Archivo de la categoría: Noticias

MENORCA, RESERVA DE LA BIOSFERA: UN PARAÍSO PROTEGIDO POR TIERRA, MAR Y AIRE

 

 

Menorca respira a un ritmo distinto. Declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993 y ampliada en junio de 2019 hacia su entorno marino, la isla pasó de 71.191 a 514.485 hectáreas reconocidas, convirtiéndose en la reserva de biosfera con más superficie marina del Mediterráneo. Ese reconocimiento es el resultado de un compromiso sostenido con la conservación que hoy convierte a la isla en un paraíso protegido por tierra, mar y aire.

En tierra, el sur de la isla desvela unos cuarenta barrancos que refugian a más de doscientas especies, veintiséis de ellas exclusivas de Menorca. Allí anidan aves marinas y rapaces, mientras la erosión ha esculpido cuevas terrestres y submarinas. Las zonas húmedas y marismas del Parque Natural de s’Albufera des Grau, además Zona de Especial Protección para las Aves, acogen cormoranes y pardelas cenicientas. En islotes como Aire, Porros o Colom, la ausencia de asentamientos humanos ha permitido la supervivencia de la lagartija balear, Podarcis lilfordi, uno de los símbolos vivos de la isla. En los sistemas dunares crecen labiérnaga, lentisco, sabinas y azucenas de mar, mientras playas y calas de arena blanca esconden bajo sus aguas praderas de Posidonia oceánica, termómetro de la salud del litoral. Tierra adentro, pinares, encinares —siempre acompañados del madroño— y bosques de acebuche forman el paisaje interior, donde crece también el pino negral (Pinus pinaster), única población balear de esta especie fuera de la Península.

Bajo el mar, la reserva despliega su mayor extensión: 445.005 hectáreas, el 85% del total, articuladas en dos zonas núcleo, una franja de amortiguación y áreas de transición que incluyen los puertos de Maó y Ciutadella. Coralígeno y fondos rocosos con gorgonias conviven con bosques de Laminaria rodriguezzi y algas del género Cystoseira, además del maërl, de crecimiento extremadamente lento. Delfines mulares y listados, cachalotes y calderones recorren estas aguas, y el Canal de Menorca es, probablemente, la principal despensa de las aves marinas de todo el archipiélago balear.

Por aire, Menorca mira hacia arriba con la misma exigencia. En enero de 2019, la Fundación Starlight otorgó a la isla la doble certificación de Destino Turístico y Reserva Starlight, en reconocimiento a la calidad de su cielo nocturno y al compromiso insular contra la contaminación lumínica. Con este doble sello, Menorca se convirtió en el primer destino del Mediterráneo en lograrlo, sumándose a un grupo de apenas trece territorios en todo el mundo. La distinción obliga a preservar la oscuridad de zonas como Macarella o el tramo de costa entre Cavalleria y La Vall, santuarios para la observación de las estrellas.

Detrás de este equilibrio está el Consell Insular de Menorca, que apuesta por la sostenibilidad para que residentes y visitantes futuros puedan seguir disfrutando del mismo paisaje que hoy merece el reconocimiento de la UNESCO. Esa apuesta se traduce en gestos concretos: el Pla Territorial Insular ordena el crecimiento urbanístico para no degradar el paisaje tradicional, mientras campañas de erradicación de flora invasora protegen especies y hábitats amenazados. La investigación sobre el patrimonio arqueológico y natural profundiza en una riqueza que cada municipio traduce en su propia Agenda Local 21 y su Plan de Acción Ambiental. En el litoral, la limpieza manual de las playas y la regulación de su ocupación protegen los ecosistemas dunares y marinos que sostienen el turismo, mientras la separación de residuos —orgánicos, papel, vidrio, envases— reduce el impacto ambiental cotidiano. Todo ello alimenta un propósito mayor: convertir a Menorca en un laboratorio de sostenibilidad al aire libre, tarea que impulsa desde hace años el Observatorio Socioambiental de Menorca (OBSAM), encargado de analizar y divulgar la información más relevante de la reserva.

 

Más información: www.menorca.es

¿HASTA DÓNDE LLEGARÍAS POR UNA VISTA COMPLETA DEL VALLE DE NÚRIA?

