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MADRID MARRIOTT AUDITORIUM RECIBE EL SELLO CO2RESPONSABLES TRAS REDUCIR UN 43% SUS EMISIONES

 

 

El hotel obtiene la certificación en la categoría de «Establecimiento con emisiones reducidas» tras una verificación independiente que acredita la reducción de 866,88 toneladas de CO equivalente. La iniciativa se enmarca en el programa oficial del Ayuntamiento de Madrid para impulsar la sostenibilidad del sector turístico en la capital.

Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center ha recibido oficialmente el sello de la iniciativa ‘CO₂Responsables’, una certificación impulsada por el Ayuntamiento de Madrid con el objetivo de promover la sostenibilidad y la gestión responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el tejido turístico de la capital.

El programa municipal articula este reconocimiento en dos categorías diferenciadas según el nivel de implantación y reducción: «Establecimiento comprometido» y «Establecimiento con emisiones reducidas». Tras superar la correspondiente fase de evaluación, Madrid Marriott Auditorium ha obtenido el distintivo de «Establecimiento con una reducción de emisiones GEI demostrada (Alcances 1 y 2)».

La concesión de este sello se ha formalizado tras una auditoría y verificación independiente realizada por la entidad European Quality Assurance Spain (EQA España). Los datos técnicos del informe acreditan una reducción absoluta de 866,88 toneladas de CO₂ equivalente en la operativa del hotel, lo que supone una mejora superior al 43% en las emisiones relativas calculadas por huésped durante los periodos objeto de evaluación.

El galardón ha sido recogido por Ana Montejano, Director of Sales & Marketing del establecimiento, en un acto que vincula la estrategia operativa del hotel con las directrices institucionales de la capital en materia de turismo sostenible y reducción del impacto ambiental en la actividad hotelera y de congresos.

Con esta certificación, el establecimiento alinea sus indicadores de gestión con los objetivos globales del programa del Ayuntamiento de Madrid, consolidando el registro y la disminución verificada de su huella de carbono bajo estándares oficiales.

 

 

 

Más información:

Web MADRID MARRIOTT AUDITORIUM

Avenida de Aragón 400, Madrid.

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Instagram: Madrid Marriott Auditorium (@hotelauditorium)

 

TIPS PARA UNA ESCAPADA EN FORMENTERA. LO QUE NO TE PUEDES PERDER

 

 

Prisas, poco margen para detenerse y disfrutar del entorno, la eterna búsqueda de la foto o reel perfecto para compartir en redes y decir “yo he estado aquí y tú no” … Algo que no aplica para Formentera. Aquí se vive a otra marcha en el cuerpo. Si no, haz la prueba: date una vuelta por la Plaça de Sant Francesc a la hora del desayuno y observa la tranquilidad de la gente en las terrazas. Si, es contagioso. Por eso, aquí van unas pistas para que hagas de Formentera el destino prioritario en tu lista de lugares en los que hacer “check”.  

Una vuelta por el Estany Pudent y Ses Salines. Si llegas al puerto de La Savina por la tarde, perfecto, porque en la carretera que conecta esta población con Es Pujols, puedes (o debes) detenerte en el Estany Pudent. Siendo uno de los principales espacios que condensan biodiversidad, a la caída de la tarde es posible realizar algunas observaciones de especias típicas de la zona como los tarros blancos, los flamencos o los zampullines cuellinegros, de los cuales en Formentera se encuentra una de las colonias más importantes de Europa. Muy cerquita está Ses Salines, con su juego de colores violetas y rosas, resplandeciendo como nunca en esta época del año. Fueron declaradas bien de interés cultural, en la tipología de lugar histórico, en 2004.

Si la esencia marinera fuera un pueblo, se llamaría Es Caló de Sant Agustí. Un paseo por el pintoresco puerto natural es un regalo para los sentidos. El olor a sal y a madera de sus varaderos (declarados lugares de interés cultural en 2002) es algo que hay que vivir en primera persona. Rodeado de casas blancas de pescadores, es una parada más que recomendada para reponer fuerzas en cualquiera de sus restaurantes… Una recomendación: pide cualquier pescado fresco del día. Es un acierto seguro, porque aquí lo preparan como nadie.

