Menorca emociona con las artes escénicas del Festival ‘Pedra Viva’

 

Durante agosto, y hasta el 23 de octubre, la isla balear ofrece 15 espectáculos en la 10ª edición de este original Festival de Artes Escénicas… en espacios no escénicos

 

Danza, teatro, proyecciones audiovisuales, rock, flamenco… Menorca es tan especial que sabe fusionar como ningún otro destino la cultura –artes escénicas– con la naturaleza, avalada por sus casi tres décadas como Reserva de la Biosfera. Y como cada verano, complementa su oferta patrimonial, deportiva y gastronómica con ‘Pedra Viva’. Este Festival cumple diez años con una gran novedad: la ampliación y diversificación de escenarios. Así, a las canteras de s’Hostal –Lithica–, donde hasta ahora se centralizaban todos los espectáculos, se han unido otros cuatro, entre ellos el Lazareto y la recién inaugurada galería Hauser & Wirth, en la isla del Rey. Puro arte escénico… ¡al natural!

 

 

En Menorca, las piedras son mucho más que simple materia geológica. También articulan su historia y su cultura. Lo hacen en sus yacimientos talayóticos –que en 2022 aspiran a ser reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO–; en los muros de ‘piedra seca’, que delimitan sus caminos y fincas constituyendo un paisaje único; en las canteras donde se extraía el marés, roca arenisca propia de las Baleares y utilizada en la construcción; y también en algunos de sus monumentos patrimoniales.

 

Pero en Menorca las piedras también cobran vida. Y desde hace una década arropan la esencia de un festival artístico veraniego bautizado precisamente como ‘Pedra Viva’. Este evento, caracterizado por representar artes escénicas en espacios no escénicos –que no son los convencionales teatros o salas– ha tomado este año un nuevo rumbo, uniendo a las canteras de s’Hostal –Lithica– otros cuatro espacios: los jardines de Sa Vinyeta y la Catedral de Menorca (donde se desarrollaron los tres primeros espectáculos del festival), y Líthica, el Lazareto y la galería Hauser & Wirth, que acogerá los otros 15 pendientes hasta el 23 de octubre, fin del evento.

 

 

Del 13 al 15 de agosto, Lithica acogerá los 9 espectáculos (tres cada día) de la denominada ‘Pedra en Viu’, en escenarios distintos de las canteras de s’Hostal, como el Anfiteatro, el Laberinto o la zona de los Naranjos. El viernes 13: ‘Retre’ (danza, música y relatos), ‘De nadie’ (danza y teatro) y ‘Buit’ (teatro performativo). El sábado 14: ‘A mar abierto’ (flamenco), ‘Supergatos’ (rock) y ‘Regla 10 y otras maneras de divertirse’ (teatro). Y el domingo 15: ‘M.A.R.I.L.U.L.A’ (teatro), ‘Una danza sobre cuerpos políticos’ (danza contemporánea) y ‘Trobada’ (música de creación propia).

 

 

El sábado 28 de agosto será el turno del Lazareto, con la actuación musical de Emilia y Pablo, un dueto chileno que combina las artes escénicas con una mezcla única de folclore sudamericano y flamenco. En esta isla, ubicada en interior del puerto de Maó (el puerto natural más grande del mundo después del mítico Pearl Harbour norteamericano), se construyó en el siglo XIX un centro hospitalario donde los tripulantes y pasajeros de los barcos que accedían a Maó, infectados o sospechosos de padecer enfermedades, guardaban cuarentena.

 

 

Y del 11 de septiembre al 23 de octubre el escenario se trasladará a la isla del Rey, concretamente a la galería Hauser & Wirth, abierta al público el pasado 19 de julio. El 11 septiembre, Carles Viarnès y Alba G. Corral combinarán sonido de teclado y proyecciones audiovisuales. El 25 y 26 de septiembre, dobles representaciones (18:00 y 20:00 h) de ‘Corpus’, que propone un encuentro entre una pieza escultórica, un manipulador de objetos y un músico, buscando el simbolismo teatral de los objetos. El 9 de octubre, ‘Galejar’, un viaje en el tiempo hacia la Mallorca rural de siglos atrás a través de cuatro mujeres (la compañía UnaiUna) en busca de la vinculación entre tierra, voz y trabajo. Y cerrará el Festival ‘Pedra Viva’ el 23 de octubre Rigoberta Bandini, con sus canciones en las que trata de celebrar la vida y encontrar un punto de comunión entre todos; unirnos en la vulnerabilidad a través de la música.

