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FORMENTERA VUELVE A LLENARSE DE MERCADILLOS EN 2026 CON UNA OFERTA MÁS RICA Y DIVERSA

 

 

Con la llegada de mayo, Formentera vuelve a despertar su faceta más artesana y colorista. Este coqueto rincón de las Pitiusas se viste una vez más de mercadillos, esos rincones donde lo auténtico se entrelaza con lo sorprendente, donde descubrir el talento local entre sus puestos. Es una tradición que los formenterenses llevan muy adentro y que los visitantes recuerdan siempre como uno de los encantos irrenunciables de su viaje.

Desde La Mola, con ese genuino toque bohemio hasta el tranquilo centro de Sant Francesc, pasando por el ambiente costero de Es Pujols, la magia nocturna de Sant Ferran y la ‘vidilla’ marinera de La Savina, los mercados al aire libre de Formentera son en 2026 un escaparate de creatividad y vida isleña. Aquí, entre puestos de productos locales y obras de artistas formenterenses, siempre acecha esa pieza única: tal vez una joya hecha a mano, una cerámica con aroma a salitre o ese objeto imposible de clasificar que termina siendo el recuerdo perfecto. Porque en Formentera, hasta lo más pequeño guarda una historia… y los mercadillos son el mejor lugar para encontrarla.

Mercado de Sant Francesc, del 1 de mayo al 31 de octubre

Las principales calles peatonales del corazón de la capital de la isla acogen a diario diversos tenderetes de ropa, complementos y productos artesanales, en un ambiente que mezcla a la perfección lo local con lo cosmopolita. El horario es matinal, de 10:00 a 14:00, aunque en los meses de julio y agosto el mercado también abre en horario nocturno los lunes y martes, de 20:00 a 00:00, cuando el calor cede y la noche toma el relevo con una luz especial. Una doble oportunidad para pasear, curiosear y descubrir. Los martes y sábados (mañanas) en el Jardí de Ses Eres (detrás de la iglesia) podemos encontrar un mercadillo de ropa, libros y artículos de segunda mano. Sin duda, un lugar donde encontrar verdaderas rarezas, objetos con historia y esa sorpresa inesperada que solo los mercados de segunda mano saben guardar.

Mercado de Es Pujols, del 1 de mayo al 30 de octubre

El municipio más turístico de la isla, epicentro del ocio, también tiene su propio mercadillo vespertino. Abierto todos los días de 19:00 a 00:00, este espacio nocturno invita a prolongar el paseo del atardecer entre tenderetes de moda, complementos y piezas artesanales. Una propuesta perfecta para quienes buscan el ambiente relajado de una noche de verano formenterense con algo más que una copa en la mano.

Mercados Artesano y Artístico de Sant Ferran, del 30 de mayo al 26 de septiembre

Sant Ferran se convierte, un verano más, en el epicentro cultural de Formentera. Esta encantadora localidad ofrece una doble propuesta que enamora: por un lado, su mercado artístico transforma la calle Mayor en una galería al aire libre donde los creadores locales exhiben sus obras al atardecer. Pasear entre estas piezas únicas, con la brisa marina de fondo, es una experiencia que si o si hay que disfrutarla.

Por otro, el mercado artesanal despliega lo mejor de la creatividad isleña: desde bisuteriía hecha a mano hasta moda sostenible y accesorios de piel, cada puesto es un tesoro por descubrir. Ambos mercados abren jueves, viernes y sábados de 20:00 a 00:00, cuando el calor cede y la noche redondea la atmósfera que se genera. Un plan imprescindible para quienes buscan llevarse a casa un trocito de Formentera.

Mercado Artesano de La Mola, del 3 de mayo al 11 de octubre

Si hay un lugar en Formentera que captura la esencia bohemia de la isla, es la mítica Fira Artesanal de la Mola. Este rincón, surgido décadas atrás de la mano de artesanos y creadores locales, sigue siendo hoy un símbolo de creatividad y vida alternativa.

Y es que hablamos de una experiencia con todas las letras. Entre sus puestos coloridos, encontrarás piezas únicas hechas a mano, desde joyería hasta textiles, cerámica y objetos imposibles de hallar en ningún otro lugar del mundo. Pero lo que realmente lo hace especial es su atmósfera: la misma que enamoró a los primeros hippies que llegaron en los años 60 y decidieron quedarse para siempre. Con música en vivo, terrazas animadas y un ambiente festivo, pasear por aquí es un indispensable para quien visita Formentera en esta época. Abre miércoles y domingos, de 16:00 a 22:00.