Una coqueta iglesia levantada por el clamor de un pueblo. La sencilla iglesia de Nuestra Señora del Pilar en la Mola es un claro ejemplo de iglesia-fortaleza del siglo XVIII, que servía tanto de lugar de culto como de refugio frente a los piratas que navegaban por el Mediterráneo. Con sus muros gruesos, encalados en blanco, contrafuertes robustos, techos planos y un porxo lateral, este templo tiene ese ‘algo’ que redondea una visita en El Pilar de la Mola, donde no faltará la instantánea del faro y, si vas un miércoles o viernes de mayo a octubre, un recorrido por su famoso mercadillo.

Imposible elegir una, así que de perdidos al río… ¡Migjorn! Cada playa tiene su aquel, pero esta línea de costa de unos 5 kilómetros al sur de la isla ofrece un montón de posibilidades. Las favoritas suelen ser Ca Marí, es Arenals y es Copinar, sobre todo porque cuentan con un suelo de arena que te permite meterte en el mar con tranquilidad. Pero aquí viene lo curioso, porque las corrientes invernales juegan un papel determinante a la hora de moldear la costa, haciendo que, de un año para otro, la playa en la que estuviste no sea la misma que recuerdas, lo que lo vuelve aún más emocionante.

Lo más llamativo de Formentera es su versatilidad pese a su tamaño. En familia, en pareja, con amigos o a tu aire, da igual. Uno se puede diseñar ‘su isla’ a gusto para dejar ese recuerdo imborrable que te haga querer volver un año más.

 

Más información: www.formentera.es

 

VALL DE NÚRIA EL REFUGIO PERFECTO PARA CONTEMPLAR LAS PERSEIDAS

Hotel Vall de Núria ofrece este verano una experiencia única de desconexión, naturaleza y observaciones nocturnas en un entorno sin contaminación lumínica.

 

Dormir rodeado de montañas, despertar junto a un lago y contemplar miles de estrellas al caer la noche es posible en Vall de Núria. ¿Qué te parece vivir una experiencia inolvidable en la que perderte en cielos nocturnos espectaculares? El acceso, únicamente en tren Cremallera, convierte la llegada al valle en el inicio de una gran aventura. Un destino donde el lujo reside en el silencio, la desconexión y la belleza del entorno.

Lejos de la contaminación lumínica y rodeado de montañas que superan los 2.000 metros de altitud, Vall de Núria permite contemplar constelaciones, estrellas fugaces y fenómenos astronómicos como las Perseidas.

La experiencia comienza incluso antes de la llegada al valle, cuando los visitantes irrumpen en él gracias al único método de transporte posible: el tren cremallera. Un trayecto singular que convierte el desplazamiento en parte del encanto de este viaje.

Cuando cae la noche, Vall de Núria se transforma en un auténtico observatorio natural. El silencio, la pureza del aire y la oscuridad del entorno crean el escenario ideal para admirar la inmensidad del firmamento y vivir momentos de calma y conexión con la naturaleza.

Como complemento a la estancia, este valle cuenta con un único alojamiento: el Hotel Vall de Núria. Allí los viajeros podrán descansar en sus diferentes habitaciones, disfrutar de una exquisita muestra gastronómica preparada con productos km0 en cualquiera de sus restaurantes, ya que cuentan con especialidades pensadas para cada miembro de la familia.

Además del atractivo astronómico el entorno ofrece prados verdes en los que descansar tras una larga caminata por la zona, un inmenso lago frente al hotel donde olvidarse del reloj y un paisaje pintado de cumbres que convierten cada estancia en una experiencia sensorial.

Con esta propuesta, el Hotel Vall de Núria invita a viajeros, familias y amantes de la naturaleza a vivir noches inolvidables bajo uno de los cielos más impresionantes.

