la ilusión? En un lugar puro por naturaleza, un paraíso cercano, un oasis de paz y relajación mecido en las tranquilas aguas del Mediterráneo. Un lugar… como Formentera. Estas son las 10 pistas para disfrutar intensamente de esta isla balear.

 

1–La Savina, puerta de entrada. Ubicada al noroeste, es el único acceso ­a la isla, por vía marítima. Un punto de encuentro de pescadores y de toda la cultura salinera.

 

2–Faro de la Mola: amaneceres mágicos. Al este, es el lugar perfecto para ver salir el sol por el horizonte e inspiró a Julio Verne en una de sus novelas de aventuras, Héctor Servadac, como certifica un monolito dedicado al gran escritor francés. Además, en su interior acoge un museo.

 

3–Estany Pudent, ruta birding. Uno de los humedales con mayor valor biológico del Parc Natural, que desde 2020 acoge una ruta líneal de 4,3 kms para el avistamiento de pájaros. Con ocho paneles que informan sobre el valor natural del área y una pantalla de observación.

 

 

4–Can Marroig y Sa Pedrera. Finca que acoge el Centro de Interpretación del Parc Natural de Ses Salines y donde se pueden admirar elementos tradicionales de la actividad agrícola de la isla, canteras y vestigios arqueológicos… además de una zona rocosa de curiosas formas –Sa Pedrera– que en otros tiempos fue una cantera.

 

5–Sant Francesc, corazón y capital. Ubicada en el centro, es su principal población. En su bello conjunto histórico destaca la iglesia –a modo de fortaleza–, la animada plaza que la acoge, la capilla de Sa Tanca Vella, del siglo XIII… Y, muy cerca, los molinos de sa Miranda.

 

 

6–Es Caló, esencia de pescadores. En la zona norte, conserva inalterable su imagen de antiguo pueblo de pescadores, con sus fotogénicos varaderos de madera –declarados de interés cultural en 2002– y sus pequeñas calas, Ses Platgetes. Es punto de partida de una de las principales rutas verdes, la 25, por el histórico camino de Sa Pujada que conduce a La Mola.

 

 

7–Migjorn, el sur salvaje. El mayor arenal de la isla. 5 kms de playas paradisíacas divididas en varias calas por zonas rocosas… con un rincón muy especial: Es Caló des Morts, pequeño arenal entre rocas con casetas varadero, fiel reflejo del pasado marinero de la isla. En Migjorn también puede admirarse una de las más bellas torres de defensa y la única en que puede visitarse su interior: Pi des Català o torre de Migjorn, de tres plantas y construida en el siglo XVIII.

 

8–El Pilar de la Mola y su Mercado Artesano. Pueblo situado en la zona más elevada de la isla (aunque sean solo 192 metros de altitud) que destila pura bohemia, sobre todo su Mercado Artesano, abierto los miércoles y domingos tarde, de mayo a octubre. Allí puede encontrarse de todo: cestas, alpargatas, joyería, cerámica, cuero, bisutería, pinturas… amenizado con música en vivo. A destacar también su iglesia, del siglo XVIII.

 

 

9–Ses Illetes, el paraíso playero. Al norte de La Savina, siempre entre las playas top mundiales. 450 metros de arenal –divididos en dos por una pequeña zona rocosa– arropado por varios islotes que le otorgan su nombre y una zona dunar protegida, pues forma parte del Parc Natural de Ses Salines. Aguas tranquilas y poco profundas de color turquesa y fina arena blanca.

 

10–Cabo de Barbaria, románticas puestas de sol. Al suroeste de la isla, sus acantilados son el más majestuoso palco natural desde el que contemplar el espectáculo de ver cómo el sol se acuna cada atardecer en el Mediterráneo. Pero antes, un ritual: descender por un agujero hasta una cueva subterránea –la Cova Foradada– con impresionantes vistas. También destaca allí una de las torres de defensa, la torre des Garroveret. Barbaria es el lugar ideal para poner la guinda emocional a esta ilusionante escapada a Formentera.

 

                         Más información: https://www.formentera.es

 

La Ciutadella de Roses acogerá a los Reyes Magos

El 5 de enero, el gran emblema patrimonial rosense cobrará una nueva dimensión con el Campamento Real de sus Majestades en la mágica tarde previa al Día de Reyes

 

De Oriente… ¡A Roses! La bella localidad de la Costa Brava ha sabido reinventarse para no perder la esencia navideña; y ha encontrado en su Ciutadella la llave de la ilusión. El recinto –un museo al aire libre que alberga 25 siglos de historia– acogerá a Melchor, Gaspar y Baltasar en un mágico Campamento Real, con todos los protocolos sanitarios. Desde las 17.30 h, sorprenderá con un recorrido que sustituirá a la tradicional Cabalgata sin perder un ápice de su entrañable atractivo. Hadas, mariposas, caballos, carrozas, planetas, malabaristas y hasta el tradicional carbón, en diez pasos bien señalizados que tendrán en su epicentro a los Reyes Magos. ¡Bienvenidas, Majestades!

