Archivo de la categoría: Turismo y enología

SEIS PUEBLOS CON LA COPA EN ALTO: EL ENOTURISMO SEGÚN LA RED DE PUEBLOS GASTRONÓMICOS DE ESPAÑA

Del Cerro de San Antón a las laderas del Narcea, pasando por cuevas, monasterios, museos y cooperativas, la Red propone un recorrido por sus destinos del vino ante el Día Mundial del Enoturismo.

 

Alcázar de San Juan, Tomelloso, Almendralejo, Baena, la Sierra Oeste de Madrid y Cangas del Narcea no comparten mapa, ni clima, ni uva, pero sí una manera de entender el vino como parte del paisaje y de la mesa. Con el Día Mundial del Enoturismo a la vuelta de la esquina, la Red de Pueblos Gastronómicos de España invita a recorrer sus bodegas, sus cuevas, sus museos y sus viñedos, desde los molinos de La Mancha hasta las laderas asturianas donde cultivar la vid exige paciencia y buenas piernas.

El Día Mundial del Enoturismo se celebra el segundo domingo de noviembre, que este año cae el día 8, y la Red llega a la cita con seis propuestas que no se parecen entre sí. Ahí está su mérito. En unos destinos el vino se descubre en un centro de interpretación, en otros bajando a una cueva, ante una copa de cava o paseando entre viñas con quien las trabaja.

Alcázar de San Juan: la memoria del vino bajo los molinos

Antes de hablar de vino, Alcázar de San Juan pide subir al Cerro de San Antón. Es el Mirador de La Mancha, y allí, a modo de torres vigía, se alzan los molinos Rocinante, Fierabrás, Dulcinea y Barcelona, que molieron grano hasta la década de los cuarenta. Dos de ellos pueden visitarse: uno funciona como Centro de Interpretación del Paisaje Manchego y el otro conserva una reconstrucción de la maquinaria original del siglo XVI, donde se celebran moliendas tradicionales en distintas fechas del año.

La ciudad reserva para el vino un espacio propio. El Centro de Interpretación del Vino, sede del Consejo Regulador de la D.O. La Mancha, repasa la historia del vino embotellado con denominación de origen desde su nacimiento hasta hoy. Su rincón más entrañable es el patio manchego, donde descansan prensas antiguas, tinajas de barro, destrozadoras y bombas manuales, y donde una exposición de fotografías anteriores a 1960 muestra cómo se trabajaba en las bodegas y en los viñedos de la comarca.

Tomelloso: el viñedo que no se acaba

Tomelloso lleva siglos con el vino metido en la cultura y presume de pertenecer a la zona vitivinícola más extensa del mundo. Quien se asome a sus campos entiende por qué: hectáreas de viñedo que se pierden en el horizonte. De ese paisaje nacen los lugares que hoy se pueden visitar para conocer cómo se ha cuidado, elaborado y guardado el vino durante generaciones, desde las bodegas tradicionales y las antiguas cuevas-bodega hasta las destilerías, las alcoholeras y los bombos.

Cada año, además, cuando llega noviembre, el municipio dedica todo un mes a programar actividades alrededor del vino. Hay propuestas para disfrutar en grupo, en familia o con amigos, y combinan las visitas a bodegas y cuevas con una agenda cultural pensada para acompañarlas. Es, sin duda, una auténtica experiencia de enoturismo, el destino ideal para quien busca los sabores más genuinos de La Mancha y quiere adentrarse, de paso, en la cultura de una tierra con el vino muy arraigado desde hace siglos.

Almendralejo: entre el tinto y el cava

Almendralejo es una de las zonas vinícolas más importantes de Extremadura. Se asienta en la subzona de Tierra de Barros, dentro de la D.O.P. Ribera del Guadiana, que ampara tintos, blancos y rosados, además de espumosos y generosos. Los tintos de Tempranillo y Garnacha son los más destacados, aunque también se elaboran blancos y rosados.

Pero la ciudad es conocida también como la Ciudad del Cava. Casi todos asocian el cava con Cataluña, y Almendralejo recuerda que la D.O. Cava tiene también casa en Extremadura, donde se elabora por el método tradicional con la frescura, la elegancia y la finura que se le piden. La Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana presume incluso de un cava cien por cien extremeño. El Museo de las Ciencias del Vino es una buena puerta de entrada, y hace apenas unos días la plaza de Extremadura acogió A Cava en Almendralejo, con catas de cava con jamón y queso. En la mesa, migas, jamón y productos de la huerta maridan con cava.

