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2026 EN MENORCA. UN MES, UNA EXPERIENCIA

Si hay algo que atesora Menorca como último paraíso del Mediterráneo son sus rincones idílicos para disfrutarlos en cualquier época del año. Aquí van 12.

 

 

Hay quien dice que Menorca no es una isla, sino un estado de ánimo. Su belleza no reside en la estridencia, sino en la pausa. Menorca se paladea mejor cuando se comprende que cada mes tiene su propio silencio y su propia luz. Por eso, este 2026 anótate un viaje de doce estaciones, una por cada luna del año, para descubrir la esencia de una isla que es Reserva de la Biosfera desde hace más de 30 años.

Enero: La Mola y el primer sol de España

En el mes de los nuevos comienzos, hay que dirigirse al punto más oriental del país. La Fortaleza de Isabel II, en la bocana del puerto de Mahón, ofrece en enero una claridad perfecta. Caminar por sus galerías subterráneas y asomarse a los acantilados cuando el viento de Tramontana limpia el horizonte es un ejercicio de introspección necesario. Aquí, el primer amanecer del año tiene un color que no se olvida.

Febrero: El Barranc d’Algendar

Cuando el invierno bosteza, el barranco más espectacular de la isla se vuelve de un verde insultante. Este desfiladero, que nace en Ferreries y muere en Cala Galdana, es un microcosmos de leyendas y huertos escondidos. En febrero, el murmullo del agua y el eco de las paredes de piedra caliza de 80 metros de altura crean una atmósfera catedralicia.

 

 

Marzo: Lithica y el laberinto de piedra

Las antiguas canteras de s’Hostal, cerca de Ciutadella, son una oda al esfuerzo humano y a la geometría. En marzo, la temperatura es ideal para perderse en su laberinto mineral y sus jardines botánicos. Es un lugar donde el silencio se puede tocar, una escultura habitable que demuestra que la mano del hombre, cuando es respetuosa, puede crear santuarios de paz.

Abril: Camí de Cavalls (Tramo Es Grau – Favàritx)

La primavera en Menorca explota en abril. Es el momento de calzarse las botas y recorrer el tramo del Camí de Cavalls que atraviesa el Parque Natural de s’Albufera des Grau. El paisaje muta de los humedales llenos de vida al escenario lunar y pizarroso del Faro de Favàritx. La brisa trae el aroma del hinojo marino y la promesa del verano que se intuye.

Mayo: Naveta des Tudons

Antes de que el calor apriete, hay que rendir pleitesía a la historia. La Naveta des Tudons, el edificio más antiguo de Europa, se yergue solitaria entre muros de piedra seca. En mayo, rodeada de flores silvestres y bajo un cielo de un azul cobalto, esta tumba colectiva nos recuerda la sobriedad y el misterio de la cultura talayótica.

Junio: Ciutadella y el aroma a nobleza

Junio es el mes de Ciutadella. Sus calles señoriales ofrecen un refugio de sombra y elegancia. Pasear por sus palacios de fachadas ocres y terminar en el puerto justo cuando los barcos de pesca regresan es el relato perfecto de una ciudad que sabe envejecer con dignidad.

Julio: Cala Pilar y la arena roja

En el fragor de julio, hay que buscar la costa norte. Cala Pilar requiere una caminata generosa bajo los pinos, pero el premio es un anfiteatro de arcilla roja que contrasta con aguas de un turquesa casi eléctrico. Es una playa virgen, sin concesiones a la comodidad moderna, donde el mar se siente verdaderamente salvaje.

Agosto: Monte Toro, el mirador del mundo

Cuando las calas se llenan, la mirada debe subir. Desde la cima de Monte Toro, el punto más alto de la isla, Menorca se despliega como un mapa desplegado. En las noches de agosto, el santuario se convierte en el mejor observatorio para contemplar las estrellas, lejos de la contaminación lumínica y cerca de la paz absoluta.

Septiembre: Fornells y el sosiego marinero

Septiembre es el mes de los paladares. El pueblo de Fornells, con sus casas blancas y su bahía protegida, invita a degustar la gastronomía típica de Menorca. Es el momento en que los espejos del agua de la bahía se vuelven más nítidos y el ritmo del pueblo recupera su pulso natural.

Octubre: Necrópolis de Cala Morell

Con la llegada del otoño, el paisaje de Cala Morell cobra un aire místico. Sus cuevas prehistóricas excavadas en el acantilado son un testimonio silencioso del paso del tiempo. Octubre, con sus atardeceres de fuego sobre el mar del norte, convierte este rincón en un escenario de belleza melancólica y profunda.