 

La Ciutadella de Roses volverá a demostrar su versatilidad en el arranque de 2021, el Año Nuevo más esperado. Y sus milenarias piedras –fiel testimonio del paso de grandes civilizaciones, como la griega o la romana, o épocas como la Edad Media, en sus 17 hectáreas– darán acogida a los Reyes más especiales: a los Magos de Oriente.

 

Con la imposibilidad de realizar la tradicional Cabalgada, que congregaba multitudes, Roses ha hallado –una vez más en su Ciutadella– la alternativa perfecta para asegurar el distanciamiento social. Y al igual que en verano se transforma para acoger el festival Sons del Món, ahora, en Navidades, cederá una de sus zonas al Campamento Real de sus Majestades de Oriente. Un circuito bien señalizado permitirá controlar el mágico recorrido de unos 15 minutos en cuatro franjas horarias: 17:30, 18:00, 18:30 y 19:00 h Esta vez no serán Melchor, Gaspar y Baltasar quienes desfilen sino, ante ellos, las familias con sus hijos.

 

Con un aforo limitado, la entrada será gratuita previa reserva a través de la web www.rosescultura.cat­, a partir del 21 de diciembre. Las entradas se recibirás por email siendo solo aceptados en cada reserva los familiares convivientes. Será obligado el uso de mascarilla, limpieza de manos a la entrada del recinto, no podrá detenerse en cada uno de los 10 puntos habilitados y se evitarán los contactos con la Comitiva Real… pero no se perderá la ilusión de verles antes de la noche más esperada del año por los más pequeños; aquella en la que repartirán sus regalos. Este Campamento Real podrá verse online a través del canal de Youtube de Roses Cultura el mismo 5 de enero, a partir de las 19:00 h.

 

     Buzón del Cartero Real, en el Teatro Municipal

 

Como antesala a la esperada llegada de los Magos de Oriente, Roses habilitará a la entrada de su Teatro Municipal el Buzón del Cartero Real para que todos los niños puedan depositar allí las cartas con sus peticiones. Este buzón estará abierto los días 28, 29 y 30 de diciembre y el 2 y 3 de enero, de 16:00 a 20:00 horas.

 

Junto a este buzón se instalará el precioso árbol de la Miftal, una de las ayudantas de más confianza del Cartero Real. Un entrañable personaje –al que también podrá verse el día 5 en el Campamento Real– a la que le encanta vestir con su larga túnica fucsia llena de detalles dorados que recuerdan a las hojas, flores y otros elementos de la naturaleza. Y sobre su cabeza, ataviada siempre con un precioso turbante lleno de llaves mágicas, las que le harán entrega los niños que las recorten –y pinten– del folleto que les entregarán en Roses. Estás llaves mágicas son las que permitirán que Sus Majestades puedan entrar en todas las casas para dejar sus regalos. ¡Felices Reyes!

 

 

                   Más información en: http://es.visit.roses.cat/

 

Monasterio de Sant Pere de Rodes, levitando sobre Roses

Auténtica joya del románico catalán, data del siglo IX y está ubicado en la ladera de una de las cimas de la sierra de Rodes, con majestuosas vistas panorámicas

 

De Roses… ¡Al cielo! O Casi. Porque las montañas que envuelven sus alrededores y la arropan están plagadas de gratificantes sorpresas para el visitante. Como el Monasterio de Sant Pere de Rodes, que se alza altivo desafiando una pendiente dentro del Parque Natural del Cap de Creus. Un conjunto monumental en el que destacan su iglesia y su claustro. Y como complemento perfecto a este paseo cultural por el románico catalán, otro monasterio, el de Santa María, agazapado en el interior de la Ciutadella rosense.

 

 

     Roses es el punto de partida perfecto para conocer y disfrutar del Alt Empordà, una de las comarcas gerundenses con mayor riqueza natural y patrimonial. Empezando por el Parque Natural del Cap de Creus, que alberga mil sorpresas. Una de ellas –por la carretera ascendente que, desde la localidad rosense, lleva hacia Port de la Selva… o también tomando la carretera que sube desde Vilajuïga– es un conjunto monumental que, de repente, irrumpe en la vista del viajero e, inevitablemente, le atrapa y conduce hasta él, como un potente imán.

 

 

Se trata del Monasterio de Sant Pere de Rodes, cuyos primeros vestigios datan del siglo IX. Una joya del románico catalán que, del siglo XI al XIV, se convirtió en el principal centro espiritual del condado de Empúries. Una obra de arte arquitectónica que sorprende por su ubicación y la manera en que fue construido: con diferentes terrazas que le permitieron adaptarse al abrupto terreno. Nada más llegar, el viajero quedará boquiabierto por su portalada exterior, obra del Maestro de Cabestany, con esculturas en mármol blanco de diferentes escenas de la vida de Cristo. Pero, tras cruzar el umbral, continúan las sorpresas.

