Todas las entradas de: Marta

EL DON JUAN DE ALCALÁ DE HENARES CUMPLE 40 EDICIONES

La ciudad complutense celebrará el próximo 30 de octubre y 1 de noviembre una nueva edición de su obra ilustre bajo la dirección de Triana Lorite.

Don Juan Tenorio volverá a conquistar a los espectadores de Alcalá de Henares, con una edición muy especial de su tradicional representación con motivo de la festividad de Todos los Santos. Este evento tendrá lugar en el recinto amurallado del Palacio Arzobispal, los días 30 de octubre y 1 de noviembre. La compañía Zoe Theatre, bajo la dirección de Triana Lorite, y con Rubén de Eguía y Paula Iwasaki como protagonistas, esta edición número 40 promete asombrar al público.  

Alcalá de Henares, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, es una ciudad que apuesta por la cultura. No sólo como símbolo vivo de la obra ilustre de Miguel de Cervantes con el Quijote, sino también a través de la representación cada año de ‘Don Juan Tenorio’ obra magistral de José Zorrilla.

Esta obra, escrita en 1844, es un drama romántico que narra las peripecias de Don Juan, un seductor que desafía las normas sociales hasta que el amor de Doña Inés lo conduce a la salvación del infierno. La trama, ambientada en Sevilla y vinculada al día de los difuntos, se ha convertido en un símbolo de la tradición teatral española.

En 2026 esta representación con motivo de su edición número 40  será dirigida por la reconocida dramaturga, directora y productora cordobesa Triana Lorite, y tendrá lugar en el recinto amurallado del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares. Esta Fiesta de Interés Turístico Nacional, se representará los días 30 de octubre y 1 de noviembre, en cuyo elenco participarán Ruben de Eguía, como Don Juan, y Paula Iwasaki, en el papel de Inés.

Además, desde el 6 de noviembre, todos los viernes y sábado hasta el 27 de noviembre, a las 18:00 comenzará un recorrido que iniciará en la Capilla del Oidor, Hospedería de Estudiantes, Plaza Convento de Agustinas de Nuestra Señora de la Consolación, Plaza de San Juan de Dios, calle Santa María la Rica, Plaza de los Santos Niños, Calle San Felipe Neria y Plaza de las Bernardas. Una visita de aproximadamente dos horas de duración para el que es imprescindible reservar entrada.

La Festividad de todos los Santos es sinónimo de teatro para la ciudad de Alcalá de Henares alcanzando la XL edición del Don Juan. Esta cita es un evento cultural ineludible que década tras década atrae a miles de visitantes.

 

 

 

 

 

 

Más información:https://www.turismoalcala.es/

CEE Y CANGAS DEL NARCEA: DOS PUEBLOS PARA TOMARSE EL OTOÑO CON CALMA

Entre el Atlántico de la Costa da Morte y los robledales del suroccidente asturiano, dos miembros de la Red de Pueblos Gastronómicos de España comparten una misma convicción: lo mejor llega a quien no tiene prisa.

 

Asturias y Galicia… Galicia y Asturias. El norte de nuestro país gusta y mucho. Por lo que se ve y, claro, por lo que se degusta. Los protagonistas de esta historia merecen su buen tiempo y dedicación por separado, pero es que juntos son el regalo perfecto para darse un capricho en una escapada. Dos destinos que comparten una forma de entender la hospitalidad, el recibir al viajero con los brazos abiertos y hacerle partícipe de sus recursos, su idiosincrasia y su forma de entender la vida. Otoño es una ocasión de oro para acercarse a vivir la experiencia de descubrir dos pueblos que dejan huella: el Concello de Cee y Cangas del Narcea.

Los peregrinos que llegan a Cee suelen llevar la vista puesta en Fisterra, y por eso pasan de largo. Es el primer error: Cee merece pausa. En el otro extremo del norte peninsular, Cangas del Narcea fija su regla desde el primer plato: aquí no valen las prisas. Uno se asoma al océano; el otro se hunde entre montes verdes. A quien sabe detenerse, ambos le ofrecen lo mismo: tiempo, fuego lento y una mesa compartida.