Noviembre: Los Faros del Poniente

Noviembre es para los faros. Punta Nati, con sus construcciones de piedra seca que parecen refugios de otro mundo, es el lugar ideal para ver cómo las olas rompen con fuerza contra la costa. Es una lección de humildad ante la fuerza de la naturaleza, un rincón donde el viento cuenta historias de naufragios y valentía.

Diciembre: Navidad a la menorquina

Cerramos el año disfrutando de los pueblos. Luces, ambiente navideño por doquier, mercadillos en los que conocer el trabajo y la dedicación de los artesanos y productores locales. Despedir el año en Menorca es apostar por conciertos, artesanía, talleres y exhibiciones de gastronomía. Actividades pensadas para grandes y pequeños en el último paraíso del Mediterráneo.

 

 

 

 

Más información: www.menorca.es

TOMELLOSO, ESE LUGAR DE LA MANCHA DE CUYO NOMBRE SÍ QUE QUIERES ACORDARTE

A menudo se dice que La Mancha es una llanura infinita donde el cielo parece pesar más que la tierra. Pero hay un lugar donde esa horizontalidad se rompe, no hacia arriba, sino hacia el interior de la propia tierra. Ese lugar es Tomelloso.

 

 

¿Te imaginas poder tener en un solo rincón de nuestro país historia bajo tierra, cultura, tradición, patrimonio y gastronomía? Todo al alcance, todo reunido para que, en una experiencia que sabes cuándo empieza, pero quizás no cuándo acaba. A cada paso que das hay una nueva sorpresa, un sitio que no pasa desapercibido y atrae tu atención. Detalles que sorprenden, momentos que se quedan grabados, anécdotas con los vecinos que arrancan una sonrisa… Todo está en Tomelloso, y si te lo imaginas, lo vivirás. 

Llegar a esta ciudad es entender, de un solo vistazo, que aquí el tiempo ha sido esculpido por el esfuerzo y el vino. Lo primero que saluda al viajero son sus chimeneas. No son torres industriales al uso; son esbeltas columnas de ladrillo que, como faros de tierra adentro, recuerdan el pasado de las antiguas destilerías. Hubo un tiempo en que casi un centenar de ellas punteaban el horizonte, elevándose hasta los 45 metros para dar salida al espíritu del vino. Hoy permanecen elegantes, como monumentos a una ambición que convirtió a Tomelloso en el mayor productor de alcohol vínico del mundo.

Sin embargo, el verdadero tesoro de Tomelloso no se ve a simple vista. Bajo el asfalto y las casas, la ciudad es un queso de gruyère. Durante décadas, los vecinos excavaron a mano más de 2.000 cuevas para albergar las grandes tinajas de barro donde el mosto se hacía vino.

Entrar en una de estas cuevas es descender a un mundo de silencio y frescor constante. La luz entra tímidamente por las «lumbreras», esas rejillas a ras de suelo que uno pisa por la calle sin apenas reparar en ellas. Abajo, el aroma a bodega vieja y la humedad de la arena (el «tosca») envuelven al visitante en una atmósfera de recogimiento casi sagrado. Es una arquitectura del esfuerzo, nacida de la necesidad y de la fe en la propia tierra.

Pero Tomelloso no es solo una ciudad de labriegos; es, por derecho propio, la «Atenas de la Mancha». Es la cuna de los Antonio López —el tío, Torres, y el sobrino, García—. En el Museo Antonio López Torres, un edificio que por sí solo merece la visita por su equilibrada arquitectura de Fernando Higueras, se guarda la luz manchega atrapada en lienzos. Son auténticas ventanas a las que asomarse al campo, las viñas y los rostros de quienes las trabajan con una honestidad cercana.

Ese mismo respeto por la tradición se respira en la Posada de los Portales, en la Plaza de España. Con sus galerías de madera y su aire de otra época, sigue siendo el corazón latente donde se cruzan los caminos de quienes van y vienen.

Si uno decide alejarse apenas unos minutos del centro, el paisaje regala el Bombo. Es quizás la construcción más honesta de la arquitectura popular española: una estructura circular levantada piedra sobre piedra, sin una gota de cemento, sin más argamasa que el equilibrio. Dentro, el agricultor encontraba refugio, hogar y lumbre. Es la mínima expresión de la vivienda y, a la vez, la máxima expresión de la destreza humana.