Mercado de La Savina, del 18 de mayo al 30 de septiembre

Siempre apetece dar un paseo por el puerto. La Savina, puerta de entrada a la isla para miles de visitantes que llegan en ferry desde Ibiza, estrena en 2026 un mercadillo con vocación de bienvenida: decenas de puestos de ropa y complementos, abiertos todos los días de 10:00 a 01:00, invitan a comenzar o cerrar el día isleño en un ambiente relajado, con el ir y venir de las embarcaciones de fondo. Porque en Formentera, hasta llegar ya es un placer.

En definitiva, los mercadillos de Formentera son la prueba palpable de una isla que ha sabido mantener su identidad frente al paso del tiempo y la masificación. Visitas uno y llegas a entender por qué muchos viajeros repiten una y otra vez…. Y llevarse algo de ellos, la mejor forma de no irse del todo.

 

Más información: www.formentera.es

ARACENA MUESTRA EN MADRID TODOS SUS ENCANTOS COMO DESTINO TURÍSTICO DE REFERENCIA

 

La localidad onubense, representada por su alcalde Manuel Guerra, ha descubierto su tierra a los principales medios de comunicación de la capital, haciendo hincapié en su patrimonio histórico, sus tesoros naturales como la Gruta de las Maravillas, y su gastronomía, como socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España.

 

Aracena ha llegado a Madrid para presentarse como un destino disfrutable todo el año. Un lugar donde cada estación del año ofrece infinidad de planes, rincones y momentos que permiten disfrutar de uno de los pueblos más bellos de la provincia de Huelva. Como parte fundamental del Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche, este enclave ofrece rutas de senderismo, cocina serrana de calidad y un entorno privilegiado para disfrutar de todo ello pensando en todo tipo de público. Una localidad para recorrerá despacio, para perderse por su casco histórico, visitar sus iglesias y museos, para terminar la visita en su castillo de origen árabe. Aunque es bajo esta fortificación donde se esconde un tesoro.

Sin duda, el atractivo que más demanda el visitante en Aracena es la Gruta de las Maravillas. Situada en pleno casco urbano, la riqueza y variedad de formaciones que se contemplan en su recorrido de 1.200 metros la convierten en una de las cuevas turísticas más visitadas de España, siendo, además, una de las pioneras de este tipo de turismo en Europa. Manuel Guerra destacó la gran extensión de sus lagos, la abundancia y variedad de formaciones, y la longitud de su desarrollo hacen de este complejo subterráneo un conjunto de gran belleza y vistosidad y es, por ello, un lugar especialmente atractivo desde el punto de vista turístico.

El otro gran punto fuerte de Aracena es su gastronomía. Socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, Aracena representa el gran potencial culinario que tiene el Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche, con sus carnes de caza, sus quesos, setas, y el mundialmente conocido jamón de DOP Juabugo. Argumentos todos ellos para poner este destino, junto a sus recetas tradicionales a la vanguardia de la gastronomía de este país.

 

Más información: https://descubrearacena.es/

A SANTIAGO POR TOMELLOSO, DONDE EL PEREGRINO ENCUENTRA UN DESTINO INCREÍBLE

Un pueblo de La Mancha, tierra de viñedos, de llanuras que no terminan nunca, aparece en los mapas que trazan los peregrinos jacobeos. Tomelloso forma parte del Camino de Santiago. Y quien llega aquí, difícilmente quiere marcharse.

 

El bastón golpea el asfalto y la mochila pesa, pero hay un momento en que el peregrino levanta la vista y lo que ve no se parece a nada de lo que esperaba. No hay montaña aquí, ni costa. Hay viñas. Hay un horizonte tan ancho que parece que el mundo se ha abierto de par en par. Y hay un pueblo, Tomelloso, que lo recibe con esa hospitalidad sin alardes que sólo tienen los lugares que no necesitan demostrar nada.

Que el Camino de Santiago pase por La Mancha es, en sí mismo, una revelación. La ruta jacobea, en el imaginario colectivo, transcurre por brumas gallegas o por la meseta castellana del norte. Pero los caminos a Compostela son tantos como peregrinos han querido recorrerlos, y la Ruta del Argar —411,69 kilómetros que nacen en Lorca, en Murcia— nos recuerda algo esencial: el Camino empieza donde empieza cada uno. Desde el umbral de su propia casa. Desde el sur.

