5 CLAVES PARA CONOCER LA RÍA DE MUROS NOIA POR TIERRA, MAR Y AIRE

‘A ría da Estrela’ es un destino para todos, dejando de lado condición física y edad. Este paraíso de la costa gallega se puede disfrutar de múltiples maneras.

 

 

 

 

Navegando en una embarcación adaptada a personas de movilidad reducida; galopando a lomos de un caballo; surcando los cielos en parapente; haciendo un viaje en el tiempo descubriendo la historia de nuestros antepasados o realizando uno de los trabajos más emblemáticos de Galicia: el marisqueo. La Ría de Muros Noia no deja de sorprender a quienes se acercan a vivir una tierra que conquista y se deja conquistar por quienes la visitan. Mediante actividades de turismo activo, impresionantes muestras de patrimonio histórico y cultural y, como no, de una gastronomía de sobra conocida a lo largo y ancho del planeta, todo el mundo puede disfrutar de este ‘Viaje al centro del Paraíso’.  

 

 

 

  1. Salir a ‘mariscar’. A través de la experiencia ‘Vivir o marisqueo’, promovida por el Concello de Outes, los visitantes pueden disfrutar de una experiencia inmersiva tiene como objetivo acercar los participantes a la actividad marinera. El marisqueo es un trabajo artesanal que se realiza desde hace siglos en un espacio territorial costero de singular belleza y riqueza ambiental. Los visitantes también pueden degustar los productos extraídos (berberechos y almejas) en los restaurantes de la zona. La experiencia engloba todas las partes del proceso, desde ver la salida de las embarcaciones a primera hora de la mañana, pasando por un recorrido por los lugares de trabajo de los mariscadores, terminando en el mercado para presenciar la descarga, clasificación y venta del marisco. Quienes lo deseen y estén salivando ante la suculenta escena, pueden degustar un menú basado en el marisco extraído en cualquiera de los restaurantes colaboradores del municipio de Outes (Restaurante Ríos, Bar Berberecho, Restaurante Casa Peto, Restaurante Casa Zuleiro, Restaurante Pepe do Coxo, Restaurante Albatros y Restaurante Casa Amanda).

 

 

 

  1. Un museo único en el mundo. Habrá quien diga que ‘visto un museo, vistos todos’. Craso error. En Noia, la Iglesia de Santa María la Nueva, obra representativa del gótico marinero del siglo XIV, encierra un tesoro inimitable. Dentro del templo, que no ofrece culto, se esconde el Museo Laudas Gremiais (lápidas gremiales). Un repaso centenario a la historia y memoria colectiva de Noia a través de impresionantes lápidas esculpidas que relataban el oficio y condición económica de los difuntos. En los jardines exteriores hay casi medio centenar de lápidas, pero es en el interior del templo donde se encuentra la muestra más representativa de esta parte de la historia de Noia. En la Iglesia, además, se celebran conciertos de música clásica en época estival.

 

 

 

  1. Recorrer la Ría cabalgando. Disfrutar de un entorno espectacular a lomos de un animal noble por naturaleza como es el caballo es la experiencia idónea para los más pequeños de la casa (y no tan pequeños). Una actividad respetuosa con el medio ambiente y adaptada a todos los niveles, pues se ofrecen clases de equitación, ya sea iniciación o perfeccionamiento. En clubes como Estivada Ecuestre de Outes o el Centro Hípico CHM Endurance de Porto Do Son, grandes y pequeños podrán disfrutar de un agradable paseo en familia descubriendo una cara diferente de la Ría de Muros Noia. Caminos rodeados de naturaleza virgen; atravesando bosques de robles, pinares y castaños, cruzando ríos e incluso, haciendo paseos por la playa y caminando por la orilla del mar.