Cee no tiene murallas ni catedrales de postal. Tiene seis parroquias, dos rías —una de ellas, la de Lires, la más pequeña de Galicia— y una identidad forjada en el desastre, desde que en 1809 las tropas napoleónicas incendiaron su iglesia. Al sur, el Monte Pindo, el Olimpo Celta, dibuja con su granito castillos y figuras. Al norte, los acantilados de Canosa caen sobre el mar, y en su punta la Mixirica, una cascada diminuta, se arroja al Atlántico. En A Ameixenda, una iglesia barroca custodia un relicario de plata que, según la tradición, guarda un fragmento del Apóstol: el dedo meñique, dicen. Y de noche, las estrellas. Cee acogió en 2024 el Encuentro Internacional Starlight; desde el mirador de Gures se entiende por qué.

La mesa responde al mismo paisaje. El abadejo, el sargo y la lubina llegan del mercado o de las lonjas cercanas sin apenas viajar, y acaban en caldeirada, en arroz de marisco, en un pulpo á feira que no necesita adjetivos. Pero Cee tiene también interior: ternera gallega en los asadores, cachelos, grelos, cuchara. Mar y tierra se sientan juntos y no compiten. Cada parroquia aporta su carácter: el Porquiño ao Espeto de A Pereiriña, cada primer fin de semana de junio, con el cerdo girando horas sobre la brasa; las carnes de Toba; las navajas de Estorde; el sol cayendo sobre la ría de Lires. Y el domingo, con mercadillo, pinchos que llegan sin pedirlos y, para cerrar, el pan de huevo.

Cangas se anuncia con el sonido del río. Aquí confluyen el Narcea y el Naviego, y quien cruza el puente romano pasea entre los barrios medievales de Entrambasaguas y El Cascarín, entre palacios, hasta un monasterio románico del siglo XI convertido hoy en Parador. Pero la verdadera medida de Cangas está fuera de la villa: en Muniellos, el mayor robledal de España, Reserva de la Biosfera con osos pardos; en el Parque Natural Fuentes del Narcea y el Cueto de Arbás; en el Santuario de la Virgen del Acebo.

La cocina nació de un clima áspero sin renunciar al sabor. Su plato insignia es el caldo de berzas con patatas, fabas pintas y un compango de chorizo, tocino, jamón y morcilla: horas a fuego lento, generación tras generación. El cierto aislamiento ha conservado la matanza del cerdo y embutidos como el butiello o el chosco; también la ternera Asturiana de los Valles y el pan de leña. El otoño pone castañas, nueces y avellanas en el arroz con leche, el requesón con miel y el frixuelo servido en espiral. Dos rarezas: el queso de Xinestosu, casi un privilegio probarlo, y el Vino de Calidad de Cangas, el único vino asturiano, con raíces en el siglo XII.

En Cangas, algunas bodegas todavía lo sirven en el cachu, un cuenco de madera que pasa de mano en mano. En Cee, la empanada, el pincho y el espeto circulan igual, sin protocolo. Cambia el paisaje, no el gesto: compartir el pan, el vino y el tiempo con el de al lado. Y en otoño, conviene aceptar.

 

www.pueblosgastronomicos.com

CORIA, CIELO ABIERTO PARA LOS AMANTES DE LAS AVES

Entre dehesas, riberas y piedras milenarias, la ciudad cacereña reúne en pocos kilómetros cuatro hábitats distintos y una avifauna que no deja de sorprender al viajero…

 

De entre las muchas peculiaridades y bondades de la localidad cauriense, el sólo hecho de levantar la vista al cielo es un privilegio.  Sus entornos, con un equilibrio casi perfecto entre flora y fauna, de belleza singular, se han convertido en una cita imprescindible para quienes viajan con los prismáticos en la mochila y la paciencia por brújula.  Aquí la naturaleza se muestra en estado puro, y las aves son sus mejores embajadoras.

En la Dehesa Boyal de Mínguez predomina el bosque mediterráneo.  Buitres leonados, milanos negros y reales, águilas calzadas, azores o aguiluchos cenizos sobrevuelan un paisaje donde también se dejan ver abubillas, abejarucos, rabilargos y cárabos comunes, junto a especies cinegéticas como la perdiz roja o la codorniz.

Más abajo, el río Alagón cambia por completo la escena.  En su bosque de ribera anidan garzas y ánades reales, cormoranes grandes, garcetas comunes, fochas, avetorillos y oropéndolas, y a veces, apenas un destello azul sobre el agua, un martín pescador que no concede tiempo a la fotografía.

Los campos de secano y regadío que rodean los blancos Poblados de Colonización tienen su propio reparto: cigüeñas blancas, lechuzas y mochuelos, autillos, avefrías, cucos, alcaudones, jilgueros, petirrojos y ruiseñores comunes, entre muchas otras especies.