Fue la idea de muchos aventureros y peregrinos jacobeos la que dio forma a esta ruta: si la peregrinación es un acto íntimo, de dónde mejor partir que del lugar donde uno vive, donde uno ha crecido. Así nació esta iniciativa que atraviesa el sureste peninsular, cruza La Mancha y deposita al caminante, kilómetro a kilómetro, en el corazón de Tomelloso.

Por las calles de Tomelloso: el viñedo como paisaje interior

El peregrino puede cruzar el núcleo urbano de Tomelloso a pie, viviéndolo desde dentro, o desde el Parque de la Constitución por las calles de la Estación y del Airén, hasta alcanzar la avenida del Príncipe Alfonso, bordeando por ella la población. El nombre de esa calle ya lo dice todo: aquí la uva Airén —la más plantada del mundo, dicen— tiene rango de topónimo. El vino no es sólo un producto en Tomelloso: es identidad, es historia, o, por qué no decirlo, casi un idioma en sí mismo.

Y aquí conviene detenerse, porque Tomelloso tiene esa peligrosa virtud de los lugares que enamoran: ofrece demasiado para seguir caminando. La hospitalidad del pueblo es legendaria. Quien llega con la mochila al hombro encontrará una mesa dispuesta, un vino que no parece de este siglo por lo honesto que es, y una conversación que se alarga más de lo previsto. Los tomelloseros saben que un peregrino cansado es un huésped que merece lo mejor. Y lo dan.

La tentación de quedarse: lo que Tomelloso ofrece al viajero

Pocas ciudades de La Mancha condensan tanto en tan poco espacio. El Museo del Carro y Aperos de Labranza explica, con una elocuencia que no necesita palabras, de qué están hechos estos campos y las manos que los trabajan. Las cuevas que perforan el subsuelo de la ciudad, algunas con décadas de historia fermentada en sus paredes, reciben al visitante con una generosidad que desafía cualquier agenda de marcha. Y el paisaje del viñedo, que en primavera adquiere una paleta de colores vivos, salpicado por los humildes bombos, resulta tan hermoso que parece una trampa.

Hay peregrinos que confiesan haberlo intentado: levantarse al alba, ponerse el calzado, ajustar las correas de la mochila. Y luego mirar la calle, escuchar el silencio templado de la mañana tomellosera, y decidir que otro día. Que Compostela puede esperar un poco más. Que Tomelloso todavía tiene algo que contarles.

El camino sigue: huertas, canales y la llanura infinita

Quien retoma la marcha sale de Tomelloso por el Polígono Industrial de El Bombo, avanza junto a la N-310 y, dejando atrás la calle Zurbarán, se adentra en una pista asfaltada que conduce a un mundo distinto. Un mundo de huertas cruzadas por canales de riego,de silencios que sólo rompen los pájaros y el crujir de la gravilla bajo las botas.

El Canal del Guadiana aparece como una frontera líquida, un punto de inflexión en la caminata. Tras cruzarlo, el camino del Molino del Cuervo abre una nueva perspectiva que lleva, sin prisa y sin extravío, hacia Alameda de Cervera. Aquí el peregrino encontrará un merecido descanso en la Plaza del Castillo de Cervera, donde reponer fuerzas y recuperar el ritmo antes de continuar.

Tomelloso: un lugar que no estaba en los planes y se queda en la memoria

Hay ciudades que están en el camino y se notan. Hay otras que están en el camino y te cambian. Tomelloso pertenece a la segunda categoría. No hace falta que el peregrino lo sepa antes de llegar. Lo sabe en cuanto pisa la primera calle, en cuanto alguien le señala dónde puede descansar o comer, en cuanto descubre que esta tierra que parecía de paso es, en realidad, un destino.

El Camino de Santiago no es sólo una línea en el mapa. Es el conjunto de los momentos que lo hacen inolvidable. Y Tomelloso, este pueblo manchego que no debería estar aquí según los cánones, que no encaja en ningún folleto de peregrinación al uso, resulta ser exactamente el tipo de lugar que hace que valga la pena haber calzado las botas y salido a andar.

 

 

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE CORIA, VEINTE SIGLOS DE HISTORIA CONDESADA EN SUS MUROS DE GRANITO

Este majestuoso templo esconde una de las reliquias más importantes de la fe cristiana: El Sagrado Mantel de la Última Cena

 

 

Por el sur de Coria, donde la Muralla romana fijó hace dos milenios el límite de la ciudad, se levanta una mole de granito que reorganiza el paisaje a su alrededor.  La Catedral de Santa María de la Asunción se ve desde lejos y no da lugar a dudas.  Las calles de esta ciudad episcopal de la provincia de Cáceres, estrechas y antiguas, parecen llevarte hasta ella casi sin que te des cuenta, como si la ciudad hubiera sido diseñada para eso. Y en cierto modo, así fue.