 

 

La más admirable es su iglesia, con planta de cruz latina y tres naves con bóveda de cañón. Llama poderosamente la atención su altura, conseguida a base de un original sistema de pilares y dobles columnas. Anexa a ella esta el claustro y el campanario, del siglo XII, de planta cuadrada e influencias lombardas. Y al lado del mismo, una torre de defensa. Gracias a las peregrinaciones –por las numerosas reliquias que albergaba– el monasterio llegó a tener en plena Edad Media unos 250 habitantes. Este conjunto monumental está declarado Bien de Interés Cultural del Patrimonio Histórico de España.

 

Y en Roses, el Monasterio de Santa María

    

 

Tras este paseo ‘celestial’, de regreso a Roses el visitante puede continuar admirando el románico catalán en una de las joyas patrimoniales de la ciudad: la Ciutadella. En el interior de la misma, auténtico museo arqueológico al aire libre, además de las huellas que allí dejaron griegos y romanos se encuentra el Monasterio de Santa María, antigua abadía benedictina del siglo X, de estilo románico lombardo como dan fe sus muros interiores. También pueden admirarse sus tres ábsides y restos del claustro. Este monasterio cobra vida en verano como mágico escenario de actuaciones musicales en el ciclo Musica D’Nits o en el festival Sons del Món.

                   Más información en: http://es.visit.roses.cat/

Castelló embellece sus Navidades con 6 ‘Jardines efímeros’

Del 23 de diciembre al 6 de enero abrirá al público esta original iniciativa sostenible que dará un toque ecológico singular a cada uno de sus seis distritos

 

Trenes realizados con troncos de madera, camellos, ovejas, renos –¡y hasta un dragón!– configuran los ‘Jardines efímeros’. Unas creaciones para adornar, disfrutar y embellecer Castelló durante las fiestas navideñas cuyos elementos decorativos se realizan con materiales reutilizables que han salido de los propios jardines de la ciudad así como las superficies de base, obtenidas a partir de material reciclado de las podas realizadas en la vegetación del municipio. Son efímeros, sí… pero no perecerán, pues sus árboles y plantas –magnolios, cedros, olivos, bojos, romeros, lavandas o tulbaghias– serán replantados en diferentes puntos de la ciudad pasadas las fiestas. Sorprendente, ¿verdad? Pasear por la capital de la Plana en Navidades tendrá un aliente especial.

 

 

     Esta iniciativa se gestó en 2016 y, desde entonces, dota de una personalidad propia, diferencial, sostenible y ecológica a Castelló de la Plana. Este año los 6 ‘Jardines efímeros’ –uno en cada distrito– ocupan una superficie mayor de 600 m2. Estas son las características de cada uno de ellos:

 

1–Distrito Centro: Plaza Mayor. Acoge el de mayores dimensiones. Destaca la colocación de un tren infantil que recorre diversos escenarios que simbolizan la unión entre Oriente y Occidente por un camino de césped azul que evoca al mar como nexo de unión de las diferentes culturas. En la parte oriental hay palmeras y arena, que representan el desierto; en la central, un dragón, juegos de Tangram y algunos juegos para niños; y en la occidental, un árbol de Navidad, ovejas, renos, trineos, etc.

 

2–Distrito Norte: Plaza del Primer Molí. Recrea un paisaje de montaña decorado con restos de troncos, un árbol de Navidad realizado con ramas, una leñera y otros elementos decorativos, como renos.

 

3–Distrito Oeste: Plaza Llavines de Ruidera. En forma triangular, simboliza la plantación de la huerta, con elementos de planta ornamental ­­–como coles y tulbaghias– que recrean un decorado que recuerda a una plantación hortícola. Se han añadido otros elementos propios de Navidad, como muñecos de nieve realizados con troncos de madera y hasta un buzón Real.

 

 

     4–Distrito Este: Plaza de Fadrell. Dentro del jardín se integra el monumento al Labrador. A través de una pasarela de césped se recorre el jardín y se puede observar su decoración, con un tren de madera reutilizada, setas y otro buzón Real.

 

 

     5–Distrito Sur: Plaza Serra d’Espadà. Su jardín simboliza una estrella propia de la Navidad y lleva integrados elementos propios de la plaza, como una olivera ejemplar, y se han colocado diferentes figuras como un tren de troncos que recorre el jardín. También hay plantas propias de la zona, como romeros, lavandas y encinas.

 

 

6–Distrito del Grau: Plaza del Carmen. Al estar ubicado en una zona marinera se ha recreado el jardín con barcos hechos de trozos de madera, césped azul que representa el mar Mediterráneo y plantas propias de este ambiente.

 

                Planifica tu escapada: https://www.castellonturismo.com