 

https://hotelvalldenuria.cat/

FEMUKA CELEBRA SU 18º EDICIÓN Y CONVIERTE EL ESPINAR EN UN ESCENARIO AL AIRE LIBRE

Música, artes de calle, talleres, gastronomía, actividades familiares y un entorno natural único protagonizan una nueva edición del Festival Internacional de Música y Artes en la Calle

 

Femuka regresa un año más, del 26 al 28 de junio, con su 18ª edición. Este festival que se celebrará en El Espinar contará con una completa programación cuya protagonista será la música, el teatro y la naturaleza. Las actividades están pensadas para todos los públicos y serán gratuitas.

El verano arranca en El Espinar al ritmo de FEMUKA. Del 26 al 28 de junio, el Festival Internacional de Música y Artes en la Calle celebra su 18ª edición consolidado como una de las citas culturales más singulares del calendario estival de Castilla y León.

Durante tres días, vecinos y visitantes podrán disfrutar gratuitamente de una programación que reúne conciertos, artes escénicas, talleres participativos, propuestas gastronómicas y actividades para todas las edades en un entorno natural privilegiado. Una de las señas de identidad de este festival es su decoración realizada por “las tejedoras” en ganchillo inundando de color la Estación del Espinar.

La Estación del Espinar será el centro neurálgico de la diversión. El 28 de junio, desde las 11:00h serán numerosas las actividades que los asistentes podrán realizar como visitar la exposición de carteles conmemorativa de las 18 ediciones de este festival, divertirse con los talleres infantiles de FEMUKIDS, pasear por el mercadillo FEMARKET o degustar gastronomía gourmet en el espacio FOOD TRUCKS.

Más tarde comenzará VERMUT MUSICAL, un momento ideal para relajarse y dejarse llevar por la percusión de BRINCADEIRA, EPI & BRASS, GATA BRASS BAND y EL PUNTILLO CANALLA BRASS BAND.

Durante la tarde, a partir de las 17:00h, los juegos de rol de ciencia ficción, humor y conspiraciones tomarán el control, en la plaza del caño, con la colaboración de la Asociación AZAR (El Espinar). Y, desde las 20:00h, la música amenizará la velada con las actuaciones de BRINCADEIRA, EPI & BRASS, GATA BRASS BAND y EL PUNTILLO CANALLA BRASS BAND.

La última jornada de este festival, 28 de junio, estará marcada por actividades pensadas para cerrar el fin de semana por todo lo alto. A las 11:00 h, para quienes no pudieron asistir el sábado seguirá abierto el mercadillo FEMARKET y el espacio FOOD TRUCKS. También, a la misma hora, tendrá lugar un taller de percusión impartido por BRINCADEIRA.

A las 12:30h actuará La MARCHING BAND de la Escuela Municipal de El Espinar. La jornada terminará con las actuaciones musicales, durante la hora del vermut, 13:30h, de BRINCADEIRA, EPI & BRASS, GATA BRASS BAND y EL PUNTILLO CANALLA BRASS BAND.

Y como remate final, a las 19:30h, DJ Rorro os hará disfrutar de una maravillosa puesta de sol con los mejores temas del panorama musical.

Situado en la Sierra de Guadarrama y a menos de una hora de Madrid, El Espinar se convierte durante tres días en un punto de encuentro para quienes buscan una escapada cultural y familiar al aire libre.

 

 

 

Más información: https://elespinar.es/

NOCHES DE VERANO CON HISTORIA POR EL REAL ALCÁZAR

Recorridos teatralizados en plena noche son la excusa perfecta para dejarse enamorar por la capital hispalense.

 

 

Hay ciudades que cambian cuando cae el sol, y Sevilla es una de ellas. Este verano, el Real Alcázar vuelve a abrir sus puertas al anochecer para invitar a vivir una experiencia mágica con sus visitas teatralizadas sobre el enlace de Carlos V e Isabel de Portugal, cada jueves y viernes hasta octubre. Una propuesta que convierte cada noche en una forma distinta de descubrir la ciudad. Esta aventura se redondea con una céntrica estancia en los Hoteles Derby o América Sevilla.