Baena: tres copas y una sobremesa

Baena, enclave fundamental de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, demuestra que su alma gastronómica también se bebe, a sorbos cargados de historia y de tradición. Bajo el cobijo de la Bodega Jesús Nazareno, pilar cooperativo en marcha desde 1963, aguardan tres pasajes líquidos para entender el territorio. El primero es el fino Cancionero de Baena, con ocho años de crianza biológica que le dan matices de regaliz, hoja de tabaco y almendra. El segundo, el Castillo de Baena 2015, es un tinto de Tempranillo y Syrah acariciado por la madera, de personalidad audaz y estructurada.

Para el final queda su mítico PX, la gloria dorada de la casa, untuoso, de uvas pasas, higos y miel, de esos vinos que detienen el tiempo en la sobremesa. Descubrir los caldos baenenses entre salmorejos, ibéricos y largas pláticas es adentrarse en un patrimonio vivo donde la tierra, el sol y la paciencia se funden en una copa.

Sierra Oeste de Madrid: el vino que cultivaron los monjes

En la Sierra Oeste de Madrid el vino es el hilo conductor de un relato donde se entrelazan la historia, el suelo granítico y la devoción rural. Allá por el siglo XII se asentaron los monjes cistercienses en el Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, y su huella sigue visible en los bancales y las terrazas que modelaron entre los pinares de Pelayos de la Presa. Este territorio de la D.O. Vinos de Madrid invita a probar la elegancia sutil del Albillo Real y la honesta expresividad de la Garnacha Tinta.

El recorrido suma hitos patrimoniales como el Castillo de la Coracera o el Palacio de Villena, y termina al cobijo de las bodegas familiares. Hay también un Museo del Vino en Villa del Prado, el fervor popular de la Fiesta de la Vendimia de Cenicientos y las catas comentadas a pie de viña, que convierten la visita en una experiencia pausada, íntima y llena de memoria.

Cangas del Narcea: viticultura heroica en el norte

Entre montañas escarpadas y laderas desafiantes, donde la viticultura heroica se vuelve oficio de artesanos, Cangas del Narcea despliega una de las experiencias enoturísticas más auténticas del norte peninsular. El primer paso es recorrer el histórico Paseo del Vino, desde el Barrio de Santiso hacia las fincas de Las Barzaniellas, para entrar en un paisaje vivo, donde el legado vitivinícola late con especial fuerza en rincones monumentales. En el camino aguarda la Bodega Monasterio de Corias, referencia para descubrir las variedades autóctonas a través de sus visitas guiadas.

Más allá de los grandes nombres, el encanto cangués está en sus bodegas tradicionales y familiares, desde Bodega Martínez Parrondo o Tradicional Santiago hasta los pagos de la D.O.P. Cangas y los valles vecinos de Ibias. Allí, una cata acompañada de productos típicos del territorio o una charla sin prisa con los propios viticultores se transforman en una vivencia íntima, honesta y llena de alma.

Seis destinos, seis maneras de acercarse al vino, y una misma invitación para el Día Mundial del Enoturismo: salir de casa, preguntar, escuchar y probar.

Más información:

www.pueblosgastronomicos.com

 

JUANMA LAVÍN HOMENAJEADO EN LA GALA DE LOS PREMIOS BEST OF WINE TOURISM 2027, CELEBRADA EN VILLA-LUCÍA

El galardón le ha sido otorgado por su contribución al desarrollo y proyección del enoturismo de Rioja Alavesa.

 

 

Los Premios Best Of Wine Tourism 2027, concedidos por la Red Mundial de Grandes Capitales del Vino —Great Wine Capitals (GWC)—, han reconocido la excelencia, la innovación y la capacidad de transformación de siete proyectos vinculados al enoturismo. Y han dedicado uno de sus momentos más especiales a Juanma Lavín, propietario de Villa-Lucía, con una Mención Especial a título póstumo por su contribución al desarrollo y la proyección del enoturismo de Rioja Alavesa.

La gala, organizada este año por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Álava, se ha celebrado en Villa-Lucía, en Laguardia, situando a Rioja Alavesa en el centro de una de las principales citas del enoturismo. La ceremonia ha contado con una amplia representación institucional. En la apertura han participado Gregorio Rojo, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Álava; Juan Mari Sáenz de Buruaga, presidente de la Red; y Ramiro González, Diputado General de Álava.