 

 

 

  1. ¡Todos a bordo! Como no podía ser menos, una de las mejores formas de conocer la Ría es navegándola. La asociación Adeco-Dea Noia lleva a cabo la iniciativa ‘Un mar para todos’. En estas sesiones, que tienen como objetivo dar a conocer las ventajas de la navegación en la zona, para disfrutar de ella y que sea accesible para las personas con movilidad reducida, podremos echarnos a la mar para apreciar la belleza de la Ría desde el mar.

 

 

 

  1. Surcar la Ría a vista de pájaro. Sin duda alguna, sobrevolar la Ría de Muros Noia te dará una perspectiva mucho más amplia de la belleza sin parangón de un entorno natural tan cautivador. Para todos aquellos que no sufran mal de altura, ¿qué hay mejor que sobrevolar la Ría en parapente? De abril a septiembre, el Club CheiraNubes ofrece una experiencia de altos vuelos con paseos en parapente biplaza desde el Monte Iroite de Lousame, a 680 m. de altitud, ya que es un punto excelente para aprovechar las corrientes de viento predominantes de la zona.

 

 

 

Conocer la Ría de una manera diferente es posible. Aprender de su historia, de sus tradiciones, de su cultura y de todo lo que puede ofrecer su gente ya seas adulto, niño y te desplaces a pie o en silla de ruedas. La Ría de Muros Noia es un lugar para disfrutarlo de todas las formas que se puedan imaginar.

Más información en: www.riademurosnoia.com  

 

 

 

 

SEVILLA Y SUS PATIOS, OTRA FORMA DE CONOCER UNA CIUDAD DIFERENTE

Los hoteles América y Derby de Sevilla y los Apartamentos Lumbreras 16 quieren ser los anfitriones de aquellos visitantes dispuestos a caer rendidos al encanto de los patios sevillanos.

 

 

 

 

 

 

Uno de los secretos mejor guardados de la capital hispalense son sus patios. Rincones, algunos de ellos escondidos, en los que detenerse a deleitarse con esa esencia tan sevillana y sentarse a disfrutar de una suave tarde de primavera. La experiencia queda ‘redondeada’ con una estancia inolvidable en los hoteles América y Derby de Sevilla, situados en el corazón de la capital andaluza, o en los Apartamentos Lumbreras 16, en el barrio de La Alameda,  para proporcionar descanso, disfrute y una experiencia que llevarse para siempre en el recuerdo.  

 

Dijo una vez el escritor Manuel Mateo Pérez que “Abril guarda hacia Sevilla un romance perpetuo, un noviazgo de toda una vida”. No iba nada mal encaminado, pues recorrer la capital hispalense en esta época del año será seguramente un flechazo instantáneo con Sevilla. Se ha hablado largo y tendido de las maravillas de una ciudad que tiene todo lo que un visitante necesita para que su estancia sea memorable: una historia contada a lo largo de los siglos por sus calles y rincones, cientos de estampas irrepetibles, gastronomía, cultura, tradición… Y también patios.

 

 

 

En Sevilla, y por extensión en toda Andalucía, el patio es más que un elemento arquitectónico. Es un lugar destinado al recogimiento y la privacidad, pero a la vez también, cultural e históricamente ha sido el lugar de reunión y recepción de visitas. Un lugar en el que agasajar e impresionar a quienes se acercan a tu casa. De ahí su vistosidad, su colorido, su luz, las fuentes, las columnas. En definitiva una serie de elementos que componen una imagen cautivadora y fácilmente reconocible.

 

 

 

El barrio de Santa Cruz, uno de los más icónicos de la ciudad ha captado esta esencia y es bien conocido por sus patios y jardines. Si se tiene la suerte de conocer alguno de estos recintos privados, pronto nos sumergiremos en una atmósfera única donde admirar las flores y el colorido. Con más suerte aun, una fuente en el centro deja caer un pequeño chorro de agua que en silencio adquiere todo el protagonismo de la escena.