 

Más información en: www.menorca.es y https://www.pedravivamenorca.com/

 

Puerto Antilla Grand Hotel: ¡Bienvenidos al Jardín del Edén!

 

Ubicado a primera línea de mar, en la playa de Islantilla (Huelva), este resort 4* es ideal para las familias que deseen unas tranquilas vacaciones en la Costa de la Luz

 

Es un auténtico ‘paraíso terrenal’ de la hotelería… aunque caer en la tentación de escogerlo como destino vacacional no es pecado sino cumplir un sueño: el de disfrutar de un merecido descanso en un auténtico vergel. Tal es la sensación que uno siente nada más entrar en el Puerto Antilla Grand Hotel y sumergirse en un auténtico Jardín del Eden. Lo es en su interior –con árboles y plantas arropando el hall, los salones o los pasillos hacia las habitaciones– y en su exterior, donde las palmeras y una frondosa vegetación envuelven todo el resort en su conjunto dando aun más realce a su inmensa piscina que serpentea en forma de lago azul. No, aquí la tentación no es pecado.  

 

En plena Costa de la Luz, hay un lugar que brilla con luz propia: El Puerto Antilla Grand Hotel. Un impresionante resort que recuerda a los caribeños… pero mucho más cerca de nosotros, sin necesidad largas y cansinas travesías aéreas. De estilo colonial-andaluz, recibe al visitante con uno de sus grandes tesoros: la exuberante naturaleza que lo envuelve, arropa y oxigena. Así se pone de manifiesto nada más cruzar el umbral de su puerta y observar con asombro cómo árboles –¡olivos!– y plantas de variadas especies, en jardineras, están perfectamente integradas en los espacios comunes y su mobiliario, entre ellos el hall. Y una vez allí, mirar hacia el cielo es descubrir enredaderas colgando de los pasillos que conducen a sus 400 habitaciones, que van desde sus 106 impresionantes suites a coquetas dobles abuhardilladas, que les otorgan un encanto especial. O también comprobar cómo la luz natural penetra por su cúpula acristalada.

 

 

Pero, tras este preámbulo interior, al cliente aun le aguarda lo mejor: los exteriores ajardinados. ¡Uuuaauuu! es la expresión más común entre las familias con hijos al comprobar lo que tienen ante sus ojos: un auténtico Jardín del Edén, con el exotismo que le proporcionan esas palmeras que muchos solo habían visto en paraísos caribeños o en los lejanos y prohibitivos (económicamente hablando) resorts de los Mares del Sur. Porque el Puerto Antilla Grand Hotel también es un paraíso… asequible y cercano. ¡Familiar!

 

 

Los exteriores del resort son un inmenso vergel que arropa sus cuatro piscinas, entre ellas una para niños y, sobre todo, una gigantesca que serpentea entre el verde, en forma de lago azul, con un puente de madera que conecta dos zonas. Un remanso de paz en el que los más pequeños corretearán a sus anchas sin ningún peligro, para tranquilidad de sus padres, que podrán disfrutar también de relajados baños de sol sobre tumbonas.

 

Pero la naturaleza no se circunscribe únicamente al resort en sí, sino también al lugar en el que está ubicado: a primera línea de mar, en la playa de Islantilla, la primera del litoral onubense en recibir la Q de Calidad Turística. A ella se accede cómodamente desde el hotel, entre dunas móviles y salvaje vegetación que son la antesala de un arenal de casi un kilómetro y medio acariciado por las aguas del Atlántico. Si esto no es el ‘paraíso terrenal’ se le parece mucho. Pero con una gran ventaja: aquí la tentación no es pecado.

