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TRES HABITACIONES, TRES OBRAS Y DOS HOTELES PARA CELEBRAR LA HISPANIDAD

El Hotel Ópera y el Hotel Meninas se suman el próximo 12 de octubre a ‘Somos Ñ Fest’ con una experiencia que combinará gastronomía, literatura y artes escénicas en el barrio de Palacio.

 

El próximo 12 de octubre, el Hotel Ópera y el Hotel Meninas se suman a la celebración del Día de la Hispanidad con una experiencia que llevará la cultura hispanoamericana al corazón del barrio de Palacio. En el marco de ‘Somos Ñ Fest’, el Hotel Ópera acogerá una recepción gastronómica antes de dar paso a una singular propuesta de microteatro en el Hotel Meninas, donde sus estancias se convertirán en escenarios vivos.

El próximo 12 de octubre, el Hotel Ópera y el Hotel Meninas convertirán el barrio de Palacio en un escenario para celebrar la cultura hispanoamericana con motivo de una nueva edición de ‘Somos Ñ Fest’. La iniciativa, impulsada por la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) en colaboración con la Comunidad de Madrid, llenará durante el mes de octubre distintos hoteles madrileños de propuestas culturales y gastronómicas con motivo del Día de la Hispanidad.

La propuesta del Hotel Ópera y el Hotel Meninas invita a descubrir una forma diferente de acercarse a la cultura y las artes escénicas. La experiencia comenzará en el Bar Inglés del Hotel Ópera, donde los asistentes serán recibidos con una copa y un canapé inspirado en la gastronomía hispanoamericana, dando el pistoletazo de salida a una jornada que tendrá como siguiente parada el cercano Hotel Meninas.

Será allí donde la propuesta se convierta en una experiencia teatral diferente. La Cava del Meninas se transformará en escenarios de microteatro, en los que los asistentes podrán disfrutar de tres obras vinculadas a la cultura y la literatura hispanoamericana. Para favorecer un formato cercano e íntimo, los participantes se distribuirán en grupos reducidos de un máximo de 15 personas, que irán descubriendo cada uno de estos singulares escenarios.

La iniciativa propone así sacar el teatro de sus espacios habituales para llevarlo al interior de un hotel, convirtiendo sus propias habitaciones en escenarios y creando una experiencia en la que hotelería, gastronomía y cultura se encuentran en pleno corazón del barrio de Palacio. Una manera diferente de celebrar el Día de la Hispanidad y de poner en valor la riqueza cultural del ámbito hispanoamericano a través de las artes escénicas.

La actividad, enmarcada en la programación de ‘Somos Ñ Fest’, tendrá lugar el próximo 12 de octubre, será gratuita y bajo inscripción previa. Las personas interesadas en participar pueden reservar su plaza a través del siguiente enlace: https://luma.com/z9h7hmfl

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Para más información y reservas:

https://www.hotelopera.com/

 

DONDE EL SILENCIO SE HACE DULCE… EL CONVENTO DE LA MADRE DE DIOS DE CORIA

 

 

En un ameno paseo por el imponente Casco Histórico de Coria, nos llevará por un magno legado de cultura y civilización. Definirlo es fácil: una verdadera foto fija que trasciende al paso del tiempo. El Convento de la Madre de Dios es uno de esos sitios, una mole de piedra y sosiego que la ciudad guarda casi en secreto desde 1260. Fundado por las franciscanas de la Tercera Orden Regular, el edificio actual —moldeado entre los siglos XIV y XVI— mantiene intacto su ADN: un refugio ajeno al ruido donde la fe y el trabajo van mano a mano.

La fachada no busca llamar la atención, te habla bajito. Sus muros de mampostería abren paso a ventanales vidriados y a una portada de corte gótico, coronada por la Madre de Dios con el Niño. Es la primera pista de que estás ante pura historia viva. En los laterales, las calles Moros y del Rey muestran la sobriedad del ladrillo y los vanos enrejados, tan disciplinados que hasta la piedra parece haber aprendido la paciencia del lugar.