Y, por encima de todo, el Casco Histórico.  La Ciudad Monumental no solo se mira: también se escucha.  Cernícalos primillas, grajillas, vencejos comunes, aviones zapadores y golondrinas anidan en sus edificios más emblemáticos, de modo que la piedra de siglos tiene aquí vecinos con alas.

Para los más aventureros, la cercanía de la Sierra de Gata y del Parque Natural del Tajo Internacional amplían el horizonte: senderismo, escalada y observación de aves entre águilas, buitres y cigüeñas negras.  Un paraíso para los aficionados a la ornitología, que en la Ciudad de Coria descubren que el cielo también forma parte del patrimonio.

 

Más información: https://turismocoria.es/turismo/

UN TEAMBUILDING QUE NO OLVIDARÁS JAMÁS

En el Hotel Vall de Núria diseñan experiencias para empresas con el objetivo de reforzar la comunicación y el liderazgo en sus equipos.

 

 

En un mundo donde las empresas buscan experiencias que refuercen la cohesión de sus equipos, el Hotel Vall de Núria se consolida como un escenario privilegiado para el teambuilding. Rodeado de paisajes incomparables y con instalaciones diseñadas para la celebración de reuniones, dinámicas y convenciones, este alojamiento ofrece todo lo necesario para fortalecer vínculos y trabajar en equipo.

Ubicado en el corazón del Pirineo Catalán y accesible únicamente mediante el emblemático tren cremallera, el Hotel Vall de Núria ofrece a empresas y organizaciones un espacio exclusivo donde trabajo y naturaleza se dan la mano.

Este hotel cuenta con seis modernas y a la vez históricas salas de reuniones totalmente equipadas con cañón proyector HDMI, puntero laser, pantalla de proyección extra, equipo de sonido y pantalla de TV Full HD 55”.

Las salas de mayor capacidad son Sant Josep,con300 m²;el auditorio, con una amplitud de 202 m²; y la Sala del Estatut, de 102 m². Porotro lado, hay a disposición de los clientes3 salas de menor tamaño, como Fuestanya y Rialb, que no superan los 22 m²;y para finalizar también la sala Queralbs, de 70m².

Más allá de las sesiones formales, el entorno invita a la desconexión y al disfrute colectivo. Desde actividades de orientación por equipos que fomentan el liderazgo, estrategia y toma de decisiones; a trekking con dinámicas, una manera diferente de compartir esfuerzos y soporte mutuo. En invierno, y más en una estación de montaña, no pueden faltar momentos en los que disfrutar de la nieve, por ejemplo, paseando con raquetas bajo la luzde la luna. Otras opciones podrán ser gymkhanas o un taller de fotografía que ponga a prueba vuestra creatividad.

Además de sus excepcionales instalaciones, el Hotel Vall de Núria ofrece una experiencia gastronómica de alto nivel, con menús preparados para cada ocasión en los que se utilizan materias primas de km0.

En un momento en que las empresas valoran cada vez más el bienestar de sus equipos, el Hotel Vall de Núria se presenta como el refugio perfecto para el teambuilding: un lugar donde el trabajo fluye, las relaciones se fortalecen y la montaña se convierte en la mejor aliada para la productividad y la motivación.

 

 

Más información: https://hotelvalldenuria.cat/

 

 

¡HALLOWEEN 80’S PARTY, UN PLAN DE MIEDO EN VILLA-LUCÍA, LAGUARDIA!

Una noche de magia, música en directo, disfraces, gastronomía y diversión inspirada en los inolvidables años 80.

¿Te imaginas celebrar Halloween rodeado de zombis al estilo Thriller, fantasmas que parecen salidos de Los Cazafantasmas, grandes éxitos musicales y un ambiente inspirado en los ochenta? Esa es la propuesta del Espacio Gastronómico Villa-Lucía de Laguardia para el próximo sábado 31 de octubre, una cita muy especial que combinará música en directo, magia y una atractiva oferta gastronómica para toda la familia.

Cada otoño, Halloween se convierte en una de las celebraciones más esperadas de Villa-Lucía. La fiesta arrancará a las 21:00 horas y transformará las carpas climatizadas del Espacio Gastronómico de Laguardia en un auténtico escenario temático donde los asistentes realizarán un divertido viaje en el tiempo hasta una de las décadas más recordadas de la cultura popular. Los años 80 servirán como hilo conductor de una velada repleta de sorpresas, donde no faltarán las referencias al cine, la gastronomía y la música que marcaron a toda una generación.