 

Para más información y reservas, puertoantilla.com

Castelló impulsa su riqueza natural y paisajística

Se ha convertido en la primera capital de provincia integrada en el Programa ‘Viles en Flor’ de la Comunidad Valenciana

 

El Parque Ribalta –su ‘corazón verde’–, Rafalafena, Auditorio, el huerto urbano del Primer Molí, La Panderola, El Pinar… Castelló es como un inmenso Edén, con 188 hectáreas en 250 zonas verdes públicas, que incluyen parques y jardines, plazas ajardinadas y parques periurbanos. Son zonas de relax y oxigenación para castellonenses y para turistas, que tanto las agradecen para hacer breves y gratificantes breaks en sus intensas jornadas de visitas. Por ello, la capital de la Plana se ha adherido al Programa ‘Viles en Flor’, que en su 4ª edición ya cuenta con más de 30 municipios. ¡Castelló…Verde que te quiero verde!

 

 

Castelló es un destino privilegiado que aúna mar, montaña y huerta, además de una excepcional climatología mediterránea, con más de 300 días de sol al año. Pero también es un auténtico vergel, un jardín del Edén; tanto en los alrededores que lo arropan como en la propia ciudad, que se oxigena gracias a sus 1.884.673 m2 (188 hectáreas) repartidos en 250 zonas verdes públicas, con una ‘ratio verde’ de 10,82 m2/habitante… y nada menos que 44.007 árboles plantados, uno por cada 4 habitantes.

 

Pero este ‘tesoro verde’ castellonense no sería posible sin una firme apuesta del Ayuntamiento por su conservación y mantenimiento. De ahí que Castelló haya decidido impulsar su riqueza natural y paisajística integrándose en el Programa ‘Viles en Flor’, una iniciativa creada hace cuatro años por la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana. Una asociación con más de 30 municipios valencianos adheridos… siendo Castelló la primera capital de provincia en hacerlo. “Esta inclusión supone todo un reconocimiento público de nuestros proyectos de ajardinamiento, ornamentación floral, mobiliario urbano y espacios lúdicos”, afirma la concejala de Infraestructura Verde, Pilar Escuder.

 

 

Pero esta ‘apuesta verde’ Castelló la aplica también a la jardinería sostenible y a la protección del medio ambiente. Más del 90 % de las zonas verdes están automatizadas y se riegan mediante elementos localizados, y el 40% están telegestionadas, con el consiguiente ahorro de agua. Además hay un uso de materiales naturales para minimizar el impacto ambiental, como la utilización de residuos triturados que son usados posteriormente como mulch (cobertura) orgánico.

 

   Pasear es un placer

 

Por todo ello, Castelló ofrece al visitante un valor añadido: el que los paseos por su casco urbano sean relajantes, descubriendo joyas naturales como el impresionante Ficus de la céntrica plaza María Agustina, plantado hace 80 años y que destaca por su porte, con sus 18 metros de altura, 4,55 metros de diámetro en su tronco y una copa de 25 metros. O la Olivera de la Pau, en la Avenida Rey Don Jaime, con sus 350 años de antigüedad, plantada en su actual ubicación en 1984. Ambas especies, tan singulares, están incluidas en el Catálogo de Árboles Monumentales y Singulares de la Comunidad Valenciana como árboles monumentales de interés local.

 

 

La ciudad se oxigena con una docena de parques, entre los que destaca el de Ribalta, auténtico ‘corazón verde’ castellonense. 7,7 hectáreas de superficie en forma trapezoidal. Pero hay otros ocho en el entorno urbano –Rafalafena, Auditorio, Meridiano, Mérida, de las Comunicaciones, Pont de Ferro, Sensal y el parque del geólogo José Royo– y tres en el distrito marítimo del Grau: la Panderola, del Pinar y el parque del Litoral. Y también ofrece 155 zonas de juegos repartidas por la ciudad, en su mayoría integradas en zonas verdes y plazas públicas ajardinadas.

 

Además, la capital de la Plana está también arropada de otros activos naturales como el cordón de sierras cercanas al litoral, el propio litoral mediterráneo del Grau –con sus tres playas, Del Pilar, Gurugú y Serradal–, una red de acequias y huertas de pequeño tamaño que rodean el casco urbano… y parajes naturales como la Magdalena, el Molí de la Font o las Islas Columbretes.