 

 

 

Aunque hay otros patios abiertos al disfrute de los visitantes en cualquier época del año. El Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla es una inmersión en el período de dominación musulmana. Casi como sentirse un príncipe o una princesa almohade caminando entre naranjos en flor una larga y suave tarde de primavera. El Real Alcázar es otro cofre del tesoro que esconde joyas como los patios de la Montería, del Crucero, de las Doncellas, del León y de Levies. De entre todos ellos, el antiguo patio de armas o ‘Patio de las banderas’ cambia un poco del concepto de patio clásico e íntimo y se presenta como una plaza arbolada ideal para pasear al atardecer.

 

 

 

Tras una jornada de pasear y descubrir estos magníficos rincones de la ciudad, es obligado descansar en un espacio tranquilo y confortable a la par que elegante. Los hoteles América y Derby de Sevilla, flanqueando la Plaza del Duque de la Victoria, garantizan una experiencia completamente satisfactoria en pleno centro de Sevilla. Permite llegar a cualquier punto del casco histórico a pocos minutos paseando y al regreso ofrece un oasis de silencio justo en un punto álgido de ajetreo de una ciudad que no descansa.

 

 

 

Si lo que se busca es una zona mucho más próxima al Guadalquivir, en un barrio con aire bohemio frecuentado por juventud y decenas de familias con niños, entonces la elección es sencilla. Los apartamentos Lumbreras 16, en pleno barrio de La Alameda son inmejorables para hacer de nuestra visita a Sevilla el recuerdo que llevarse para siempre. La comunión perfecta entre la flexibilidad en el servicio de un hotel y la intimidad que aportan unos apartamentos sofisticados y cómodos. Son ideales para poner el broche de oro a una estancia en la capital hispalense tras dejarse seducir por el embrujo de los patios sevillanos, de una temperatura agradable, de cientos de rincones esperando a ser descubiertos, de unas calles llenas de vida y luz. Una luz que sólo una ciudad como Sevilla puede conseguir.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para más información: https://www.hotelamericasevilla.com/

https://www.hotelderbysevilla.com/;

https://www.lumbreras16.com/es/index.html

24 HORAS EN LAGUARDIA, LAS CLAVES PARA VIVIR UNA ESCAPADA INOLVIDABLE

El municipio ofrece infinidad de reclamos y actividades para todo tipo de público y sin importar de cuánto tiempo dispongas para realizar tu visita.

 

 

Nos ha entrado ‘el gusanillo’ por descubrir un rincón con mucho que ofrecer como es Rioja Alavesa. Pero, desafortunadamente, no disponemos de mucho tiempo para recorrerla pueblo a pueblo como sería lo ideal. ¿Hay alguna forma de sintetizar todo lo que una comarca como Rioja Alavesa puede regalar a quien la visita y la quiere vivir plenamente? Vaya que si la hay. Su capital, Laguardia, es un muestrario óptimo de cómo se vive en esta región, de cómo puedes deleitarte con la cultura, la historia, la gastronomía y en definitiva, de la esencia de una tierra mágica que siempre tiene argumentos para sorprenderte.   

 

 

 

La primera impresión que se lleva el visitante cuando pone un pie en Laguardia es que ha viajado en el tiempo, ya que  conserva casi intacto su trazado medieval. El municipio fue fundado en el Siglo X como baluarte del Reino de Navarra en la defensa de sus fronteras. En un paseo mañanero, recién llegados, podemos disfrutar de la primera luz que baña los edificios de su casco histórico. Empezando por la Iglesia fortificada de Santa María de los Reyes hasta la también fortificada Iglesia de San Juan Bautista, realizaremos un viaje en el tiempo, callejeando por una villa señorial en la que por sus fachadas se desprenden trocitos de una historia centenaria.