Vuelve una de las carreras de montaña más emblemáticas de Cataluña, con tres modalidades y un recorrido que supera los 2.700 metros de altitud. Paquete especial para corredores: dos noches con media pensión y una cena especial previa a la carrera el sábado por la noche

 

 

En Vall de Núria, la montaña puede vivirse de dos formas: desde la calma de un valle rodeado de imponentes montañas o poniendo al límite sus cumbres. Los días 19 y 20 de septiembre se celebrará la XIX edición de una de las grandes citas del running de montaña: La Olla de Núria, una competición que cada año reúne a corredores dispuestos a enfrentarse a grandes desafíos entre paisajes espectaculares, con la recompensa de unos momentos de desconexión en el Hotel Vall de Núria.

Las zapatillas volverán a pisar las montañas del valle de Núria, en una cita ineludible para los amantes del running de montaña. Cada edición de la Olla de Núria invita a los participantes a dejar el asfalto atrás y adentrarse en senderos técnicos, bosques y collados de alta montaña, donde el paisaje se convierte en el mejor compañero de carrera.

El recorrido serpentea por los majestuosos paisajes del Pirineo catalán, con terrenos técnicos, pendientes pronunciadas y vistas que quitan el aliento, hasta coronar algunas de las cumbres más altas del Pirineo Oriental, como el Puigmal.

La Olla de Núria es una travesía cuyo trazado discurre, en un 72%, por encima de los 2.700 metros. Tres modalidades ponen a prueba a los corredores según su nivel y ambición: Les Valls de l’Olla, de 24 km; la Mitja Olla, de 13 km, y la Olla Vertical, de 4 km.

Esta cita es también la ocasión perfecta para alojarse a la altura de sus montañas. El Hotel Vall de Núria, al que únicamente se puede acceder en tren cremallera, se convierte en el refugio ideal para descansar tras recorrer los puntos más altos de las montañas que lo rodean.

Este hotel no solo ofrece habitaciones en las que descansar y espacios en los que relajarse, sino que también brinda a sus clientes una exquisita gastronomía km 0, con dos propuestas para elegir: El Restaurante y El Racó de la Vall, que convertirán cualquier comida en uno de los mejores momentos de la estancia.

Así, la Olla de Núria se convierte en una oportunidad única para descubrir el destino desde otra perspectiva: una escapada que combina la adrenalina de la alta montaña con la tranquilidad de dormir, comer y desconectar en el Hotel Vall de Núria, en pleno corazón del Pirineo.

¡DISFRUTA DEL FIN DE SEMANA DE LA CARRERA DE NURIA! Del 18 al 20 de septiembre de 2026.

Vive la experiencia como corredor. Para reservar, llama al 972 732 000. Paquete especial de dos noches con media pensión y una cena especial previa a la carrera el sábado por la noche.

 

 

https://hotelvalldenuria.cat/

DETRÁS DE LOS FOCOS, EL GRAN HOTEL LAKUA VUELVE A SER EL CORAZÓN DEL FESTVAL

El único hotel de cinco estrellas de la ciudad se prepara para la llegada del FesTVal, la gran cita del año para actores, presentadores y profesionales de la televisión española.

 

Durante unos días, Vitoria-Gasteiz se convierte en el mayor escaparate de la televisión en España. Un año más, la alfombra naranja del festival arrancará en el Gran Hotel Lakua, que del 7 al 12 de septiembre volverá a ser el anfitrión y punto de encuentro de celebridades y profesionales del sector.

Desde primera hora de la mañana, durante la semana del FesTVal, el ritmo del hotel cambia. Los desayunos acogen reencuentros improvisados entre compañeros de profesión que, por sus apretadas agendas, llevan meses sin coincidir. Los pasillos, mientras tanto, viven un ir y venir constante de profesionales que hablan por teléfono, cierran entrevistas y aprovechan al máximo cada minuto.

El hall funciona también como un escenario vivo, donde se suceden encuentros y conversaciones antes de que los protagonistas se dirijan a los distintos actos y desfilen por la alfombra naranja que el Gran Hotel Lakua despliega cada año.

Y es precisamente en esos momentos entre bambalinas donde este alojamiento adquiere un papel protagonista. Sus habitaciones, salones y espacios comunes acogen durante estos días a quienes hacen posible el certamen, con un entorno pensado para combinar el ritmo frenético de la televisión con la tranquilidad y el confort que exige una semana tan intensa.