 

Por todo ello, Castelló aspira a ser uno de los máximos reconocidos en los futuros galardones que otorga este proyecto, los llamados ‘Flors d’Honor’, que valoran la trayectoria y acciones llevadas a cabo en la mejora de los espacios verdes urbanos, su gestión sostenible, la educación ambiental y la concienciación ciudadana en el cuidado del entorno, ¡Castelló… Verde que te quiero verde!

 

 

Planifica tu escapada verde a Castelló en: https://www.castellonturismo.com

 

 

 

‘Humor en Llamas’: Vuelven las cenas de ‘Risas Km 0’ a Villa-Lucía

 

El viernes 13 de agosto, el Espacio Gastronómico de Laguardia propone una original cena que marida un menú ‘Homenaje a Madrid’ con el monólogo humorístico de Pedro Llamas

 

No hay mejor manera de arrancar un weekend veraniego que con sonrisas… ¡y una buena cena! Y para fusionarlas, el Espacio Gastronómico Villa-Lucía tienta a los paladares más exigentes con una nueva cena-espectáculo dentro de su programación veraniega ‘ComeCultura’. Auténticas ‘Risas Km. 0’ en las que el polifacético monologuista Pedro Llamas ‘encenderá’ una velada lúdico-gastronómica –‘Humor en Llamas’– con un menú especial para la ocasión que rendirá homenaje a la cocina de la Capital. ¡Buen provecho!

 

 

¿Deseando sorprender a la pareja o amigos con una velada veraniega especial? Tomad nota: ‘Humor en Llamas’. Y qué mejor escenario para disfrutar de ella que el Espacio Gastronómico Villa-Lucía, a las afueras de la bellísima localidad medieval alavesa de Laguardia. Una tentadora propuesta culinaria para el viernes 13 de agosto, a las 21:00 h, con un anfitrión de lujo: el cómico madrileño Pedro Llamas.

 

     Finalista del Tercer Certamen de Monólogos del Club de la Comedia, Llamas amenizará la velada con un monólogo en el que hablará de lo cotidiano desde un punto de vista crítico, enseñando que siempre hay más de una manera de ver las cosas que nos rodean, valiéndose de la imitación y la improvisación para hacer partícipe al público asistente del espectáculo. Imaginar que series como ‘Verano Azul’ o ‘Ana y los Siete’ son realizadas por americanos; intentar comprender por qué ‘Antes muerta que sencilla’ ganó Eurojunior, o defender a Pocholo en su faceta de actor dramático pondrán a prueba el sentido del humor de los comensales.

 

Y como ‘plato fuerte’ gastronómico, la degustación de un menú ‘Homenaje a Madrid’. Como bienvenida, una ‘Copa-Cocktail de crema de melón de Villaconejos y jamón pimentonado Martínez Somalo’. De entrante, una ‘Sopa de ajo al estilo de Madrid’ pero con chorizo de vino. Como platos principales, un pescado –‘Balacalo de Islandia rebozado a la madrileña sobre panadera de Álava, tomate y pimientos de la ribera’– y una carne: ‘Lingote de corderito lechal de la Sierra estofado con crema de cocido madrileño’. Y de postre, ‘Buñuelos de viento al estilo de Bernie’. Todo ello, maridado con un tinto crianza Orube y cava Brut Reserva Barroco, además de café e infusiones.

 

     El precio de esta cena-espectáculo es de 49,50 € (IVA incluido) y se desarrollará –si la climatología lo permite– en la Terraza Vintage de Villa-Lucía que, tras su reforma, se ha convertido en un espacio seguro, implementando todas las medidas sanitarias de este Espacio Gastronómico que atesora el sello ‘Restaurante seguro COVID-19’, otorgado por Hostelería de España.