 

 

 

Más entrada la mañana apetece dar un paseo por la naturaleza. Muy cerca del núcleo urbano se encuentra el Complejo Lagunar de Laguardia: un tranquilo paseo por unos humedales con unas magníficas vistas de los viñedos que franquean Laguardia por todos lados y de fondo, Sierra Cantabria. Un espacio, que, gracias a las grandes zonas de agua que dispone ha conseguido crear un ecosistema rico en fauna y flora. Este complejo está formado por 4 humedales: el Prao de la Paul, Musco, Carralogroño y Carravalseca. El paseo transcurre con calma. Es muy recomendable para realizarlo en familia, pues es frecuente el avistamiento de aves y el entorno es sencillamente cautivador.

 

 

 

En San Juan Plaza, se encuentra imponente, la casa Palacio de Samaniego. Un edificio construido en el siglo XVII, lugar de nacimiento del célebre fabulista Félix María Samaniego, personaje icónico de Laguardia. Bajo el Palacio se esconde, a 7 metros de profundidad, la Bodega El Fabulista, un espacio dividido en cuatro calados destinados a la elaboración, envejecimiento y degustación de los singulares caldos de la bodega. En una visita especial en la que por sorpresa aparecerá el mismísimo Samaniego, los visitantes se divertirán con sus fábulas y conocidos cuentos eróticos del siglo XVIII y principios del XIX. Es posible también, que su esposa, Manuela de Salcedo, debido a las correrías de su marido, sea la anfitriona en esta bodega medieval. Todo este espectáculo genuinamente escenificado no podría dejar de hacerse sin catar unos excelentes vinos de la bodega.

 

 

 

Y la mejor forma de poner punto y final a un entretenido día por Laguardia es sentarse a la mesa de un asador con identidad propia, el Asador Villa Lucía. Pero antes, un relajado paseo por sus jardines. En otra época fueron una finca de recreo de la familia del Fabulista Félix María Samaniego y hoy en día se pueden apreciar como un espacio único en la zona. Nos encontramos ante el primer restaurante Km. 0 de la D. O. Ca. Rioja, acreditado y homologado por el movimiento internacional Slow Food. En cierto modo, referirse a Villa Lucía sólo como un asador es quedarse corto. Es un Espacio Gastronómico en toda regla en el que apreciar, no sólo la enogastronomía de Rioja Alavesa, sino también acercarse a la cultura, la tradición y la historia de la comarca.

 

 

 

Para la ocasión que nos atañe, deleitaremos nuestro paladar con una muestra de la cocina tradicional vasco-riojana con una vuelta de hoja innovadora, acompañada, como no podía ser de otra manera con el mejor vino. Todo ello en un espacio con una estética muy cuidada, dando especial protagonismo al metal, el hierro y la madera en un toque vintage industrial. Sobre el menú, mejor que leerlo… ¡Gozarlo! Un Carpaccio de Novilla de Rioja Alavesa con helado cremoso de AOVE arróniz; unas patatas de la Llanada riojana; unas yemas de huevo de caserío km0 con aceite de trufa de la Montaña, lámina de queso fundente, parmentier, setas y patatas paja de la Llanada. Y los verdaderos triunfadores serán los amantes de la carne, ya que pueden quedar maravillados ante un suculento cabrito asado Azpigorri; un corderito lechal; el mejor solomillo de vaca de la montaña alavesa o las carrilleras de vaca de la Montaña, estofadas al vino y con su guarnición; al estilo de la abuela Luchy.

 

 

 

Laguardia puede ser un capítulo aparte en el libro de viajes de cualquier visitante dispuesto a ser recibido con los brazos abiertos y dejarse llevar por el encanto de un pueblo centenario, de un entorno inimitable y de una gastronomía con sello propio.

 

 

 

 

Más información: villa-lucia.com/

reservas@villa-lucia.com

o en el teléfono 945.600.032

MENORCA TALAYÓTICA, UN LEGADO MILENARIO PARA COMPARTIR CON EL MUNDO

Más de 1500 yacimientos prehistóricos congregados en apenas 700 kilómetros cuadrados que datan desde la Edad de Bronce hasta la conquista romana en el 123 a.C. Herencia candidata a Patrimonio Mundial.