Lo primero que golpea al viajero es la escala.  No la ornamentación de otros templos españoles más conocidos, sino algo más austero y, por eso mismo, más difícil de ignorar: la solidez granítica de sus muros, la manera en que la fábrica parece haber crecido sola a lo largo del tiempo, desde finales del siglo XV hasta mediados del XVIII.  Casi trescientos años de construcción.  Varias generaciones de canteros y obispos que pusieron la primera piedra de algo que no iban a ver terminado.

Esa historia larga es, paradójicamente, lo que hace al templo tan singular.  El gótico tardío convive con el plateresco, y los dos aceptan sin demasiado drama los añadidos barrocos que llegaron después.  Los estilos se superponen, sí, pero no como un error: como un registro fiel de lo que fue pasando.

Pero la historia de este lugar empieza mucho antes.  Bajo la Catedral actual hay capas: una basílica visigoda de una diócesis que algunos historiadores sitúan ya en los siglos II o III; una mezquita que tomó el relevo durante la ocupación musulmana; y una catedral románica levantada entre los siglos XIII y XIV de la que apenas queda rastro, salvo una carta del Cabildo de 1498 donde los canónigos la describían, con franqueza notable, como demasiado vieja, baja y pequeña para albergar a la mitad de los fieles.  Había que construir algo nuevo. Y así empezó todo.

Franquear el umbral de Santa María de la Asunción es entrar en un espacio que impone calma antes de que te dé tiempo a decidir si quieres tenerla.  La planta de salón, rectangular y con un crucero estrecho, genera una atmósfera de recogimiento que las grandes catedrales cruciformes no siempre consiguen.  Las bóvedas de crucería estrellada sobre el crucero son geometría pura, y funcionan.  La luz entra filtrada, medida. Los muros de granito absorben el ruido de fuera y lo que queda es silencio.  El tipo útil, no el incómodo.

Capillas, salas y dependencias se articulan alrededor del templo con esa lógica acumulativa de los edificios que han ido creciendo según lo pedía el momento.  Entre todas ellas destaca el claustro, ese espacio de transición que las catedrales españolas han convertido históricamente en algo más que un pasillo entre funciones.  En el de Coria, el paso de la luz a distintas horas del día convierte los arcos y los muros en algo que cambia sin moverse.  Es en este claustro donde se ubica el Museo de Arte Sacro, con siglos de orfebrería, escultura y documentación acumuladas por una Diócesis que ha conocido tiempos de esplendor y de olvido.

Antes de entrar al museo conviene detenerse en la torre campanario, levantada directamente junto a la puerta del Evangelio.  Es uno de esos lugares donde la continuidad histórica se hace física: piedras romanas bajo piedras medievales bajo piedras barrocas.  Todo junto, sin explicación ni cartel necesario.

Y llegamos al objeto que, para muchos visitantes, justifica por sí solo el viaje: el Sagrado Mantel de la Última Cena, custodiado en el Museo dentro de una arqueta barroca de plata, protegido por una bolsa de terciopelo rojo de Damasco tejido en seda.

El Mantel mide 4,42 metros de largo por 92 centímetros de ancho.  Es un lienzo de lino con sencillos adornos geométricos en índigo natural, de ese azul que resiste el tiempo mejor que casi todo lo demás.  Y según la tradición, estuvo sobre la mesa donde Cristo celebró la Pascua con sus apóstoles la noche del Jueves Santo.

Uno puede creerlo o no.  Puede acercarse desde la fe o desde la curiosidad histórica.  Pero algo en la antigüedad del objeto, en su fragilidad y su persistencia simultáneas, impone una pausa que no es del todo religiosa ni del todo laica.  Es el desconcierto de estar frente a algo que ha durado más de lo que debería.

La ciencia ha tomado nota, con cautela.  En 1960, los laboratorios del Museo de Ciencias Naturales de Madrid realizaron los primeros estudios sobre la pieza.  Más recientemente, el profesor John Jackson —director del Turín Shroud Center de Colorado y uno de los investigadores más rigurosos sobre la Sábana Santa— planteó una hipótesis que ha generado conversación: las dimensiones del Mantel de Coria y las del Sudario de Turín guardan una correspondencia que sugeriría que ambas piezas estuvieron sobre la misma mesa.  El Mantel de Coria sería el interior y el más íntimo dando asiento a la vajilla y los alimentos; la Sábana de Turín, el exterior y el usado de sudario de Cristo.