 

Puedes comprar las entradas en www.comecultura.com
Para más información y reservas: www.villa-lucía.com

 

 

 

UNA RUTA DE LUZ EN LEÓN

La ciudad de León tiene una luz especial que la hace única y la convierte en un destino para disfrutar en cualquier época del año. Esa luz que crea una ruta por algunos de sus enclaves más famosos como la catedral y su magnífica colección de vidrieras, un paseo por la ribera del río Bernesga, una visita al MUSAC o un alto en el Camino de Santiago Francés para disfrutar de las muchísimas experiencias que ofrece esta ciudad.

Si hay algo especial que define a la ciudad de León, es la luz, una luz que nos hace ver la belleza tan única que tiene esta ciudad, sus tonos, la riqueza de su patrimonio y la esencia de sus gentes. Porque si hay algo diferente en León, algo único y que no se siente en otro lugar, es su luz. Y es que, a través de sus reflejos, se puede descubrir en cada época del año, una capital diferente.

Primera parada, la Pulchra Leonina, su catedral. De estilo gótico, es una de las más imponentes que existen en el mundo y no solo por su monumentalidad y belleza, si no también, por la característica luz que entra a través de sus vidrieras. Posee 3 grandes rosetones, 31 ventanales altos y 37 bajos. Todo ello suma un total de 373 vidrieras que crean un sinfín de formas y colores al amanecer y al anochecer en la ciudad. Una atmósfera de luz y color única.

 

León abre sus puertas a todos los visitantes e invita a disfrutar de un paseo entre naturaleza en plena ciudad, recorriendo la ribera del río Bernesga, donde la luz adquiere un tono especial. Caminando por su paseo se puede disfrutar del paisaje urbano de León sin dejar a un lado la faceta natural que tanto caracteriza a esta provincia. A su paso, el visitante se encuentra con enclaves imprescindibles como la Plaza de Guzmán el Bueno, el característico Puente de los Leones o el Convento de San Marcos, que hoy en día es un Parador que lleva el mismo nombre.

 

A pocos metros del río Bernesga y siguiendo la estela de luz -esta vez de colores- que nos ofrece esta ciudad, se encuentra el MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León). Inaugurado en 2005, es uno de los referentes artísticos mundiales. Este centro alberga exposiciones temporales y permanentes relacionadas con el arte moderno. Su característica fachada repleta de rectángulos de colores le convierte en un rincón único de visita obligada en la capital leonesa.

Sin embargo, hay una luz especial que recorre la ciudad de León y la ilumina en su camino hasta Santiago de Compostela. En un alto en el Camino Francés, la capital leonesa le ofrece al peregrino múltiples experiencias disfrutando de la cultura, el arte y la gastronomía, antes de continuar su trayecto. Un enclave indispensable, la Basílica de San Isidoro, obra de estilo románico en cuyo museo se encuentra el Cáliz de Doña Urraca, también conocido como el Santo Grial.

León es un destino único en todos los aspectos, donde la luz se convierte en el hilo conductor de toda la ciudad. León se ilumina haciendo vivir las mejores experiencias.

La triple apuesta gastronómica del ‘nuevo’ Alhambra Palace

El emblemático 5 estrellas granadino –que reabre el 1º de septiembre– ofrece también una experiencia culinaria inspirada en el Al-Ándalus

 

‘Ensalada Zalamandroña’, ‘Crema Papas en bicicleta’, ‘Lomo de balacao y oro líquido’, ‘Paletilla de cordero lechal’, ‘Lágrimas de Boabdil’… El Alhambra Palace es mucho más que un hotel donde disfrutar de dulces sueños palaciegos; es también un auténtico templo de la gastronomía. Y de la mano de su reconocido chef, Esaú Hita, apuesta por una cocina de arraigo andalusí, versionando antiguas recetas con las nuevas técnicas culinarias. Tanto en su carta de restaurante como en la de terraza o en el room service (para quien pernocte), el hotel ofrece un sensorial viaje al pasado, entre aromas y sabores.

 

Reza el dicho que ‘quien olvida sus raíces pierde su identidad’. Y para que esto no ocurra, fiel a sus orígenes y como emblema de la hotelería granadina, el hotel Alhambra Palace ha volcado su rica y variada oferta gastronómica en el arraigo de la cocina andalusí. Lo ha hecho recuperando recetas, productos y tradiciones de aquel Al-Ándalus que durante ocho siglos dejó profunda huella cultural, patrimonial y culinaria en nuestro país… pero con el toque de modernidad que aporta su prestigioso chef granadino Esaú Hita, que ha sabido ser profeta en su tierra y desde hace dos años está al frente de los fogones de este emblemático 5 estrellas.