Homenaje a Juanma Lavín

Uno de los momentos más especiales de la ceremonia ha sido el homenaje póstumo a Juanma Lavín, figura estrechamente vinculada a Villa-Lucía y al desarrollo y proyección del enoturismo de Rioja Alavesa.

El jurado de los Premios Best Of Wine Tourism 2027 le ha concedido una Mención Especial a título póstumo, recogida por su hermano, Rubén Lavín, en reconocimiento a una trayectoria marcada por la innovación, la creatividad y una forma de entender el enoturismo profundamente vinculada a la tierra, el vino, la gastronomía, la cultura y las personas.

Su relación con estos premios viene de lejos. En 2018, el propio jurado le concedió una Mención Especial por su trayectoria y por el trabajo desarrollado junto a su equipo para convertir Villa-Lucía en un referente del enoturismo. Dos años después, el Museo del Vino de Villa-Lucía obtuvo el Best Of Wine Tourism Internacional 2020, en la categoría de Experiencias Innovadoras de Enoturismo, por un proyecto de turismo inclusivo, ex aequo con Bodegas Valdemar.

El reconocimiento de esta edición ha querido poner en valor también su contribución a la promoción de Laguardia y Rioja Alavesa como destino enoturístico, así como su capacidad para impulsar proyectos y generar nuevas formas de acercar el territorio, su cultura y su patrimonio a quienes lo visitan.

Los Best Of Wine Tourism 2027

Dos proyectos de Rioja Alavesa y varios establecimientos de la región han sido galardonados por su excelencia turística y vinícola. El Hotel Palacio de Samaniego destacó en Alojamiento, mientras que la Fundación MAGA de Muriel Wines fue premiada en Prácticas Sostenibles de Enoturismo. En Experiencias Gastronómicas el galardón ha recaído en Ventilla Restaurante & Wine Bar (Haro), y en Arquitectura el Hotel Palacio de los Ángeles (Haro). Por su parte, Vivanco Enoturismo y Experiencias (Briones) triunfó en Arte y Cultura, Wine Bubble Experience (Cuzcurrita de Rio Tirón) en Experiencias Innovadoras de Enoturismo y Bodegas Campo Viejo (Logroño) en Servicios de Enoturismo. Finalmente, la Escuela SAVIA, Escuela de Sumillería de La Rioja, recibió una Mención Especial por su contribución a la profesionalización del servicio del vino.

Una red internacional para proyectar el enoturismo

Los Best Of Wine Tourism reconocen anualmente a empresas y proyectos que destacan por la calidad, innovación y excelencia de sus propuestas enoturísticas en las grandes regiones vitivinícolas que forman parte de la red internacional Great Wine Capitals.

Esta red conecta algunas de las principales regiones vitivinícolas del mundo y constituye una plataforma internacional para el intercambio de conocimiento, buenas prácticas y experiencias vinculadas al turismo del vino. Los premios permiten reconocer y proyectar internacionalmente aquellas iniciativas que contribuyen a avanzar hacia un enoturismo más innovador, sostenible y competitivo.

 

 

 

 

Más información en: reservas@villa-lucia.com o en el teléfono 945.600.032.

TRES VINOS PARA BEBERSE BAENA A SORBOS

Castillo de Baena, Cancionero de Baena y el aclamado PX. Son tres de las elaboraciones que lleva a cabo la Bodega Jesús Nazareno para deleite de los comensales.

 

 

Que esta joya de la provincia de Córdoba es archiconocida por la calidad y excelencia de su aceite de oliva virgen extra es un hecho, pero que también es tierra de fantásticos vinos es algo que tienes que animarte a conocer…

El Fino ‘Cancionero de Baena’ entra por los ojos con esa elegancia limpia y brillante, un amarillo pajizo que destella reflejos verdosos —y que evoca, casi con nostalgia, aquel dorado mucho más denso de otros tiempos—. Al acercar la copa, aun estando frío, te golpea una intensidad rotunda; son los primeros compases de esa prolongada crianza biológica, donde las levaduras del velo regalan un punto punzante de acetaldehído que despierta los sentidos. Pero la verdadera magia ocurre cuando le das aire y dejas que pierda un par de grados: el vino se abraza a la copa y florecen entonces matices fascinantes a regaliz y hoja de tabaco, escoltados por el sello inconfundible de la almendra y la levadura que solo dan ocho años de paciencia. En boca es puro equilibrio: seco, de trago amable y sin la menor agresividad, respaldado por una acidez vibrante que refresca el abrazo cálido de su alcohol. Un fino de enorme volumen, con ese final amargo tan característico que se agarra al paladar y vuelve a brillar en la retronasal. Sírvelo a unos 12 grados y regálatelo con un salmorejo con alma, fritura recién hecha, cocina asiática o, sencillamente, una tabla de buen jamón e ibéricos.