 

 

 

 

Empieza la cuenta atrás. Tras años de espera, Menorca va a conocer este 2023 si por fin la ‘Menorca Talayótica’ es considerada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Una deuda con una isla que durante siglos ha conservado, protegido y difundido un legado de valor incalculable. Forma parte de la seña identidad del pueblo menorquín y sobrecoge sin ninguna excepción a cuantos visitan y se dejan llevar por estos monumentos excepcionales, algunos de ellos únicos en el mundo.                                                                                                                                                                            

 

 

 

Quien conoce su pasado, su legado y su historia, conoce su presente y entiende su esencia y formas de ser. Menorca está muy orgullosa de su patrimonio arqueológico. Una herencia de miles de años que está tan mimetizada con el ecosistema que mover una piedra de sitio desvirtúa toda la postal con la que se encuentran los visitantes. Cuesta creer que una pequeña isla del Mediterráneo, tan conocida por sus playas, sendas verdes y gastronomía de proximidad y con sello propio, además, cuente con un conjunto arqueológico tan vasto.

 

 

 

De no haberse producido la invasión de Rusia a Ucrania, la decisión de la UNESCO se hubiera conocido en 2022. No será hasta septiembre de este año cuando se sepa si por fin este tesoro que los menorquines quieren compartir con el mundo, será definitivamente Patrimonio Mundial. Son los vestigios de los más de 1500 años de cultura talayótica, testimonios asombrosos de esta peculiar civilización que evolucionó aquí atrapada entre el cielo y el mar.

 

 

 

 

Necrópolis como la de Cala Morell, la más espectacular de la isla, con sus 14 cuevas de enterramiento cavadas en la roca que dejaban entrever incluso la influencia de las culturas cartaginesa y etrusca con columnas en relieve talladas en las paredes de roca. Poblados talayóticos como Trepucó, con casi 50000 metros cuadrados en el que aún se conserva el recinto de taula y dos talayotes. O construcciones excepcionales como la naveta des Tudons, una de las más representativas de la Menorca Talayótica. Tanto es así que no existen monumentos de este tipo en ningún otro punto fuera de la isla. Un monumento funerario construido con la técnica ciclópea, es decir con piedras de dimensiones medianas encajadas en seco, sin la ayuda de mortero

 

 

 

 

No muchos rincones de nuestro país tienen la suerte de disponer de un auténtico museo al aire libre. Menorca lo tiene y lo luce con genuino orgullo como parte de su herencia y como un legado para el resto de la humanidad. Vivir la experiencia de visitar cualquiera de estos yacimientos como parte de una visita a Menorca es teletransportarse a una época en la que el ser humano aún no era consciente de la huella que dejaría con el paso de los siglos. Menorca es mil cosas. Es naturaleza, descanso, luz, color, arte, tradición, historia, gastronomía, artesanía, pero sobre todo… Menorca es Talayótica.

 

 

 

 

 

        

 

Más información del destino en: www.menorca.es

 

 

 

RUTA DEL REY JAYÓN: NATURALEZA Y PATRIMONIO PARA DESCUBRIR LA CAMPIÑA SUR

Una ocasión perfecta de acercarse a la Campiña Sur, conocer Llerena y disfrutar de un día de deporte al aire libre descubriendo su legado histórico y cultural.

 

 

 

 

 

La Ruta del Rey Jayón, que se celebrará el próximo 30 de abril, está organizada por los ayuntamientos de Llerena, Trasierra, Casas de Reina, Reina y Fuente del Arco, junto con la Asociación de Senderismo Tomillo y Orégano de Llerena (Astoll) y la Oficina Municipal de Turismo de Llerena. Es la vigésimo primera edición de una ruta que congrega a  más de 800 participantes entre senderistas particulares y asociaciones de distintos puntos de Extremadura e incluso del resto de España.