Durante siglos, los obispos de Coria mostraron el Mantel desde el llamado balcón de las Reliquias cada tres de mayo, festividad de la Santa Cruz.  Las aglomeraciones que generaba aquella ceremonia llegaron a ser tales que en 1791 las autoridades eclesiásticas decidieron suspenderla como acto público.  Y así, entre el silencio y el paso del tiempo, la reliquia fue quedándose en una penumbra que no le correspondía.

Hoy, la Catedral de Coria devuelve la reliquia a la luz.  Y el viajero que llega hasta aquí, tras recorrer las calles de esta ciudad episcopal, tras ver la seo crecer sobre la Muralla romana, tras dejarse atrapar por el silencio de las bóvedas estrelladas, se encuentra al final del recorrido ante un trozo de lino antiguo.  Que podría ser simplemente eso. O no. Llevan veinte siglos sin resolver la pregunta…

Sin embargo, tanto el Ayuntamiento de Coria como el Cabildo Catedralicio, pretenden recuperar de nuevo la tradición, como ya se hiciera desde antaño, al objeto de atraer el fervor de cientos de peregrinos creyentes, y también de escépticos, con la finalidad de que tanto la seo como la ciudad cauriense se conviertan nuevamente en epicentro de reclamo y punto de encuentro de devoción espiritual, cultural y de peregrinación dentro del turismo religioso mundial para todos aquellos que se acerquen hasta la milenaria, nobiliaria y episcopal Ciudad de Coria, con el fin de venerar el Sagrado Mantel de la Última Cena; sirviendo en esta ocasión, como anuncio o llamada, la exposición que albergará, de mayo a julio, el Museo Vida de Cristo de Fátima.

Más información: www.turismocoria.es

VIAJAR SIN PRISAS A PARTIR DE LOS 60 EN PUERTO ANTILLA GRAND HOTEL

El aumento de los viajes para mayores de 60 años impulsa destinos tranquilos como Islantilla, donde el clima, la naturaleza y la calidad de vida marcan el ritmo.

 

El turismo senior se consolida como una de las grandes tendencias del sector, con viajeros que priorizan estancias más largas, destinos relajados y experiencias centradas en el bienestar. En este contexto, la costa de Huelva y alojamientos como el Puerto Antilla Grand Hotel se posicionan como opciones ideales para disfrutar de unas vacaciones sin prisas con su nueva oferta “Vacaciones para mayores de 60 años”.

Islantilla es uno de los destinos preferidos para quienes buscan tranquilidad y buen clima. Con más de 300 días de sol al año, ofrece un entorno natural que invita a desconectar a través de propuestas adaptadas a un viajero que valora, por encima de todo, el bienestar y el tiempo de calidad.

Este segmento vive un momento de crecimiento en España: cada vez más viajeros mayores de 60 años apuestan por escapadas fuera de temporada en destinos que combinen comodidad, buena gastronomía y entornos naturales. Islantilla, por ejemplo, cuenta con más de 12 kilómetros de playas de arena fina y dorada, ideales para dar largos paseos frente al mar. Su clima suave durante gran parte del año es, sin duda, su mayor reclamo.

Además del descanso junto al Atlántico, el destino permite disfrutar de actividades al aire libre, como rutas a pie o en bicicleta, así como de excursiones con encanto por los alrededores.

En este escenario, el Puerto Antilla Grand Hotel se presenta como el alojamiento de referencia en la zona. Ubicado en primera línea de playa, este resort combina amplitud, confort y una variada oferta de servicios pensados para estancias prolongadas, donde el descanso es el auténtico protagonista.

El hotel se adapta a las nuevas demandas del sector con una propuesta diseñada específicamente para los mayores de 60 años. Esta oferta vacacional pone a disposición del viajero uno de los complejos más exóticos y modernos de la Costa de la Luz. Sus amplias habitaciones, zonas ajardinadas, piscinas y acceso directo a la playa permiten disfrutar del entorno con total comodidad.

La experiencia se completa con una cuidada gastronomía y espacios dedicados al cuidado personal, como su spa y zona wellness, que responden a la creciente demanda de viajes centrados en la salud y la desconexión. Así, el Puerto Antilla Grand Hotel se consolida como la elección perfecta para quienes buscan viajar sin prisas, saborear el entorno y apostar por un turismo pausado y experiencial.