Del 7 al 12 de septiembre, Vitoria-Gasteiz acogerá en el Palacio de Congresos Europa los estrenos de la nueva temporada de las principales cadenas y plataformas de televisión. El festival contará con la participación de RTVE, La Séptima, Mediaset España, Atresmedia, Movistar Plus+, EITB, AMC Networks y la Academia de TV, entre otras plataformas.

A su vez, César Benítez recibirá el premio Joan Ramón Mainat 2026, uno de los reconocimientos que se entregarán durante la gala de clausura, que se celebrará en la sala Gasteiz del Palacio de Congresos Europa.

Más allá de los nombres que cada año pasan por sus instalaciones, el vínculo entre el Gran Hotel Lakua y el FesTVal forma ya parte de la trayectoria del festival: una relación que, durante unos días, transforma el hotel en uno de los escenarios donde también se escribe la historia de la televisión española.

 

 

 

Más información y reservas: www.granhotelakua.com

Teléfono: 945 181 000

 

ES CARNATGE, UN TESORO QUE FORMENTERA GUARDA AL NORTE

Sin duda, es una de las localizaciones más pintorescas de la isla. Uno de esos rincones que te llevas contigo por siempre, porque parece que está diseñada para el silencio…

 

 

En la costa norte de la isla, la que los formenterenses llaman Tramuntana central, el paisaje renuncia casi por completo a la arena. Aquí no hubo playa que resistiera: las tormentas y la erosión se llevaron por delante los arenales, y lo que queda es un litoral largo, irregular y pedregoso, sin los acantilados que sí definen el este y el oeste de la isla, pero igual de expuesto al embate del mar. Bañarse, salvo en los días de calma absoluta, no es sencillo; hace falta buen calzado y ganas de improvisar, porque la orilla no lo pone fácil del todo. A cambio, quien se anima encuentra fondos transparentes que merece la pena explorar solo por curiosidad.

El nombre tampoco ayuda a hacerlo sonar acogedor. Es Carnatge significa, en desuso, carnario: el lugar donde se depositan los cadáveres. Alrededor de esa palabra ha crecido una leyenda tan repetida como difícil de desmentir del todo: que los naufragios eran frecuentes en este tramo de costa y que, antes de que existieran los faros, se encendían hogueras en las noches de temporal para atraer los barcos hacia las rocas. No eran piratas quienes se beneficiaban del naufragio, sino una población formenterense que sobrevivía, con frecuencia, a saqueos y malas cosechas; el barco encallado se convertía, sencillamente, en el único botín disponible.

Apenas dos kilómetros separan aquí la costa de Tramuntana de su opuesta, Migjorn. El camino que las une —arranca cerca del kilómetro 11 de la carretera, ya cercano al pequeño pueblo de pescadores de Es Caló de Sant Agustí— es asfaltado y tranquilo, flanqueado por casas aisladas, huertos familiares, rebaños domésticos e higueras apuntaladas sobre paredes de piedra seca. Tras una breve zona de bosque, desemboca en Es Arenals, una de las playas más frecuentadas de la isla, y no por casualidad: buen acceso, aguas poco profundas ideales para ir en familia y ese contraste que le da nombre, el turquesa de sus aguas cristalinas contra el blanco de su arena.

Pero quien busca otra cosa —soledad, espacio abierto, la posibilidad de tender la toalla sin nadie alrededor— la encontrará en la propia Costa des Carnatge, también conocida como Platja de Tramuntana: dos kilómetros de largo por apenas treinta metros de ancho, entre las puntas Prima y de sa Creu, con pequeñas ensenadas de arena entre las rocas donde practicar nudismo o nadar en aguas transparentes de fondo arenoso. Comparte tramo con playas como Es Picatxo, Es Quintalar, Racó des Cans, Cala d’en Baster o Punta de sa Palmera.

No hay señalización ni servicio alguno: hace falta agua, un picnic y algo de disposición para caminar por los senderos que nacen en la carretera, a unos cinco kilómetros de Sant Ferran de ses Roques. Quizá sea precisamente esa falta de cartel lo que mantiene baja su ocupación —y lo que la convierte, entre roca y arena, en una de las joyas silenciosas de la isla: la que se descubre por casualidad y a la que, después, se vuelve a propósito.