El interior despliega una iglesia de planta rectangular bajo bóvedas de aristas y tres retablos barrocos del XVIII, solemnes y rotundos. Pero el gran golpe de efecto está en el claustro gótico-renacentista de aire mudéjar: columnas toscanas, planta trapezoidal, su pozo central y ese empedrado de río desgastado por siglos de pisadas. Completa el conjunto una pequeña colección pictórica con una tabla atribuida a Pedro Machuca, señal de que entre estos muros ha habido mucho más que rezos.

Y sin embargo, lo que ha hecho verdaderamente célebre a este convento llega directo al paladar. Tras un torno de madera —esa ventana giratoria que permite comprar sin ver ni ser vista— las monjas de clausura despachan, desde hace generaciones, un recetario que no se ha escrito en ningún libro, sino que se transmite de mano en mano, de hermana en hermana. Con almendra machacada en almirez, yema de huevo y obleas nacen los Corazones de San Francisco; con paciencia y azúcar, las Yemas de Santa Isabel y las Princesitas de Santa Ángela. Los mazapanes se moldean a mano en forma de dalias, narcisos, peras o bellotas, mientras que magdalenas, bizcochos y brazos de gitano completan un catálogo que huele a horno de leña y a Navidad, aunque en Coria pueda encontrarse durante todo el año. No hace falta ser creyente para entender lo que ocurre en la Madre de Dios: basta con probar una de sus yemas, cerrar los ojos, y descubrir que el silencio, después de todo, también tiene sabor.

 

 

 

 

 

 

Más información: https://turismocoria.es/turismo/

SEVILLA, EL OTOÑO QUE SE VIVE A PIE DE CALLE

La llegada de una de las estaciones más agradables del año invita a redescubrir la capital hispalense entre paseos por su casco histórico, atardeceres junto al Guadalquivir, patrimonio, cultura y una gastronomía que sabe especialmente bien cuando bajan las temperaturas.

 

 

Sevilla es una de esas ciudades que ofrece una cara ligeramente distinta en cada estación. Con la llegada del otoño, recupera el ritmo pausado de los paseos, las terrazas vuelven a convertirse en punto de encuentro y la luz dorada transforma sus plazas, jardines y monumentos en el escenario perfecto para una escapada. Una época del año en la que descubrir Sevilla a pie se convierte en un auténtico placer y en la que los Hoteles América Sevilla y Derby Sevilla ofrecen una ubicación privilegiada desde la que comenzar a explorarla.

Cuando el calor del verano comienza a quedar atrás, Sevilla invita a caminar sin prisa. El centro histórico se convierte en el punto de partida de un recorrido que puede comenzar en la Catedral de Santa María de la Sede y continuar hasta el Real Alcázar, dos de los grandes iconos de la ciudad y testigos de siglos de historia. Perderse después por las calles del barrio de Santa Cruz, descubrir pequeñas plazas y patios o acercarse hasta el Archivo de Indias permite conocer esa Sevilla monumental que convive con una ciudad plenamente viva.

El otoño también ofrece una nueva perspectiva de algunos de sus espacios más reconocibles. La Plaza de España y el Parque de María Luisa adquieren una atmósfera especial cuando la luz comienza a cambiar y los tonos verdes se mezclan con los primeros ocres del otoño. Es el momento perfecto para detenerse a contemplar sus rincones y continuar el paseo hacia otros puntos emblemáticos de la ciudad.

Y si hay un lugar donde disfrutar de la llegada del otoño, es el RíoGuadalquivir. Recorrer sus orillas al atardecer, contemplar cómo cambia la luz sobre la ciudad o cruzar hasta Triana para disfrutar de su ambiente son algunos de esos pequeños planes que permiten descubrir una Sevilla diferente.

La gastronomía es otro de los grandes motivos para visitar Sevilla durante esta época del año. Las tapas siguen siendo protagonistas, pero el descenso de las temperaturas invita también a descubrir otros platos más reconfortantes con  productos propios de la cocina andaluza.