Cuando cae la tarde y Sevilla comienza a bajar el ritmo, el Real Alcázar se transforma en uno de los escenarios más especiales del verano. Este año, el conjunto monumental vuelve a abrir sus jardines y patios para ofrecer una programación nocturna que une música, patrimonio y experiencias inmersivas en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad.

Esta nueva temporada el Real Alcázar os propone una forma distinta de descubrir este enclave Patrimonio de la Humanidad: Visitas nocturnas teatralizadas inspiradas en la boda de Carlos V e Isabel de Portugal, que trasladan al visitante al siglo XVI. Cada jueves y viernes hasta finales de octubre, con pases a las 21:00, 21:30, 22:00h y 22:30.

Esta propuesta sumerge al espectador en una experiencia que invita a recorrer el monumento desde otra perspectiva. Durante aproximadamente 70 minutos, los actores de la compañía Teatro Clásico de Sevilla recorrerán las estancias clave del monumento vinculadas al enlace imperial, como el Cuarto del Almirante, la Capilla de la Virgen de los Navegantes, el Patio de las Doncellas, el Patio de las Muñecas o el Salón de los Embajadores. Este recorrido comienza en la Puerta del León y finaliza por la Puerta del Apeadero del Patio de Banderas.

Para quienes quieran convertir esta experiencia en una escapada urbana completa, la elección del alojamiento forma parte del viaje. Situados en pleno centro de Sevilla, los hoteles América y Derby permiten descubrir cómodamente algunos de los principales espacios históricos y culturales de la ciudad, facilitando recorrer el casco histórico a pie y prolongar la experiencia más allá del concierto.

Por otro lado, quienes busquen una estancia más tranquila y residencial encontrarán en los Apartamentos Lumbreras 16 una alternativa para vivir Sevilla con mayor libertad, cerca del río Guadalquivir y del ambiente relajado del barrio de La Alameda.

Más allá del espectáculo, las noches del Real Alcázar invitan a descubrir una Sevilla distinta: más pausada, más sensorial y dejándose llevar por la música, la historia y la época estival.

 

 

 

Para más información:

https://www.hotelamericasevilla.com/

https://www.hotelderbysevilla.com/

www.lumbreras16.com

EL VERDADERO TESORO DE TOMELLOSO SE ENCUENTRA BAJO NUESTROS PIES

Visitar las cuevas de Tomelloso es uno de los planes más fresquitos y recomendables para hacer en estas fechas, porque, además, te mostrarán la verdadera idiosincrasia de una gente orgullosa de sus raíces y su tradición.

 

Si bien es cierto que los museos son verdaderos templos del conocimiento y el entendimiento de los pueblos, y que Tomelloso también los tiene, las cuevas, todo un mundo bajo los pies de esta ciudad, merecen un capítulo aparte. Si alguna vez caminas por el centro de esta ciudad manchega y ves unas rejas metálicas situadas en el suelo, no las pises sin antes detenerte un segundo. Lo que hay debajo no es una alcantarilla ni un sótano cualquiera. Es, literalmente, la razón por la que Tomelloso existe tal como la conocemos hoy.

Hacia 1820, los vecinos de Tomelloso empezaron a hacer algo que, visto desde fuera, suena casi a locura colectiva: se pusieron a excavar. Bajo sus propias casas, con picos y a base de brazos y esfuerzo, fueron abriendo huecos en la tierra que con el tiempo se convertirían en más de 2.500 cuevas. Todas con el mismo propósito: hacer vino y guardarlo bien.

El trabajo no era sencillo. Los «picadores» eran los encargados de abrir camino con sus herramientas, horadando el subsuelo hasta dar forma a naves con bóvedas en arco de medio punto. Pero no lo hacían solos. Las «terreras» —mujeres, en su mayoría— se encargaban de subir a la superficie toda la tierra y la arena que salía de las entrañas de la tierra. Un material que tampoco se desperdiciaba: buena parte de él acabó pavimentando calles o levantando las propias casas del pueblo.