‘Castillo de Baena’ no es un tinto al uso; tiene esa personalidad rebelde de las cosas que se salen de la norma en su tierra. Nace de la unión de la Tempranillo y la Syrah, cosechadas por las manos expertas de los socios de una cooperativa con solera desde 1963, aunque estas castas tintas sean unas recién llegadas al paisaje local. Tras macerarse con mimo para extraer el alma y el color de la piel, se presenta en copa con una capa media-alta de un precioso rojo burdeos. Sus destellos ocres y evolucionados delatan sin complejos el paso del tiempo. Al olerlo, la fruta madura se retira con elegancia para ceder el escenario a los terciarios: la barrica de roble americano, con su tostado justo y una crianza reposada, delata el carácter de la cosecha 2015. Esos seis meses de madera y el largo descanso en botella redondean el trago, transformando la fruta primaria en un abanico atrayente de cuero, maderas nobles y tostados. En boca es pura frescura de entrada; la acidez acaricia el paladar haciendo que el paso sea suave, maduro y jamás áspero. Te deja un recuerdo persistente a fruta en licor, vainilla y notas de establo. Descórchalo a 14 ºC para acompañar un buen corte de carne roja a la brasa y deja que la conversación fluya.

Hay vinos que son pura historia líquida, y este Vino Dulce ‘PX’ es el reflejo vivo del sur. Elaborado íntegramente con uva Pedro Ximénez, es una oda a la paciencia y al sol, capaz de concentrar una riqueza azucarada que abruma los sentidos. Desde el primer instante te atrapa su perfil denso y sedoso, fruto de una elaboración donde la fruta alcanza una dulzura natural casi sagrada. A la vista impacta por ese color caoba casi azabache, profundo y con reflejos yodados que brillan en el cristal. En nariz es una explosión pura de nostalgia: uvas pasas, higos secos, hilos de miel, caramelo tostado y fruta madura que te invitan a parar el tiempo. Al probarlo, se despliega goloso, untuoso y envolvente, impecablemente estructurado para que el dulzor sea un placer y nunca empalague, rematando en un final eterno. Su botella de 750 ml pide a gritos presidir sobremesas sin prisa, de esas que se alargan hasta bien entrada la noche. Pruébalo solo, como capricho de postre, o déjalo interactuar con la intensidad de un buen queso azul, un helado artesano o un bocado de chocolate negro. Una auténtica joya para saborear sorbo a sorbo.

El vino de Baena es otro de los sólidos argumentos que le han convertido en socio fundador de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, donde ocupa un lugar central dada su decidida apuesta por la gastronomía, el preservar las recetas de siempre y poner en valor sus magníficos productos.

 

Más información: https://baenaturismo.com/

www.baena.es

TOMELLOSO, UN VIAJE AL CORAZÓN DEL VINO A TRAVÉS DE SUS BODEGAS

Cinco bodegas de Tomelloso y su comarca reivindican el enoturismo como experiencia sensorial y cultural

 

Muchos pueblos hacen gala de su iglesia, otros de su magnífica plaza. Tomelloso también podría hacerlo, pero es que además presume de sus bodegas, que durante generaciones han marcado el pulso de la vida local, y que hoy, lejos de quedarse en el recuerdo industrial, se abren al viajero como el mejor argumento para entender esta tierra. Recorrerlas no es solo catar vino: es acercar el oído para ver cómo suena el silencio dentro de una barrica, o comprobar que aquí la modernidad no ha llegado para borrar la tradición, sino para darle otra voz.