No se puede hablar de Tomelloso sin mencionar su pan. El Pan de Cruz, con su corteza crujiente y su miga densa, es el compañero inseparable de una gastronomía que sabe a gachas, a migas y a quesos de los que se quedan en la memoria. Y, claro, Tomelloso es vino. Con su Cooperativa Virgen de las Viñas como punta de lanza, la más grande de toda Europa, la ciudad puede presumir de ser el primer productor de alcohol vínico del mundo. Todo aquí tiene una medida justa, un equilibrio entre la aspereza del clima y la generosidad de su gente.

Tomelloso no es un destino de paso. Es un lugar para detenerse, para bajar a las cuevas, para mirar las chimeneas y comprender que, a veces, la belleza más profunda es la que se construye con las manos, en silencio y a ras de suelo.

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

LUCES, MERCADILLOS Y ARTESANÍA EN VITORIA-GASTEIZ

Luces sostenibles, mercados artesanales, tradición y gastronomía local se unen para hacer de la capital vasca un destino navideño único en España.

 

 

 

Cuando se iluminan las calles empedradas de Vitoria-Gasteiz, la ciudad se transforma en un escenario de cuento. La ‘Green Capital’ despliega su espíritu más cálido con un programa repleto de magia, cultura y sabor. Mercadilos, belenes, música en vivo y miles de experiencias invitan a vivir una Navidad diferente, donde la tradición se funde con la innovación. El Gran Hotel Lakua será vuestro rincón de descanso para conocer esta gran ciudad.

Vitoria-Gasteiz da la bienvenida a la Navidad con un ambiente que combina la belleza de su casco histórico adornado con luces LED, desde finales de noviembre, con cientos de actividades para que pequeños y mayores disfruten de la época más mágica del año.

Sin lugar a dudas, una de las primeras paradas en este recorrido navideño tiene que ser el tradicional Belén monumental de la Florida, con más de 200 figuras artesanales. Este nacimiento esta compuesto por figuras de tamaño natural creadas por artistas locales. En 1962 se instaló por primera vez y desde entonces se ha convertido en una visita obligatoria durante las navidades. La segunda parada se encuentra a pocos pasos. El mercado navideño invita a descubrir productos locales, artesanía y delicias gastronómicas mientras suena la música de corales y bandas locales.

Durante las Navidades, la calle Independencia y la Plaza de los Celedones de Oro acoge a 35 puertos de artesanía, tanto local como de fuera de la ciudad. Una oportunidad única para conseguir piezas especiales; o saborear productos locales en el Mercado agrícola o en el Mercado Navideño de Aenkomer.

Este año las atracciones estrella serán una noria gigante de 24 cabinas climatizadas, de 30 metros, junto con un carrusel clásico ubicados en la centrica Plaza de la Virgen Blanca, y la pista de hielo situada en el Parque de la Florida, ambos lugares son ideales para disfrutar de momentos en familia.

Además, si queréis vivir realmente la tradición no os podéis perder el desfile del Olentzero y Mari Domingi, quienes la tarde del 24 de diciembre recorrerán las calles de la ciudad para repartir carbón de casa en casa y así hacer frente al frío del invierno, aunque también trae algún que otro regalo.

Para vivir la magia de la Navidad en esta ciudad de cuento, el Gran Hotel Lakua es la mejor elección con ofertas especiales para Nochebuena, Navidad y Nochevieja. Un alojamiento con una ubicación privilegiada para explorar la ciudad que cuenta, además, con amplias y cómodas estancias, que os harán descansar después de una larga jornada.

Vitoria Gasteiz es una ciudad perfecta para una escapada navideña en familia, con amigos o en pareja. Un plan completo que aúna artesanía, cultura y gastronomía en un mismo destino.

 

 

Más información y reservas: www.granhotelakua.com

Teléfono: 945 181 000

 

WINTER AND SNOW IS COMING

El Hotel Vall de Núria estrena temporada con nuevas propuestas familiares, una webcam panorámica 360º y una apuesta por la gastronomía km0.

Con la llegada de la nieve, Vall de Núria se vuelve a cubrir de un gélido manto blanco perfecto para disfrutar de actividades de invierno. El Hotel Vall de Núria ofrece un atractivo paquete de alojamiento y esquí desde 94,65 € por persona, que incluye forfait, seguro diario y el pintoresco viaje en tren cremallera. Ideal para familias, parejas y grupos de amigos, Vall de Núria promete una escapada auténtica, en pleno contacto con la naturaleza y lejos de las multitudes.

La estación de Vall de Núria, a 1.964 metros de altitud y en pleno corazón del Pirineo Catalán, vuelve a convertirse en uno de los destinos de invierno más singulares del país.