Para vivir esta experiencia, el Hotel América Sevilla se presenta como una base perfecta para descubrir la ciudad. Situado en la céntrica Plaza del Duque de la Victoria, en pleno centro histórico, permite acceder cómodamente a pie a algunos de los principales atractivos de Sevilla. Sus 85 habitaciones, funcionales y confortables, ofrecen un espacio pensado para descansar después de una jornada recorriendo la capital hispalense.

Muy cerca, el Hotel Derby Sevilla combina también una ubicación estratégica con unas instalaciones pensadas para disfrutar de una escapada urbana. Situado en la misma Plaza del Duque de la Victoria, permite recorrer el centro monumental de Sevilla sin necesidad de realizar grandes desplazamientos. El hotel cuenta con habitaciones renovadas y espacios comunes de diseño actual, además de una terraza situada en la última planta, desde la que disfrutar de unas vistas privilegiadas de la ciudad.

Este otoño, Sevilla vuelve a ser una invitación a caminar, descubrir, saborear y dejarse sorprender. Una ciudad que, cuando el calor da paso a temperaturas más suaves y la luz se vuelve más dorada, ofrece otra manera de disfrutar de sus calles, su patrimonio, su gastronomía… y dos hoteles situados en pleno corazón de la ciudad desde los que convertir esa escapada otoñal en una experiencia para recordar.

 

 

 

Para más información:

https://www.hotelamericasevilla.com/

https://www.hotelderbysevilla.com/

 

PEÑA PRIETA SKY RACE, UN DESAFÍO DE ALTA MONTAÑA

Vega de Liébana se prepara para la II edición de este emocionante eventos, que tendrá lugar el 3 de octubre,  en el corazón de la Cordillera Cantábrica.

 

Alrededor de 250 participantes en tres modalidades se reunirán en Vega de Liébana, para la celebración el próximo 3 de octubre de la II Peña Prieta Sky Race. 36 kilómetros y 2.600 metros de desnivel positivo que alcanzará los 2.539 metros de altitud proponen una actividad diferente que combina deporte, alta montaña, patrimonio y sostenibilidad. Este evento cuanta con la colaboración de Gobierno de Cantabria, Fundación Camino Lebaniego, Grupo de acción Local de Liébana y el Ayuntamiento de Vega de Liébana.

El próximo 3 de octubre, se celebrará en el corazón de la Cordillera Cantábrica la II edición de la Peña Prieta Sky Race, una prueba de alta montaña sostenible y sin masificaciones, cuya prueba principal propone un recorrido circular de 36 kilómetros y 2.600 metros de desnivel positivo, diseñado para los amantes del skyrunning y la alta montaña. El trazado alcanza una altitud máxima de 2.539 metros y atraviesa algunos de los espacios más representativos del entorno.

Con salida y llegada en Vega de Liébana, esta prueba en tres modalidades: Peña Prieta Sky Race: 36 km y 2.600 metros de desnivel positivo, con una altitud máxima de 2.539 metros. Trail: 8 km y 560 metros de desnivel positivo. Marcha: 8 km y 560 metros de desnivel positivo.

El itinerario de la Sky Race parte de Vega de Liébana y se adentra en el Valle de Cereceda, para ascender posteriormente hacia los lagos de montaña y la emblemática Arista de Peña Prieta. Los lagos de montaña constituyen uno de los elementos paisajísticos más destacados del recorrido. Situados a gran altitud, ofrecen a los participantes un escenario de especial belleza. El paso por La Arista de Peña Prieta, uno de los puntos visualmente más impactantes del trazado, previo a afrontar el ascenso hasta la cumbre, situada a 2.539 metros sobre el nivel del mar. El trazado incorpora además el paso por senderos de peregrinación vinculados al Camino Vadiniense, aportando una dimensión histórica y cultural a una prueba marcada por el paisaje y el deporte.