Como ya es tradición en las grandes citas de Villa-Lucía, las actuaciones en directo serán el gran motor de la noche. El Mago Iceman, un ícono ya del Espacio Gastronómico, viene preparado para arrancar expresiones de asombro y alguna que otra mirada nerviosa de grandes y pequeños con su impactante show de ilusionismo. Por su parte, The Cowboy aportará esa energía tan de los 80 para mantener el ambiente por todo lo alto tocando los mejores temas de la época. Y como no podía ser de otra forma, Dúo Imperial aportará esa frescura y ganas de moverse hasta el final de la velada con su recorrido por los ritmos latinos de ayer y siempre para que nadie se quede sin bailar.

El menú ideado para esta Halloween 80’s Party no dejará indiferente a nadie. Con propuestas tan interesantes como: empanadillas de pollo con verduritas; arepas rellenas de carrilleras de cerdo; emparedados de pan de masa madre con vegetales, jamón de pavo y queso; emparedados veganos; perritos al más puro estilo halloween, sangre de ketchup y pus de mostaza; mini hamburguesas de txistorra; pizza de jamón y queso; platito de jamón Euskaltxerri cortado a cuchillo; o nachos con crema de cheddar al estilo infeccioso.

Los más golosos están de suerte. Este año, los asistentes podrán disfrutar de cheesecake con cierto toque de calabaza de Halloween; cremosito de queso al revés con culís de Fresaraba, vino en el fondo y crumble crujiente en la corona; o helados artesanos al gusto del druida. Asimismo, los asistentes también podrán disfrutar de diferentes tipos de bebidas (vinos, refrescos, cerveza, agua o combinados) tanto en el Wine Corner como en el Cocktail Bar habilitados para la ocasión.

La entrada para adultos tiene un precio de 27 euros e incluye tres monedas «Vinfos», valoradas en 3 euros cada una, para canjear por comida y bebida durante la fiesta. Por su parte, la entrada infantil, para niños y niñas de entre 6 y 14 años, cuesta 13,50 euros e incluye dos monedas «Vinfos». Los menores de 5 años podrán acceder gratuitamente acompañados de un adulto. Las entradas ya están disponibles en: https://comecultura.com

Además, la fiesta contará con el ya habitual Videomatón 360º para inmortalizar los mejores momentos y disfraces. Y como no hay fiesta en Villa-Lucía sin sorpresa, todos los asistentes que acudan caracterizados o disfrazados participarán en un sorteo especial.

Y para quienes deseen disfrutar de la velada sin preocuparse por el desplazamiento, Villa-Lucía ofrecerá un servicio de autobús desde Logroño. El trayecto de ida y vuelta tendrá un coste de 10 euros, con salida a las 20:30 horas desde el aparcamiento de la Comandancia, en Fuente Murrieta, y regreso desde Villa-Lucía a la 01:30 horas.

Magia, música, gastronomía, disfraces y toda la esencia de una década inolvidable se darán cita este sábado 31 de octubre en Villa-Lucía. Una oportunidad perfecta para celebrar Halloween de una forma diferente y convertir una noche cualquiera en una auténtica película de los años 80.

 

Más información en: reservas@villa-lucia.com o en el teléfono 945.600.032.

SIN VIVIENDA PARA LOS TRABAJADORES… ¿QUIÉN ATIENDE AL TURISTA?

Linkers analiza cómo la dificultad para acceder a una vivienda condiciona la contratación y la estabilidad de las plantillas en los destinos turísticos y las zonas urbanas.

 

 

Un destino puede tener hoteles, restaurantes y visitantes dispuestos a gastar, pero necesita algo más para funcionar: que las personas que lo atienden puedan vivir en él. La reconocida consultora de talento en hostelería Linkers plantea incorporar el acceso a la vivienda al debate sobre el empleo turístico, porque una oferta de trabajo pierde atractivo cuando aceptarla exige asumir un alquiler inabordable o desplazamientos incompatibles con la jornada.

La cuestión afecta tanto a los destinos vacacionales como a las zonas urbanas. En las ciudades, la distancia entre la vivienda y el establecimiento puede convertirse en una barrera para aceptar determinados horarios, especialmente los turnos partidos. Poder llegar al trabajo no siempre significa poder encajar ese trabajo en una vida sostenible.

La dificultad para encontrar profesionales suele explicarse a través de los salarios, los horarios o la formación. Sin embargo, Linkers señala que hay una pregunta previa que condiciona cualquier incorporación: dónde podrá vivir el candidato, cuánto le quedará de su sueldo después de pagar alojamiento y transporte, y cuánto tiempo necesitará para desplazarse.