A finales de los años 80, un grupo de 14 empresarios de Tomelloso decidió romper moldes. Tenían una visión clara y revolucionaria para la época: crear la primera gran bodega de crianza de Castilla-La Mancha con la filosofía de un château francés. Su apuesta era tan simple como ambiciosa: hacer menos, pero mejor, priorizando la calidad, la identidad propia y la exportación. Así nació el Proyecto Allozo y, con él, Bodegas Centro Españolas. Una bodega pensada desde el primer día para controlar con mimo todo el proceso, desde el origen de la uva hasta que el vino llega a la botella. Esta andadura comenzó oficialmente en 1991, en la Carretera de Alcázar, aunando la tecnología más vanguardista con las artes tradicionales de nuestra tierra. Hoy, el alma de la bodega se divide en dos capítulos fascinantes: Los vinos Allozo y el brandy Casajuana.

A pocos minutos, Bodegas y Viñedos Verum reivindica su nombre desde la honestidad. Verum, lo verdadero en latín, es también el apellido moral de la familia López Montero, que trabaja la tierra desde 1788 y que en 2005 dio forma a este proyecto de la mano de María Victoria Montero y sus cuatro hijos. Sus ochenta hectáreas de viñedo, certificadas en ecológico, conviven con variedades que ya casi nadie cultiva, como el Tinto Velasco o el Albillo Real, y con una crianza que se atreve a mezclar acero, roble y tinajas de barro, ese recipiente ancestral que la Mancha nunca terminó de abandonar. No sorprende que la bodega forme parte de la Asociación Española de Enoturismo, ni que sus vinos hayan viajado recientemente hasta las catas del Barcelona Wine Week.

Viña Ruda propone otra manera de mirar el vino, más inquieta. Sus más de siete mil metros cuadrados de instalaciones esconden un proceso desarrollado junto a las universidades de Castilla-La Mancha, Navarra y Zaragoza: los llamados vinos de infusión, que encapsulan los hollejos de la uva en una columna de acero por la que circula el mosto. El resultado son caldos de una intensidad aromática que rompe con lo esperable, una prueba de que la vanguardia también puede nacer entre viñedos centenarios.

Para entender lo que ocurre en Tomelloso hay que cambiar de escala. Virgen de las Viñas nació en 1961 y hoy gestiona más de 20.000 hectáreas de viñedo y 2.400 de olivar, que reúne a más de 3.000 socios: cifras que la sitúan entre las mayores extensiones vitivinícolas del planeta. Pero de todo ese tamaño, lo que se queda en la memoria del visitante no son las hectáreas, sino unas salas: El Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena conserva desde 2001, de forma permanente, las obras premiadas en el Certamen Cultural Virgen de las Viñas y, además, ha acogido ya exposiciones temporales de nombres como José Sánchez Carralero, Eduardo Naranjo, Brinkmann o el propio Salvador Dalí. Es, sin lugar a dudas, un lugar donde el vino y la cultura crecen de la misma cepa.

Y a poca distancia, ya en el umbral del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, Casaquemada trabaja de otra manera: vendimia nocturna para que la uva llegue intacta, fermentaciones de veinticinco días en depósitos con control de temperatura y una crianza que en algunos casos supera los treinta meses en barrica. Esta bodega nació por la vocación emprendedora y el deseo de llevar a cabo un proyecto acorde con su idea y filosofía de crear vinos de calidad, con su propia personalidad, llamando la atención por su exquisita singularidad y una muy cuidada elaboración.

Cinco bodegas, cinco formas distintas de entender la misma tierra. Tomelloso no pide que se le crea: pide que se le visite. Sus bodegas son fieles prescriptoras de la importancia de la cultura del vino en esta maravillosa tierra…

 

 

Más información: https://visitatomelloso.com/

VIVIR SEMANA SANTA DISFRUTANDO DEL ENOTURISMO EN RIOJA ALAVESA SIEMPRE ES UN BUEN PLAN

Experiencias auténticas, naturales y respetuosas con el medio ambiente. Una forma diferente de pasar unos días de descanso conociendo un territorio que tiene todo para engancharte.

 

 

Esta Semana Santa, Rioja Alavesa se aleja de los itinerarios convencionales para ofrecer una inmersión auténtica en el alma del viñedo. Todo un viaje entre cepas, historia y vanguardia. Como en esta comarca la primavera es mucho más que una estación, merece la pena tomarse un tiempo para elegir una propuesta (o todas) para adentrarse en un territorio fascinante mediante el enoturismo. ¡Anótate algunas ideas!

