Archivo de la categoría: Turismo

Un viaje al pasado por la Tarragona medieval

 

Trece lugares forman la ruta que agrupa las huellas arquitectónicas que el Medievo dejó en la histórica localidad tarraconense

 

La Catedral, el Museo Diocesano, la judería, el castillo del Rey, la iglesia de San Lorenzo… más allá del legado arqueológico de la Tarraco romana, Tarragona propone una fascinante inmersión en la Edad Media. Casi todos los lugares de esta ruta están agrupados en la Part Alta –el casco antiguo– excepto uno que se encuentra en la cercana villa de Tamarit: su recinto amurallado, con restos de un antiguo castillo.

La Edad Media dejó su sello en Tarragona que, tras la ocupación árabe (siglos VIII-XI), resurgió y se consolidó con la expansión cristiana. En esta época se construyó el Muro Viejo –muralla del siglo XII donde destacan las torres de Morenes y de Arandes– sobre el fuerte muro romano que separaba el Foro Provincial del Circo romano. Y en el siglo XIV se amplió el área amurallada con la construcción de una Muralleta reforzada por varias torres, de las que se conservan la de las Monjas y la de Tintoré. También en la zona amurallada era de origen medieval el castillo de Paborde, hoy Palacio Arzobispal.

El Pla de la Seu, frente a la Catedral (y su claustro), es uno de los espacios donde mejor se conserva la esencia medieval. También llaman la atención la porticada calle Mercería, que acogía un mercado de verduras y, ahora, un mercadillo de antigüedades; la Casa Balcells, por su fachada exterior; y la calle Mayor, donde está el edificio del Antiguo Ayuntamiento. Asimismo forman parte de esta ruta el Museo Diocesano, las capillas de Santa Tecla la Vieja y San Pablo, la iglesia de San Lorenzo y el antiguo Hospital de Santa Tecla. La judería enlaza con las afueras del casco antiguo, donde una antigua torre romana, el Pretorio, fue reconvertida en el siglo XII en el Castillo del Rey. Y a unos 15 kms de Tarragona, en Tamarit, su castillo, bello icono de una villa medieval amurallada.

             Más información: https://www.tarragonaturisme.cat/es/rutas/ruta-medieval

Menorca… ¡tan natural como tú!

Cuando pasemos del #QuédateEnCasa al #QuédateEnEspaña, cuando podamos volver a salir, a disfrutar, a sentir… te mereces un destino como esta isla balear

 

Verás la luz más hermosa. Sentirás el mar más transparente. Caminarás por arenas blancas… y saborearás delicias únicas. Naturaleza en estado puro donde vivirás emociones inolvidables… y descubrirás culturas mágicas. Alegría, calor y, sobre todo, calma y seguridad. Recobrar la ilusión, respirar profundamente y recuperar las ganas de vivir. ¿Dónde? En un lugar muy cercano, que todo este tiempo se ha estado cuidando para ti; para volver a acogerte, a mimarte. ¡Bienvenido a Menorca!

    

‘Menorca, tan natural como tú’ es el claim del vídeo promocional con el que esta isla balear se muestra como un destino ideal para volver a recuperar la ilusión. Atractivos no le faltan a esta Reserva de la Biosfera desde hace un cuarto de siglo, cuya garantía de seguridad está envuelta en un mágico equilibrio natural. Y con mención especial a sus mil y una playas y calas –al sur, de fina arena y aguas turquesa; al norte, semisalvajes, con formaciones rocosas y arcillas rojas– para todos los gustos repartidas a lo largo de 216 kms. de recortada costa… en el primer lugar de España donde sale el sol.

‘Take it easy’ –tómatelo con calma– sería la mejor expresión para disfrutar con tranquilidad de una isla muy asequible, con apenas 47 kms. de este a oeste y 17 kms. de norte a sur. Una isla para disfrutar del turismo activo al aire libre –en especial por el Camí de Cavalls, que circunvala su costa– pero también escenario ideal para la práctica de todo tipo de deportes, tanto terrestres como marítimos. Y a sus rutas culturales –talayótica, fortificada, británica, etnográfica…– une una apuesta culinaria basada en los productos de proximidad que le ha valido el reconocimiento internacional de Región Europea de la Gastronomía 2022. ¿Puede alguien resistirse a tantas tentaciones?

 

Más información: www.menorca.es     Vídeo Menorca:   https://www.youtube.com/watch?v=Z2TPcRRw_ZU

 

Uruguay, un país para beberlo

Está claro que 2020 se colará en los libros de historia como el año de la pandemia. Sin embargo, para los uruguayos y particularmente para el sector bodeguero y quienes disfrutan del buen beber, también será recordado por el que trajo consigo una cosecha memorable.