«Antes de preguntarnos por qué alguien no acepta un empleo, tenemos que preguntarnos si puede permitirse vivir donde se lo ofrecemos. Una vacante y un profesional disponible no se convierten automáticamente en una contratación», explica Marianela Olivares, directora general de Linkers.

El problema tiene un alcance que supera al sector. El Banco de España ha señalado que el elevado esfuerzo económico asociado al alquiler dificulta la movilidad geográfica de los trabajadores. Para la hostelería, cuya actividad requiere presencia física y puede concentrarse en determinados destinos y temporadas, esa barrera merece especial atención.

El salario también se mide después de pagar el alquiler

Linkers propone analizar la competitividad de las ofertas laborales junto con el coste de vida del lugar en el que se desarrollan. Un sueldo nominalmente superior puede resultar menos atractivo si el cambio de destino obliga a asumir un alquiler mucho más elevado, perder una vivienda estable o depender de un alojamiento disponible únicamente durante unos meses.

La incertidumbre también pesa. Encontrar dónde instalarse al comenzar una temporada no garantiza poder permanecer durante toda ella ni construir un proyecto personal a medio plazo. Para quien contempla trasladarse con su pareja o sus hijos, la decisión exige además valorar servicios, colegios y posibilidades de empleo para el resto de la familia.

«Un trabajador no compara únicamente dos salarios. Compara dos posibilidades de vida. Si cambiar de empleo significa perder estabilidad residencial, alejarse de su familia o no saber dónde dormirá dentro de tres meses, la decisión va mucho más allá de la nómina», afirma Olivares.

Desde esta perspectiva, la vivienda afecta tanto a la captación de profesionales de otros territorios como a la permanencia de quienes ya trabajan en el destino. Tener empleo y poder quedarse son dos condiciones distintas.

En las ciudades, el turno partido también es un problema de distancia

En los entornos urbanos, Linkers propone prestar especial atención a la relación entre ubicación, transporte y organización de la jornada. Cuando un profesional no puede acceder a una vivienda próxima al establecimiento, la viabilidad de un turno partido depende de qué puede hacer durante las horas que separan el servicio de comida y el de cena.

Si vive lejos, volver a casa puede obligarle a realizar cuatro trayectos diarios. Si permanece cerca del trabajo, la pausa puede convertirse en varias horas de espera fuera de su domicilio, con gastos adicionales y pocas posibilidades reales de descansar, atender responsabilidades familiares o aprovechar ese tiempo.

Como ejemplo ilustrativo, un profesional que tarde una hora en llegar a su restaurante necesitaría cuatro horas de desplazamiento si regresara a casa entre ambos servicios. Si optara por quedarse en la zona, evitaría dos trayectos, pero seguiría condicionado por una pausa que quizá no pueda utilizar como necesita.

«Un turno partido no tiene el mismo impacto para quien vive a diez minutos del restaurante que para quien tarda una hora en llegar. Sobre el papel, ambos tienen el mismo horario; en la práctica, el trabajo ocupa una parte muy distinta de su día», explica Olivares.

La consultora plantea valorar no solo las horas contratadas, sino también el tiempo total que la combinación de horario y desplazamientos compromete. Ese análisis ayuda a entender por qué una oferta puede resultar viable para un candidato y difícil de sostener para otro con la misma experiencia y disposición.

«Si durante la pausa el trabajador no puede volver a casa ni descansar adecuadamente, esa interrupción pierde buena parte de su utilidad personal. Para valorar el atractivo de un puesto, necesitamos mirar la jornada completa tal como la vive la persona», añade.

La ubicación del negocio también condiciona su capacidad para contratar

Para Linkers, la localización de un establecimiento debe evaluarse desde una doble perspectiva: su capacidad para atraer clientes y su accesibilidad para los profesionales que necesita.

Una zona con gran actividad comercial puede ser atractiva para abrir un restaurante, pero plantear dificultades de contratación si la vivienda cercana resulta inaccesible y las conexiones de transporte no encajan con los horarios. La proximidad a una estación tampoco basta por sí sola: hay que comprobar frecuencias, enlaces y disponibilidad al finalizar el servicio.

Esta cuestión adquiere especial relevancia en puestos que comienzan muy temprano o terminan de noche. Un trayecto razonable durante el día puede complicarse después del cierre, cuando disminuyen las alternativas de transporte.