 

 

 

Conocer la Campiña Sur y disfrutar a lo largo de 24 kilómetros de enclaves singulares practicando senderismo solo o en compañía. Ese es el objetivo de la Ruta del Rey Jayón, que durante más de 20 años ha congregado a senderistas de toda Extremadura y zonas de Andalucía y el resto del país. Todos ellos han disfrutado de rincones de singular belleza como La Jayona, la ermita de la Virgen del Ara, la Alcazaba de Reina y su ermita visigoda, la Ciudad Romana de Regina y el conjunto histórico y patrimonial de Llerena.

 

 

 

La jornada dará comienzo en la Plaza Mayor de Llerena con la recogida de acreditaciones por parte de todos los participantes inscritos, las cuales podrán entregarse de 7:15 a 8:45. Los asistentes podrán maravillarse de la amplia riqueza patrimonial de Llerena, pudiendo admirar el conjunto arquitectónico que conforma esta plaza de estilo mudéjar, con la señorial Iglesia de Ntra. Sra. de la Granada como elemento de cabecera que preside el recinto.

 

 

 

Desde la Plaza, los participantes tendrán a su disposición autobuses que los trasladarán al Monumento Natural Mina de la Jayona en la localidad de Fuente del Arco, punto donde comienza la travesía.

 

 

 

La siguiente parada en el camino será la Ermita de Nuestra Señora del Ara, para muchos la ‘Capilla Sixtina’ de la Baja Extremadura, por la riqueza de sus frescos. El itinerario continuará por la Cañada Real de la Rivera del Ara, donde, casi sin darse cuenta, los senderistas llegarán a los últimos recodos Sierra Morena atravesando parajes que les cautivarán por la belleza del entorno y la exuberancia de la flora. Senderos entre bosques de vegetación mediterránea, jaras en flor, encinas, alcornoques, olivos y retamas que conducen a los caminantes hasta la localidad de Reina donde se visita la Alcazaba Árabe, en cuyo interior se puede admirar la ermita visigoda de la Virgen de las Nieves. En este punto también se puede tomar una panorámica espectacular de la Campiña Sur de Extremadura y de la parte septentrional de la Sierra Norte sevillana.

 

 

 

Desde Reina, los senderistas se dirigirán hasta la ciudad romana de Regina; donde se encuentra su espectacular teatro romano, para continuar hacia la localidad de Casas de Reina, en el que los participantes podrán visitar el Centro de Recepción de Información Turística del Yacimiento Arqueológico de Regina. Una vez aquí, se produce la última encrucijada en el camino, en la que los senderistas podrán optar por seguir la travesía por terrenos llanos hacia Llerena, o bien, ascender a la Sierra de San Miguel, hasta llegar al collado del Puerto de Salinas, en el término municipal de Trasierra, desde donde poco a poco se irá descendiendo por antiguos caminos flanqueados por imponentes paredes y rodeados de una rica vegetación, hasta alcanzar nuevamente Llerena y su Plaza Mayor.

 

 

 

La Ruta del Rey Jayón está organizada por la Oficina de Turismo de Llerena y la Asociación de Senderismo Tomillo y Orégano de Llerena (Astoll) con la colaboración de los ayuntamientos de Llerena, Trasierra, Casas de Reina, Reina y Fuente del Arco. El plazo de inscripción está abierto hasta el 27 de abril. Dicha inscripción puede hacerse en la Oficina Municipal de Turismo de Llerena, de manera presencial o bien a través de la dirección de correo electrónico oficinaturismo@llerena.org facilitando nombre, apellidos, dirección y localidad de cada participante.