Está claro que 2020 se colará en los libros de historia como el año de la pandemia. Sin embargo, para los uruguayos y particularmente para el sector bodeguero y quienes disfrutan del buen beber, también será recordado por el que trajo consigo una cosecha memorable.

Según los datos de molienda que registra el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI), 159 bodegas molieron este año 93.492.254 kilos de uva, un 10,75% más que en 2019, cuando se molieron en total 83.437.466 kilos.

Los especialistas entienden que la vendimia de 2020 fue excepcional y no solo por la cantidad, sino sobre todo por la calidad de las uvas cosechadas.En palabras José Lez, Presidente de INAVI –Instituto Nacional de Viticultura—: “nuestro sector tiene una buena noticia y es que la vendimia 2020 ha sido realmente muy buena y nos permitirá seguir el camino trazado para consolidar nuestros vinos en Uruguay y el mundo”.

De igual manera, las bodegas uruguayas han tenido más tiempo para prepararse para compartir al mundo sus bondades una vez que pase la crisis. Las más de 50 bodegas turísticas registradas imaginan como maridar estas buenas cosechas con los platos típicos uruguayos.

El país del tannat

En Uruguay predomina la uva Tannat, una uva de origen francés que, gracias al clima del país charrúa, ha ido cogiendo cada vez más importancia.

Esta cepa, originaria de las zonas de MadiranIrouleguy (sudoeste de Francia), llegó a Uruguay en el último cuarto del siglo XIX, cuando inmigrantes comenzaron a cultivarla en el país. Pero fue el vasco Pascual Harriague quien dio a esta variedad su gran impulso: este empresario, nacido en 1819, llegó a Uruguay en 1840 y, tras diversas actividades ganaderas en el país, se afincó en la ciudad de Salto. Hacia 1870, y tras algunos años de ensayos con distintas variedades, encontró en las uvas Tannat las condiciones para elaborar un gran vino tinto, que fue presentando en 1887 y que recibió elogios internacionales y premios en las exposiciones mundiales de Barcelona y París de 1888 y 1889.

Pascual Harriague dejó el legado de su cultivo, que dio a Uruguay identidad de país vitivinícola y, desde entonces, cuatro generaciones de viticultores uruguayos han continuado su trabajo.

Castell Vell, un viaje en el tiempo a la cuna de Castelló

El más cautivador turismo activo en la capital de la Plana es ascender al cerro de la Magdalena para visitar el lugar donde se gestó la ciudad

Habitado desde el neolítico, los musulmanes erigieron allí un castillo almohade en el siglo X que se considera el origen de la actual ciudad. Pero dos siglos más tarde, tras ser conquistado por los cristianos, el rey Jaime I autorizó en 1251 el traslado de la población desde la agreste montaña hasta un lugar mucho más fértil y rodeado de huertas: la alquería de Benirabé. Allí, Castelló… de la Plana fue creciendo y consolidándose como referente del Mediterráneo. Además, como guinda, puede visitarse la ermita de la Magdalena, lugar de peregrinación de la Romería de les Canyes, momento álgido de las principales fiestas castellonenses.

 

Ascender tranquilamente al cerro de la Magdalena supone no solo una excelente manera de practicar senderismo a las afueras de Castelló sino también emprender un apasionante viaje en el tiempo de once siglos, para conocer el origen de la ciudad y admirar este patrimonio arqueológico catalogado como Bien de Interés Cultural. Durante todo el año el Castell Vell y su Centro de Intepretación pueden visitarse por cuenta propia mediante paneles explicativos o a través de audioguía para móviles.

El recorrido consta de seis paradas bien señalizadas: 1–Estructura del Castell Vell, distribuido en tres recintos amurallados independientes. 2–El Albacar, refugios temporales para la población. 3–La Alcazaba, en la parte más elevada, donde se administraba el distrito catastral. 4–La casa andalusina, la más conocida del conjunto, de planta rectangular y 85 m2 de superficie. 5–El Territorio del Castell, o estructura del entorno. 6–El Poblado, donde residía la mayor parte de la población.

La ermita de la Magdalena, integrada en la zona del Albacar, está excavada en la roca. En el siglo XV se construyó el pórtico, la capilla y el establo; y dos siglos después, la cocina y el aljibe. En un muro exterior hay pinturas murales del siglo XIV.

     Más información: https://www.castellonturismo.com y www.mucc.castello.es

#QuédateEnEspaña… ¡y redescubre Granada desde el Hotel Alhambra Palace!