«Al estudiar una apertura, analizamos dónde está el cliente. También debemos analizar desde dónde llegará el equipo y cómo volverá a casa. Esa información influye en la plantilla que podremos formar y en los horarios que podremos sostener», señala Olivares.

La consultora recomienda incorporar estas variables a los planes de negocio y a las decisiones de expansión. La accesibilidad del empleo forma parte de la viabilidad operativa del establecimiento.

Una dificultad de contratación que llega al cliente

Linkers considera necesario estudiar cómo la barrera residencial se traslada a la operativa de hoteles y restaurantes. Cuando una incorporación se frustra o un profesional se marcha, el establecimiento debe reorganizar turnos, repetir procesos de selección y formar a nuevas personas. Si la situación persiste, puede acabar condicionando los horarios de apertura, la capacidad de servicio y la carga de trabajo del equipo.

Además, cuando los desplazamientos dificultan cubrir sustituciones o ampliar jornadas de forma puntual, la organización pierde margen para responder a imprevistos. El problema deja de estar limitado a una vacante y afecta a la continuidad del servicio.

La consultora plantea, por ello, que la planificación turística contemple las necesidades residenciales de la población trabajadora junto con las infraestructuras destinadas al visitante.

«No podemos planificar cuántos turistas puede recibir un destino sin pensar dónde vivirán las personas necesarias para atenderlos. La vivienda forma parte de la capacidad real de ese destino para prestar un buen servicio», sostiene Olivares.

Revisar los horarios forma parte de la respuesta

Linkers defiende que las empresas pueden actuar sobre la organización del trabajo mientras se desarrollan soluciones residenciales de mayor alcance. Entre las decisiones que propone estudiar figuran concentrar jornadas cuando la operativa lo permita, reducir interrupciones poco útiles y ofrecer mayor previsión en los cuadrantes.

La consultora reconoce que cada establecimiento tiene necesidades distintas y que la demanda de comidas y cenas condiciona la organización. Por eso, propone revisar los turnos a partir de la actividad real, las funciones de cada puesto y las circunstancias de acceso al centro de trabajo.

Una mejora salarial puede ampliar la capacidad económica del profesional, pero debe valorarse junto con el horario, el transporte y las posibilidades de descanso. Las decisiones sobre retribución y organización necesitan formar parte de una misma propuesta de empleo.

«La empresa no puede resolver por sí sola el mercado de la vivienda, pero sí puede revisar qué parte de su organización hace más difícil trabajar en ella. La previsión de los turnos y una jornada mejor diseñada pueden marcar una diferencia importante», apunta Olivares.

Respuestas compartidas y adaptadas a cada territorio

Linkers propone abordar esta cuestión mediante la colaboración entre empresas, administraciones y agentes locales. Entre las vías que considera necesario explorar figuran los acuerdos para facilitar alquileres estables, el alojamiento temporal digno para profesionales desplazados y las conexiones de transporte adaptadas a los horarios del sector.

Las soluciones deben responder a necesidades distintas. Un destino estacional puede requerir alojamiento durante una campaña; una ciudad puede necesitar mejores conexiones nocturnas y una organización de turnos compatible con los desplazamientos; y un territorio que aspire a consolidar equipos necesita facilitar que sus profesionales puedan establecerse en él.

En el ámbito empresarial, Linkers recomienda anticipar la selección e incorporar desde el principio información realista sobre alojamiento, costes y transporte. Detectar esa dificultad cuando el candidato ya ha aceptado el puesto deja poco margen para resolverla.

La consultora subraya que facilitar alojamiento debe acompañar a unas condiciones laborales competitivas y ofrecer condiciones claras de coste, calidad y duración. También distingue entre las necesidades de quien se desplaza para una campaña y las de quien quiere establecerse, vivir con su familia y desarrollar una carrera.

«El alojamiento temporal puede ayudar a cubrir una temporada. Construir equipos estables exige que las personas puedan imaginar una vida allí», afirma Olivares.

Linkers defiende que el acceso a la vivienda y la posibilidad de desplazarse en condiciones razonables se contemplen como factores centrales del empleo hostelero. Su propuesta es ampliar el debate sobre la falta de personal: además de identificar qué profesionales necesita el sector, hay que analizar qué condiciones les permiten aceptar un puesto y permanecer en él.

«La calidad de un destino empieza también cuando termina el turno: sus trabajadores necesitan poder volver a casa», concluye Marianela Olivares.

 

 

 

 

Más información: linkers.es