Este evento cuanta con la colaboración de Gobierno de Cantabria, Fundación Camino Lebaniego, Grupo de acción Local de Liébana y el Ayuntamiento de Vega de Liébana.

La segunda edición de la Peña Prieta Sky Race quiere consolidar una propuesta en la que deporte, naturaleza, patrimonio, sostenibilidad y desarrollo local formen parte de una misma experiencia. El próximo 3 de octubre, Vega de Liébana será el punto de partida y llegada de una jornada que llevará a los participantes desde los senderos del Valle de Cereceda hasta los 2.539 metros de Peña Prieta, atravesando lagos de montaña, aristas y antiguos caminos de peregrinación. Una carrera concebida para disfrutar de la alta montaña y, al mismo tiempo, para poner en valor y respetar un territorio excepcional.

 

 

Más información:https://www.comarcadeliebana.com/

¡TRES PUEBLOS, DOS COMUNIDADES Y UNA SIERRA ENTERA PARA SABOREAR EN UN FIN DE SEMANA!

La Red de Pueblos Gastronómicos de España propone su cuarta ‘gastroruta’ que cruza Guadarrama de sur a norte para vivir y saborear Galapagar, El Espinar y Riaza

 

 

Hay escapadas, como esta, que se resuelven con una carretera y un puerto de montaña. Sales de Madrid un viernes por la tarde y dejas que la sierra vaya creciendo a tu alrededor: en apenas ciento cincuenta kilómetros habrás cruzado el Guadarrama de punta a punta, habrás pasado de la Comunidad de Madrid a la provincia de Segovia y habrás comido en tres mesas que no se parecen en nada y que, sin embargo, hablan el mismo idioma. Es la apuesta de la Red de Pueblos Gastronómicos de España: una ‘gastroruta’ de monte, piedra y horno de leña por tres villas que llevan siglos mirando a la misma cordillera. ¿Preparados? Pues vamos a conocer Galapagar, El Espinar y Riaza.

Punto de partida: Galapagar, Comunidad de Madrid.

A poco más de cuarenta kilómetros de Madrid, colgado en las estribaciones de la sierra, Galapagar es uno de esos pueblos que no han necesitado inventarse a sí mismos. Su casco antiguo conserva la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, levantada entre 1487 y 1513, y, a pocos metros, el rollo de justicia que Carlos V le concedió en 1525. Por el término cruzan todavía doscientos metros de calzada romana, y sobre el río resisten el puente árabe de la Alcanzorla y el que Juan de Herrera trazó para Felipe II.

Su cocina no tiene un sello que exhibir en ninguna etiqueta, pero sí dos despensas extraordinarias y la inteligencia de usarlas a la vez: el monte y Madrid. De ahí salen el boletus y el níscalo del otoño, la ternera IGP Sierra de Guadarrama, la caza documentada desde tiempos de Alfonso XI y la coruja que el río regala entre marzo y mayo. Los jueves, el cocido no se pide: se espera. Y en noviembre el Otoño Gastronómico llena de tapas un municipio que también celebra la cuchara en enero y el rabo de toro en mayo.

Cruzamos el puerto y entramos en Segovia: El Espinar (35 km desde Galapagar).

Basta coronar el puerto para que el paisaje cambie de bando. El Espinar despliega sus núcleos —la villa, San Rafael, La Estación y Los Ángeles— sobre una Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO, bajo el perfil de La Mujer Muerta y el Montón de Trigo. La Iglesia de San Eutropio preside el casco con un retablo que es puro Siglo de Oro, y los restos del Palacio del Esquileo recuerdan cuando la lana dictaba el ritmo de Castilla. Alrededor, el monte: el gabarrero, el camino del Arcipreste de Hita, la Cañada Real Soriana Occidental.