Herencia árabe, cristiana, judía, gitana… un maravilloso crisol de emociones para vivirlas y sentirlas desde un lugar también muy especial: el Hotel Alhambra Palace

 

“Llora como mujer lo que no suspiste defender como hombre”. La lapidaria sentencia de la madre de Boabdil el Chico ponía fin a casi 8 siglos de ocupación árabe en la Península. Y fue en Granada, su último bastión. Pero 528 años después, sus huellas permanecen vivas, destilando un embujo nazarí que cautiva a quien se deja tentar por ella. Empezando por la Alhambra, Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1984… y finalista en 2006 en la elección de las 7 nuevas maravillas del mundo moderno. Y justo a sus pies, otro emblema, esta vez de la hotelería: el Alhambra Palace, un 5 estrellas palaciego desde el que… ¡redescubrir Granada!

 

         El conjunto monumental de la AlhambraAlcazaba, Palacios Nazaríes, Partal y Generalife– es el mayor atractivo para el visitante de Granada… pero no el único. La herencia nazarí se deja también sentir en el barrio árabe, el Albaicín, con su empinado laberinto de callejuelas, sus teterías, sus baños… y sus miradores a la propia Alhambra, como el mítico Mirador de San Nicolás, desde el que se divisa también Sierra Nevada y la Vega granadina. Por encima, el Sacromonte respira alma gitana, la cobijada en esas casas-cueva donde resuena el eco del más jondo y genuino flamenco.

 

Los judíos dejaron su sello en el Realejo, que recoge la herencia sefardí y cuyas bellos palacios –de los Girones, Condes de Gabia, Casa-Museo de los Tiros…– envuelven el Campo del Príncipe, donde se alza el Cristo de los Favores, venerado por granadinos y admirado por foráneos. Y descender al centro histórico es admirar un capitulo clave de su historia, la cristiandad, en su Catedral del siglo XVI, la primera renacentista del mundo; la Capilla Real, joya gótica donde guardan reposo eterno los Reyes Católicos, artífices de la Reconquista; el Corral del Carbón, almacén medieval, hospedería y corral de comedias; el Monasterio de San Jerónimo… Y un poco más lejos, a las afueras, una joya barroca, el Monasterio de La Cartuja.

¡Todo es posible en Granada!, rezaba el título de aquella divertida película. Y es posible redescubrir Granada cuando todo pase y podamos volver a viajar, a emocionarnos, a sentir. Y para disfrutar de la ciudad impregnados de pura esencia nazarí, nada mejor que el Hotel Alhambra Palace, un 5 estrellas palaciego que ha acogido a lo largo de su centenaria historia a las más grandes estrellas de Hollywood, miembros de la realeza, la política, la cultura. Dormir en cualquiera de sus 108 habitaciones es empezar a vivir un sueño… y despertar en Granada.

Más información del hotel en su web: www.h-alhambrapalace.es

Tres ‘Caminos de Ronda’ para enamorarse de Roses haciendo senderismo junto al mar

Pasear bordeando el Mediterráneo por la serpenteante Costa Brava es uno de los atractivos de la localidad gerundense para disfrutar intensamente de una naturaleza y paisajes únicos

 

De Roses a Cadaqués, pasando por la Almadrava, cala Montjoi y el Parque Natural del Cabo de Creus. 17 kilómetros de bellísimo senderismo –repartidos en tres tramos– por los caminos que antiguamente utilizaban los turnos de guardia que patrullaban por la línea de costa para vigilar el contrabando y el tránsito de embarcaciones. La mejor manera de practicar turismo activo… descubriendo las coquetas calas agazapadas al norte de la Costa Brava.

     El primero de estos tres ‘Caminos de Ronda’ parte del faro de Roses, a los pies del Castillo de la Trinitat, y lleva hasta una de las mejores zonas playeras rosenses: la Almadrava. Son unos 3 kms de recorrido que transcurren por bellísimos lugares como la playa de Canyelles Petites, el islote de Els Brancs y las puntas de Omella y Ullastrell. En la Almadrava arranca el segundo ‘Camino de Ronda’ hasta cala Montjoi, mundialmente conocida por albergar durante años El Bulli, restaurante que Ferran Adrià llevó a la cima de la gastronomía mundial y que reabrirá convertido en un taller creativo: ‘elBulli 1846’.

Este itinerario, de 4 kms, transcurre también por lugares de gran belleza como punta Falconera, cala Lledó, cabo Trencat, cala Murtra, cabo Blanc y cala Rostella. Un tramo de costa plagado de rocas sumergidas a escasos metros de la superficie llamadas baus; un lugar muy atractivo para la práctica del submarinismo. Y desde cala Montjoi parte el tercer ‘Camino de Ronda’, que consta de 10 kms y transcurre por la GR92. La primera parte del trayecto permite admirar algunas de las más espectaculares y salvajes calas de la Costa Brava, como Calitjàs, Pelosa o Jóncols, hasta el impresionante cabo Norfeu. Allí la ruta continúa por el interior del Parque Natural del Cabo de Creus hasta llegar a Cadaqués.

 

Más información en: http://ca.visit.roses.cat/