 

Libertad sobre ruedas: El viñedo en movimiento

Para los amantes del aire libre y la independencia, la Ruta autoguiada en bicicleta eléctrica de Bodega Bideona es el punto de partida ideal. Sin prisas y a tu ritmo, esta experiencia permite recorrer senderos diseñados específicamente para descubrir la esencia natural de la zona. El plan culmina, como no podría ser de otra forma, con un picoteo opcional en su elegante Wine Bar.

Si prefieres una inmersión más guiada, la finca «El Regalo» propone un paseo de 3 km en e-bike que atraviesa paisajes históricos plantados en 1936. El broche de oro lo pone una cata de Izadi Blanco junto a una ermita romántica, maridada con queso Idiazábal, antes de descender a la sala de barricas donde descansa su vino más preciado.

El lenguaje de la tierra y sus secretos

La cultura del vino es, ante todo, respeto por el origen. La experiencia «Pasión por el Terroir» invita a entender esta filosofía mediante una visita dual a viñedo y bodega, coronada con la degustación de la gama Caecus y un aperitivo local que subraya los sabores de la tierra.

Para quienes disfrutan de las historias de familia y tradición, «Los secretos del viñedo y el corquete» es una cita ineludible. Esta visita guiada profundiza en las herramientas y saberes antiguos, incluyendo una cata de cuatro perfiles de vino distintos que narran la evolución de la uva desde la viña hasta la copa.

Regeneración y vistas infinitas

El compromiso con el entorno se manifiesta de forma creativa en actividades como «El poder regenerador del ser humano». Más allá de la vid, esta propuesta incluye un paseo teatralizado por un olivar centenario y un taller de «bombas de semillas», uniendo la interpretación generacional con una cata maridaje de aceites.

Finalmente, para quienes buscan la contemplación pura, la visita al viñedo «El Redondo» ofrece una de las panorámicas más bellas de la comarca. El recorrido concluye en el jardín de la bodega, un escenario idílico para una cata de vino y aceite con productos de cercanía, celebrando el lujo de la sencillez bien ejecutada.

Esta Semana Santa, Rioja Alavesa se vive a través de sus rutas, sus bodegas e impresionantes viñedos.

 

 

 

 

 

Más información:
https://www.rutadelvinoderiojaalavesa.com

www.visitriojaalavesa.com

RUTA DEL VINO DE RIOJA ALAVESA ABRE LAS PUERTAS DE SUS BODEGAS POR SU 20 ANIVERSARIO

A partir del 29 de noviembre, cada fin de semana hasta el 24 de enero, los visitantes podrán acercarse a conocer de forma gratuita algunas de las bodegas de Rioja Alavesa para conmemorar el 20 aniversario de la Ruta.

No hay mejor manera de celebrar 20 años de duro esfuerzo, dedicación y pasión por el mundo del vino que abrir las puertas de algunas de las mejores bodegas del territorio para que los visitantes conozcan de primera mano los secretos y peculiaridades de estos emblemáticos lugares. Es por ello que, con motivo de tan simbólico aniversario, Ruta del Vino de Rioja Alavesa ha querido obsequiar a los amantes del enoturismo con unas visitas especiales en los fines de semana a partir del 29 de noviembre, hasta el 24 de enero.

Las visitas son totalmente gratuitas, aunque están sujetas a disponibilidad. El número máximo de usuarios por visita será de 20, como guiño al vigésimo aniversario de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa. Dependiendo de cada bodega, las visitas incluirán catas de un número determinado de vinos y en algunos casos, degustaciones de productos locales.

Las bodegas que se visitarán son: Hermanos Pascual Miguel (HPM) en Baños de Ebro/Mañueta; San Roque en Elvillar/Bilar; El hombre Orquesta y Manuel Quintano en Labastida/Bastida; Señorío de las Viñas en Laserna (Laguardia), Carlos San Pedro y Las Orcas en Laguardia, Estraunza y Casado Morales en Lapuebla de Labarca, Ondalán en Oyón/Oion, García Berrueco y Frías del Val en Villabuena de Álava/Eskuernaga.

Ruta del Vino de Rioja Alavesa te invita a que conozcas el corazón de sus bodegas, a que pruebes algunos de sus mejores vinos y a que te embarques en el apasionante mundo del enoturismo de la mano de los productores locales, que son los mejores prescriptores de la comarca y quienes brindarán una experiencia inolvidable. ¿Te animas?

Más información: https://www.rutadelvinoderiojaalavesa.com

www.visitriojaalavesa.com