Su acceso exclusivo en tren Cremallera, sus 7,6 kilómetros esquiables y su entorno natural protegido lo convierten en un enclave perfecto para iniciarse en el mundo del esquí, disfrutar de actividades en la nieve o vivir un fin de semana de desconexión absoluta. Para esta temporada 2026, la estación y el hotel presentan un conjunto de novedades diseñadas para mejorar la experiencia de los visitantes y potenciar su carácter familiar.

Entre las principales incorporaciones destacan  la nueva webcam panorámica 360º, que permite contemplar en alta definición el espectacular entorno natural desde cualquier lugar. El Parque Lúdico renovado que amplía su oferta de juegos y diversión, el nuevo sistema de comunicación mediante pantallas y la mejora de la señalización facilitan la orientación y movilidad por todo el recinto. Además, Vall de Núria ha reforzado sus puntos de seguridad en pistas y continúa optimizando el sistema de producción de nieve, sustituyendo progresivamente las válvulas de regulación de los cañones para garantizar mayor eficiencia.

El Hotel Vall de Núria juega un papel clave en esta propuesta de invierno. Ubicado a pie de pistas y rodeado de un paisaje único, ofrece una experiencia acogedora y auténtica para familias, parejas y amantes de la montaña. Este año destaca la propuesta gastronómica del Restaurante Racó de la Vall, donde los menús se inspiran en los productos locales para “explicar Núria a través de su cocina”, poniendo en valor la identidad del territorio. El hotel complementa la oferta con habitaciones confortables, zonas de descanso y un ambiente cálido que invita a disfrutar del invierno con calma.

Para los huéspedes, el hotel ofrece un paquete de alojamiento y esquí, disponible desde 94.65 € por persona y noche, que incluye la estancia en el régimen seleccionado, forfait con seguro diario y billete de ida y vuelta en el icónico tren cremallera, que añade una experiencia inolvidable desde el primer momento.

Para quienes buscan unas vacaciones de invierno en plena naturaleza, lejos de la masificación de otros destinos, Vall de Núria es una opción completa y auténtica que invita a descubrir la magia de la nieve en un entorno de ensueño.

 

 

 

Más información: https://hotelvalldenuria.cat/

LA NAVIDAD EN EL CORAZÓN SERENO DEL MEDITERRÁNEO. EL ENCANTO SENCILLO DE FORMENTERA

 

Formentera se despoja de su piel estival para ofrecer una de las celebraciones navideñas más auténticas y tranquilas del Mediterráneo. Lejos del frenesí y las multitudes, la isla despliega un programa festivo pensado para ser disfrutado con calma, donde la cultura local y el espíritu familiar son los verdaderos protagonistas. Es una invitación a vivir el invierno balear en su versión más sosegada y cercana.

El corazón de esta celebración se instala en la Plaça de la Constitució, que desde el 1 de diciembre hasta el 11 de enero acoge el acogedor Mercado Navideño. Más que un simple mercadillo, es el punto de encuentro de la isla, con casetas de restauración y artesanía que se convierten en el lugar ideal para el paseo vespertino.

El Inicio de la Magia: Un diciembre vibrante

La programación arrancó oficialmente el lunes 1 de diciembre. Los primeros días de diciembre se centran en la creatividad y la cultura. El miércoles 17 de diciembre ofrece uno de los planes más singulares: una Observación Astronómica de Espacio Profundo a las 21:00 en el Jardí de Ses Eres, una actividad perfecta para admirar el limpio cielo de Formentera.

La música y las tradiciones se fusionan en el ecuador del mes. El jueves 11, la Escuela de Música i Dansa de Formentera ofrecerá su esperado Concierto de Villancicos, llenando de armonía la Església de Sant Francesc. Este ambiente de recogimiento dará paso al gran concierto de Navidad en la Plaça de la Constitució el miércoles 17.

Para el fin de semana del sábado 13 de diciembre, el Mercado Navideño se anima con una tarde de conciertos que promete, con las actuaciones de Ritmo de isla, The Island Rockers y DJ Mancebox a partir de las 20:00.

El Cierre de Fiesta y los Reyes Magos

Los días previos a la Nochebuena culminan con la visita más esperada. El jueves 18 de diciembre es el turno de Papá Noel, que ofrecerá un encuentro en la Sala de Cultura. Atención: debido a la previsión de afluencia, es necesario reservar la entrada previamente a través de www.entradesformentera.cat. Tras la visita, se ofrecerá la ya clásica chocolatada.