Aquí la gastronomía no entiende de ligerezas. Responde a una herencia de platos pensados para reconfortar el cuerpo tras una jornada de aire gélido: el cochinillo de piel crujiente, el cordero lechal cuya terneza denota la calidad de los pastos, el rabo de toro guisado con paciencia. Cuando la humedad despierta el sotobosque, el pinar entrega sus setas y el municipio se vuelve un hervidero de buscadores. Y el homenaje al oficio forestal se sirve en el plato durante las Jornadas de los Gabarreros. De postre, leche frita, arroz con leche y los bollos del Cristo.

Última parada en Riaza (115 km desde El Espinar).

A 1.190 metros, donde la meseta se doblega ante la Sierra de Ayllón, Riaza ostenta la declaración de Conjunto Histórico Artístico desde 1970. Todo empieza en su Plaza Mayor, un coso con alma: gradas de piedra, ochenta y dos columnas bajo los soportales y un Ayuntamiento del XVIII coronado por una torre de hierro forjado. Detrás, la iglesia de Nuestra Señora del Manto guarda un retablo del XVII y una Colección de Arte Sacro que sorprende a quien no la espera. Cerca, el hayedo de La Pedrosa y la estación de La Pinilla.

El aroma a leña quemada guía los pasos del viajero. En los asadores de Riaza, el cordero lechal —cocinado solo con agua y sal— se dora despacio en hornos centenarios, y la carne de ganaderías propias llega a la mesa en forma de chuletón a la brasa, con las célebres patatas de Riofrío. A ello se suman los productos de la matanza y los guisos de setas de la sierra. Y el broche: amarguillos, tortas de chicharrones y las tortas sobadas de Semana Santa, un tributo a la harina, la manteca y el cariño puesto al amasar.

Tres pueblos, dos comunidades y una misma cordillera de fondo. Galapagar, El Espinar y Riaza no son villas que simplemente se visiten. Conviene cruzarlas despacio, saborearlas con calma para así recordarlas por el gusto. La mesa está puesta en las tres. ¿Te vienes a sentarte?

www.pueblosgastronomicos.com

A UN PASO DE LAS ESTRELLAS EN VALL DE NÚRIA

Pack astronómico en Vall de Núria para los días 10, 24 y 31 de octubre. Inlcuye cena buffet en el restaurante del Hotel Vall de Núria, tren cremallera ida y vuelta y una actividad astronómica a cargo del Parque Astronómico de El Montsec.

 

 

El Hotel Vall de Núria invita a descubrir el cielo nocturno desde uno de los enclaves naturales más singulares de los Pirineos con una experiencia que combina naturaleza, gastronomía y astronomía. Los días 10, 24 y 31 de octubre, los visitantes podrán disfrutar de una cena buffet, viajar en el emblemático tren cremallera y descubrir los secretos del universo a través de una sesión de iniciación a la astronomía y una observación del firmamento con telescopio, en una propuesta pensada para disfrutar de las estrellas en plena naturaleza.

¿Os gustan las estrellas? ¿Disfrutáis de una experiencia al aire libre? ¿Sois de los que conectáis con la naturaleza? Si la respuesta a todas estas preguntas ha sido un si, tenemos un plan para vosotros.

El Hotel Vall de Núria os propone disfrutar de la naturaleza en su estado más puro, con un pack irresistible, con un coste de 54 euros para adultos y 40 euros para niños. Al caer la noche, los amantes de la astronomía tendrán la oportunidad de vivir una actividad única con la que descubrir la magia del firmamento.

Previamente, los participantes tendrán una sesión interior de conocimiento del cielo nocturno, donde aprenderán a identificar las constelaciones y las estrellas más destacadas.

Posteriormente, mediante observación con telescopio, se avistarán planetas, estrellas y objetos celestes más lejanos disfrutando de una fascinante aproximación al universo que nos rodea.

Esta propuesta disponible los días 10, 24 y 31 de octubre contará con una cena buffet en el restaurante del hotel, a las 20:00, desplazamiento en tren cremallera con horario libre de subida y bajada a las 23:00. Además de la actividad astronómica a cargo del Parque Astronómico de El Montsec, a las 21:00.

 

 

https://hotelvalldenuria.cat/