 

El Alhambra Palace –que reabrirá sus puertas el próximo 1º de septiembre tras año y medio de obligado cierre debido a la pandemia– pondrá al servicio de sus clientes y de los amantes del buen comer una experiencia gastronómica excelsa donde pasado y presente se fusionan con mágica precisión. Según el propio chef Esaú Hita, “hemos diferenciado nuestra oferta gastronómica aportando en la Carta del Restaurante Terraza Príncipe, una cocina de arraigo; recetas de origen con una clara influencia de nuestra cocina andaluza y granadina, con sabores y técnicas adaptadas a nuestro entorno y a la riqueza geográfica de la provincia. En la Carta de la Terraza Panorámica y en el servicio de habitaciones ofrecemos un toque más informal e internacional, fusionando varias culturas, como la cocina asiática, sudamericana o mediterránea. Pero lo que verdaderamente une toda nuestra oferta gastronómica es la importancia y el respeto que en nuestra cocina damos al producto”.

 

     1–Carta del Restaurante Terraza Príncipe. En ella destacan productos Selección, como el ‘Caviar ecológico de Riofrío’, la ‘Mousse de aguacate, mejillón y anchoa’ o la ‘Crema ‘Papas en bicicleta’ (cremita blanca de pescado, patata con AOVE, huevo poché y huevas de pez volador). De entrantes ‘verdes’ destaca la ‘Ensalada Zalamandroña’ (causa de calabaza, pimiento asado, tomate seco, aceituna negra, sardina en moraga y piñones). Como pescados, el ‘Lomo de balacao y oro líquido’ (confitado en AOVE, lingote de patata, salmorejo de naranja y aceituna negra), la ‘Lubina asada’ (con su piel crujiente, crema de boniato asado a la canela y cous-cous de coliflor) o el ‘Esturión de Ríofrio’ (confitado, con toques cítricos, cremoso de ajo y cereza). De carnes, la ‘Paletilla de cordero lechal’ (deshuesada, cocinada a baja temperatura con reducción de sus jugos, crumble andalusí y yogourt cítrico) o la ‘Presa ibérica’ (cocinada a baja temperatura en manteca colorá con parmentier de cilandro). Y de postres, entre otros, las ‘Lágrimas de Boabdil’ (crujientes capas de almendra caramelizada y frambuesa).

 

     2–Carta de la Terraza Panorámica. Ofrece una oferta divertida, como el ‘Surtido clásico de tapas Palace’ (Pincho de pavia de bacalao, Micuit de pato sobre tosta de pan de pasas y salsa de mostaza o el Solomillo de ternera y cebolla caramelizada) o el ‘Surtido de tapas arraigo de la Alhambra’ (Pincho moruno de cordero con su cous-cous, salmorejo de cereza con esturión de Riofrío confitado, Chips de patatas cítricas con boquerones en salazón…). Pero también propuestas internacionales que van del ‘Ceviche clásico peruano de lubina’ a las ‘Gyozas de pollo y verduritas’, el ‘Pan bao japonés de panceta a baja temperatura’ o la ‘Hamburguesa vegetariana nazarí’ (con berenjena, garbanzos y tofu con toque de curry y cilandro’).

 

3–El Room Service. Para degustar en la intimidad de la propia habitación palaciega –de 11:00 a 23:00 h–, ofrece también tentadoras propuestas como: ‘Quisquilla de Motril’ (con ceviche andaluz), ‘Gazpacho andaluz siglo XXI’ (con esponja de tomate, crujiente de cebolla y pepino osmotizado), ‘Huevo, patata, trufa y boletus’, ‘Ravioli’ (de boletus al ragut de la huerta)… además de pescados, carnes, hamburguesas y sandwiches.

 

Más información del hotel en su web: www.h-alhambrapalace.es