 

 

Más información:

 https://www.puertoantilla.com/   

https://www.puertoantilla.com/es/ofertas/oferta-mayores/

REGALOS ÚNICOS PARA EL DÍA DE LA MADRE GRACIAS VILLA-LUCÍA, EN LAGUARDIA

Experiencias enoturísticas, menús Km. 0, cultura, historia, vino… Regalos que hacen del día de la madre una ocasión perfecta para descubrir Laguardia y un espacio gastronómico diferente…

¡Sorprender a una madre nunca fue tan sencillo gracias a Villa-Lucía! Un regalo, un recuerdo que atesorar disfrutando de la mejor gastronomía vasco-riojana, de una experiencia interactiva única en el mundo y de un cortometraje 4D premiado internacionalmente. Las opciones son de lo más variadas y el Espacio Gastronómico de Laguardia te lo pone fácil para hacer ese regalo tan especial para alguien único como son las madres.

 

Nueva Experiencia Interactiva Villa-Lucía & Cortometraje 4D “En tierra de sueños”. ¡Vive el vino como nunca antes lo has vivido y sumérgete en una aventura con los 5 sentidos al corazón de su universo! Vinfo, nuestro duende del vino, nos adentra de una forma singular en la riqueza de la comarca, su naturaleza, tradición, cultura y sobre todo nos muestra una forma diferente de ver la vida. Es la experiencia inmersiva en 4D del turismo del vino más premiada en el mundo y que ha sido creada para jugar, disfrutar y aprender pasándolo bien. Catas virtuales táctiles, de aromas, sabores y colores y dioramas únicos contribuyen a que esta sea una vivencia dinámica, atractiva y sorprendente. Un espectáculo sensitivo e inclusivo considerado como uno de los más singulares del enoturismo internacional para todas las edades.

Menú Asador Vintage con chuleta de vaca a la brasa. En el asador-restaurante Villa-Lucía, el concepto Km. 0 no es una etiqueta, es una filosofía de vida. Como primer restaurante de la D.O.Ca. Rioja acreditado por el movimiento Slow Food y distinguido con un Solete Repsol, aquí se rinde culto a las recetas honestas de Luchy Santamaría, con una cocina vasco-riojana tradicional, de producto y sabrosa. Además, nuestro menú “Asador Vintage” permite disfrutar de la una de nuestras propuestas más especiales como la “chuleta de vaca de Montaña Alavesa a la brasa con pimientos asados al sarmiento y patatas fritas de Álava Km. 0”. Y si el sol acompaña, nuestra Terraza Vintage con de 275 m² rodeada de naturaleza es el refugio ideal para la sobremesa.

Visita Combo Especial: Experiencia Interactiva Villa Lucía & Bodega El Fabulista. Para aquellos que buscan una experiencia divertida, iniciándose en el mundo del vino, nada mejor que este gran plan, que consiste en una visita a la Bodega El Fabulista, donde los asistentes descubrirán la historia de nuestro protagonista, el fabulista Félix Mª Samaniego, emblema y personaje ilustre de Laguardia. El recorrido se adentra en el subsuelo del palacio de los Samaniego, hasta alcanzar los cuatro calados que configuran la bodega. Después la visita prosigue en Villa-Lucía, donde conocerán la nueva Experiencia Interactiva Villa-Lucía & el cortometraje 4D “En tierra de sueños”: el gran viaje 4D y sensorial al mundo del vino con más de 18 premios internacionales y para todos los públicos.

Visitas y Gastronomía en Laguardia: Menú de Temporada. Todo un plan para pasarlo en grande en familia o con amigos. Este pack incluye la comida con el “Menú de Temporada” en nuestro Asador y permite disfrutar del mejor producto local y Km. 0. Una selección de recetas que llaman la atención por el cariño y la dedicación que son el sello de la casa; así como la visita a Bodega El Fabulista; la nueva Experiencia Interactiva Villa-Lucía & el Cortometraje 4D “En tierra de sueños”.

Este año dale a tu madre una sorpresa diferente. Un regalo para vivir en familia y recordarlo con cariño. El Espacio Gastronómico Villa-Lucía, de Laguardia, hace posible ese detalle diferente que convierta el primer domingo de mayo en un momento muy especial…

Todos estos regalos y muchos más se pueden conseguir en la tienda online de Villa-Lucía: https://villa-lucia.com/tienda/

Más información en: reservas@villa-lucia.com o en el teléfono 945.600.032