 

 

 

 

 

Más información: llerena.org/turismo/oficina-de-turismo/

 

 

 

 

PUERTO ANTILLA GRAND HOTEL, UN PARAÍSO TROPICAL CON ESENCIA ANDALUZA

 

El próximo 5 de abril abre sus puertas al público

Situado en primera línea de playa, este alojamiento de Huelva, ofrece las mejores instalaciones hoteleras de todo el entorno natural de Islantilla

 

 

 

 

En la provincia de Huelva, en plena Costa de la Luz, Puerto Antilla Grand Hotel emerge, arropado por la arena fina y el Océano Atlántico, como un auténtico paraíso tropical en la playa de Islantilla, una zona que cuenta con temperaturas de 18ºC de media y en torno a unos 300 días de sol al año.

 

 

 

Entre dunas móviles, vegetación salvaje, la presencia del mar y delimitada por un arenal de casi un kilómetro y medio, Islantilla es la primera playa del litoral onubense en recibir la ‘Q’ de Calidad Turística. El enclave que acoge este resort de cuatro estrellas es idílico.

 

 

Justo allí, en ese impactante entorno natural, se erige Puerto Antilla Grand Hotel, uno de los alojamientos más completos de la zona. Galardonado en los Travellers’ Choice Awards 2022, por la plataforma de viajes TripAdvisor, está concebido como un lugar en el que disfrutar de unos días en familia. El resort cuenta con 400 habitaciones –que van desde sus 106 impresionantes junior suites a coquetas dobles abuhardilladas- y ofrece todos los ingredientes necesarios para unos días de descanso perfectos.

Han sido meses de preparativos para que todo esté en perfectas condiciones y el disfrute de los huéspedes sea aún mayor. 200 habitaciones doble standards han sido modificadas con un restyling, que incluye renovación de decoración y de mobiliario, además de colocar más tomas de enchufe, a petición de los clientes, y un nuevo papel pintado que ofrece un cambio de imagen sofisticado y elegante.

 

 

Con de estilo colonial andaluz, Puerto Antilla Grand Hotel es un remanso de paz donde hay cabida para el descanso y el entretenimiento, a partes iguales. Con cuatro piscinas exteriores –una de ellas para niños- y dos pistas de pádel, la diversión está garantizada, pero también el relax en espacios como el Prestige Club Sport Wellness & Spa, de 1.000 m2, que cuenta con un circuito de aguas terapéutico, piscina climatizada, jacuzzi, sauna finlandesa, baño turco, ducha de cubo, ducha nebulizada, ducha corporal, ducha de aromaterapia, entre otras.

 

 

Otro de los aspectos que hacen destacar al resort es su extraordinaria oferta culinaria. Siempre con el mar de fondo, en Puerto Antilla Grand Hotel se puede disfrutar de una variadísima propuesta gastronómica que mejora aún más, si cabe, la estancia en este alojamiento. El restaurante buffet ‘Los Porches’, con una terraza donde poder comer al aire libre en la época estival, cuenta con una cocina a la vista (showcooking) y una amplia variedad de platos, tanto de la cocina nacional e internacional. Por su parte, y rodeado de impresionantes jardines con palmeras y exuberante vegetación en la zona de piscinas, ‘El Mirador de Puerto Antilla’ el restaurante a la carta, propone una carta de platos basados productos de la sierra y de la costa de la provincia de Huelva. Como colofón a la velada o comida perfecta, la relajante y acogedora atmósfera del Bar Golf, unida a su amplia carta de bebidas nacionales e internacionales y coctelería en directo, hace de este el lugar ideal para relajarse.

 

 

En definitiva, un lugar idílico para descubrir este paradisíaco rincón de la Costa de la Luz. Un resort para disfrutar con la familia en un ambiente acogedor, con todas las comodidades y actividades disponibles para garantizar las mejores vacaciones o la mejor escapada posible.

 

 

 

Esencia andaluza; paraíso tropical; playas kilométricas en las que pasear durante horas; la mejor cocina con productos de la zona y las mejores actividades para disfrutar con los más pequeños de la casa. El Puerto Antilla Grand Hotel es vuestra apuesta vacacional de éxito para este 2023.

 

 

Más información y reservas: www.puertoantilla.com