La geología de la zona se prestaba para esto. El techo de cada cueva lo forma una capa de roca tosca —lo que aquí llaman ‘la tosca’— de entre dos y cinco metros de espesor. Una cubierta natural que mantiene el interior a una temperatura estable, sin sobresaltos, perfecta para que el vino fermente y repose sin que el calor del verano manchego ni el frío del invierno lo estropeen. La profundidad media de estas cuevas ronda los 12 metros. No es poca cosa.

Las rejas que se ven en las aceras tienen nombre: lumbreras. Son unas hendiduras practicadas en los techos de las bóvedas con dos funciones bien concretas. La primera, dejar entrar la luz, que baja perpendicular hasta el interior. La segunda, y no menos importante, eliminar el gas carbónico que se genera durante la fermentación del mosto. Que la uva en proceso de convertirse en vino produce gases es algo que los tomelloseros de hace dos siglos ya sabían de sobra, aunque no lo explicaran con esa terminología.

Dentro de esas cuevas había de todo: grandes tinajas de barro, escalas, filtros, bombas. El equipamiento completo de una bodega familiar que producía para venderlo y, en muchos casos, también se reservaba una parte para el autoconsumo. Si se pudieran poner todas las antiguas cuevas-bodega de Tomelloso en fila, formarían un túnel de más de 40 kilómetros. Eso da una idea de la escala de lo que se construyó aquí.

Lo que significan para la ciudad

Tomelloso no sería lo que es sin estas cuevas. No es una frase hecha. El vino fue el motor económico que hizo crecer el pueblo, y las cuevas fueron la infraestructura que hizo posible ese vino. Son, en ese sentido, el patrimonio más honesto que tiene la ciudad: no se construyeron para impresionar a nadie, sino para trabajar. Y precisamente por eso impresionan.

Cabe mencionar, además, que no todas tienen el mismo origen ni la misma edad. Las hay anteriores a 1750 —las más antiguas, que en su día no se usaban para elaborar vino sino para otros fines— y las hay más recientes, espaciosas, que ya se consideran obras arquitectónicas de cierta entidad. Es un patrimonio con capas, nunca mejor dicho.

Hoy, la industria vinícola ha cambiado radicalmente. Los depósitos de acero inoxidable y los sistemas de temperatura controlada han dejado obsoletas estas bodegas subterráneas para la producción a gran escala. Pero las que se conservan siguen en pie, con el mismo silencio y la misma temperatura de siempre.

La asociación que no deja que se olvide

Todo ese patrimonio, sin embargo, corre un riesgo real: el olvido. Y ahí es donde entra la Asociación Amigos de las Cuevas de Tomelloso.

Se trata de una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es doble: preservar las cuevas y darlas a conocer. No es un trabajo menor. Porque aquí hay una particularidad que no tiene ningún museo convencional: las cuevas no son propiedad pública. Se accede a ellas a través de viviendas privadas, de los propios vecinos que las tienen bajo sus casas. Eso convierte cada visita en algo distinto a entrar en un yacimiento arqueológico o en un monumento catalogado.

La labor de divulgación que ha ido realizando la asociación ha generado un interés creciente entre agencias de viaje y grupos organizados de toda España que quieren conocer este rincón subterráneo. Ese interés, lejos de ser un problema, ha obligado a ordenar y racionalizar las visitas, dándoles una estructura que permita atender la demanda sin poner en riesgo ni las cuevas ni la privacidad de los vecinos que las albergan.

Si uno quiere bajar a verlas, tendrá que programar una visita con antelación. No hay otra manera. Y quizá eso, en tiempos en los que todo se consume de forma inmediata y superficial, sea también una forma de decirle al visitante que lo que va a ver merece un poco de preparación y calma, porque merece mucho la pena.

Tomelloso tiene plaza mayor, iglesia, mercado y todas las cosas que tiene cualquier pueblo de Castilla-La Mancha (aunque Tomelloso es una ciudad, no lo olvidemos). Pero tiene algo que no tiene casi nadie más: un mundo completo bajo los pies. Un mundo que huele a tierra, a madera vieja y a vino. Y que, gracias a quienes se han empeñado en cuidarlo, todavía puede contarse.

 

 

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/