Tras la Nochebuena, la diversión continúa con el Diverespai, un gran espacio de inflables y actividades que se instalará en el Módulo Esportivo del 27 de diciembre al 4 de enero, garantizando el entretenimiento infantil.

Y como buena isla festiva, Formentera despide el año por todo lo alto. La fiesta de Fin de Año se alargará en el Mercado Navideño con la música de Dj Sr. Cardona, a partir de la 01:00 de la madrugada. El punto final de la programación lo pondrá la mágica Cabalgata de los Reyes Magos el lunes 5 de enero, cuyo recorrido se detallará en el cartel específico.

En Formentera, la Navidad se vive sin estridencias, con la banda sonora del Mediterráneo de fondo y una programación que invita a saborear cada momento.

 

 

Más información: www.formentera.es

 

CEE, UN DESTINO DONDE LA NAVIDAD BRILLA JUNTO AL MAR

Calles que se iluminan, sonrisas que se encienden en la Costa da Morte para vivir unas fiestas llenas de magia e ilusión.

 

 

La magia volverá a encenderse en Cee, el próximo 5 de diciembre. Con la llegada de la Navidad, el municipio se prepara para vivir unas fiestas llenas de luz, emoción y vida. Esta villa de la Costa da Morte tiene preparado una amplia programación para todas las edades, en las que disfrutar de un mercadillo navideño, un centro de Ocio de Navidad y un sinfín de actividades. Además, Papa Noel y los Reyes Magos visitarán la villa.

Cuando llega diciembre, las calles del municipio de Cee se transforman. Las luces navideñas dibujan un mapa de destellos que guían a ceenses y visitantes por plazas, avenidas y rincones llenos de vida. Un paseo por este destino en Navidad es dejarse llevar por la emoción de los pequeños detalles.

Este año, el Ayuntamiento de Cee presenta una programación especialmente pensada para quienes buscan una escapada invernal diferente, donde tradición, cultura y espíritu comunitario se entrelazan en cada rincón. Entre las grandes novedades destacan un acogedor mercadillo navideño en el renovado Mercado Municipal y un Centro de Ocio de Navidad, en el Pabellón Polideportivo Municipal, con hinchables temáticos y un encantador tren infantil, que estará abierto desde el 22 de diciembre al 6 de enero, en horario de 11:00 a 13:00 y 17:00 a 20:00 h.

La Navidad ceense se inaugurará oficialmente el 5 de diciembre, a las 19:00 h, en la Plaza 8 de Marzo, donde ya desde las 17:30 h las familias podrán disfrutar de una tarde festiva con hinchables, chocolatada y el espectáculo “A bailar en Navidad”, de animar-T.

La gran protagonista de estas fiestas será una cúpula luminosa de 8 metros de largo por 9 de alto, instalada en la plaza del Ayuntamiento, que se convertirá en uno de los iconos visuales de estas fechas.

Durante las semanas más especiales del año, el Auditorio Baldomero Cores desplegará una programación cultural para todos los públicos: teatro, música y magia desde el 6 de diciembre hasta el 3 de enero. Una propuesta perfecta para quienes desean combinar viaje y cultura durante su estancia.

La Biblioteca Municipal también suma encanto a estas fechas con una nueva edición de Ceerquiña de la Biblio en Navidad: tres talleres creativos los días 19, 22 y 23 de diciembre que invitan a viajar a través del reciclaje artístico y la imaginación aplicada al libro.

El 24 de diciembre, Cee se llena de ilusión con la llegada de Papá Noel, que por la mañana visitará las parroquias del municipio y, por la tarde, recibirá a los más pequeños en el Pabellón Polideportivo en una gran fiesta infantil. Y para despedir el año, el 31 de diciembre tendrá lugar la tradicional Fiesta Infantil de Fin de Año en el Salón de Actos del Ayuntamiento, con música, baile, merienda y campanadas adelantadas, una forma entrañable de dar la bienvenida a 2026 en familia.

La magia continuará el 5 de enero con una de las citas más esperadas: la Cabalgata de Reyes. Una comitiva de vehículos iluminados, figuras gigantes animadas y una carroza especialmente diseñada para la ocasión acompañarán a Melchor, Gaspar y Baltasar por las principales calles de la villa, tras la recepción real en el Museo Fernando Blanco y los tradicionales fuegos artificiales.

Esta Navidad, Cee invita a detener el reloj y a mirar el mundo con los ojos de la infancia. A descubrir que, incluso en el fin del mundo hay mucha magia.

 

 

Para más información:https://www.turismodecee.es/es/