 

 

Más información: www.formentera.es

EL PLACER DE RECORRER HUELVA SOBRE DOS RUEDAS CON OCHO RUTAS DE MOTOTURISMO

 

 

 

La provincia de Huelva guarda una geografía que parece escrita para el motor. Sus más de 120 kilómetros de costa, entre dunas, pinares y marismas, conviven con la Sierra de Aracena y Picos de Aroche al norte, con el paisaje casi extraterrestre del río Tinto y con la inmensidad verde de Doñana. Entre unos y otros se extiende El Andévalo, de sierras suaves y pueblos blancos, y la Comarca del Condado, marcada por el viñedo y amparada por la Denominación de Origen Protegida Condado de Huelva. Sobre ese mapa, la Agencia Destino Huelva ha trazado ocho rutas en moto que permiten atravesar la provincia de punta a punta, combinando curvas, patrimonio y gastronomía en un mismo recorrido.

Ruta 1. Huelva – Aracena

268 km · Nivel 1-3

La primera ruta arranca en Huelva capital hacia San Juan del Puerto, bordea parte de la corona norte del Espacio Natural de Doñana hasta La Palma del Condado y enfila después rumbo norte, hacia el Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Es un itinerario de curvas sinuosas y paisajes cambiantes que atraviesa los principales enclaves mineros de la provincia antes de culminar en las localidades que sirven de cuna al mejor jamón del mundo.

Ruta 2. Aracena – Minas de Riotinto

201 km · Nivel 3-4

La segunda etapa parte con las vistas del Castillo de Aracena como telón de fondo y recorre carreteras trepidantes hacia las poblaciones de la sierra noreste de la provincia, para descender después hasta la Cuenca Minera. En ese tramo, los bosques verdes de la sierra van cediendo terreno a los tonos rojizos y ocres que los minerales han impreso en el paisaje. En Minas de Riotinto, la ruta invita a detenerse ante la impresionante mina y el Barrio Inglés.

Ruta 3. Minas de Riotinto – Mazagón

192 km · Nivel 3-1

La tercera ruta sube desde la Cuenca Minera de nuevo hacia la Sierra de Aracena y Picos de Aroche antes de trasladar al viajero hasta la costa. El recorrido atraviesa túneles de árboles por Alájar y Linares de la Sierra camino de Almonaster la Real, continúa por la comarca de El Andévalo, roza los vestigios históricos de Niebla y termina en Mazagón, a orillas del Atlántico y rodeada de la inmensidad de bosques que circundan Doñana.

Ruta 4. Mazagón – El Rocío

223 km · Nivel 2

La cuarta etapa parte de la costa entre plantaciones de fresas y frutos rojos a la altura de Palos de la Frontera y Moguer, y se adentra después en el corazón de la provincia en dirección al Andévalo, atravesando localidades como Calañas, Zalamea la Real o Valverde del Camino. El trayecto regresa por los pueblos de tradición vinícola del Condado y concluye en la aldea de El Rocío, en pleno Espacio Natural de Doñana.

Ruta 5. El Rocío – Ayamonte

151 km · Nivel 1

La quinta ruta es la más apacible del conjunto. Transcurre desde la aldea de El Rocío hasta Ayamonte, en la frontera con Portugal, bordeando la línea de costa que baña el litoral onubense. Por el camino aparecen los Lugares Colombinos —Palos de la Frontera, La Rábida o el Muelle de las Carabelas—, antes de discurrir por carreteras cómodas en las que se deja sentir la brisa suave y cálida del Atlántico.

Ruta 6. Ayamonte – Encinasola

186 km · Nivel 2

La sexta etapa toma el río Guadiana como guía para unir el sur con el norte de la provincia, con las poblaciones portuguesas siempre a la vista en la otra orilla. Las carreteras sinuosas conducen hasta Sanlúcar de Guadiana, fortaleza de resistencia en las antiguas luchas fronterizas, y sirven de preámbulo a la entrada en la Sierra Oeste, hasta alcanzar el punto más septentrional de la provincia de Huelva.

Ruta 7. Encinasola – Galaroza

236 km · Nivel 3

La séptima ruta despliega carreteras divertidas y sinuosas entre dehesas de encinas y campos de alcornoques, en un itinerario que recorre las tierras del jamón más famoso del mundo. Cumbres Mayores, Aracena, Cortegana, Jabugo, El Repilado o Almonaster van jalonando el trayecto, que suma a sus curvas espectaculares un legado histórico y monumental de primer orden.

Ruta 8. Galaroza – Huelva

224 km · Nivel 3-1

La octava y última etapa atraviesa la provincia de norte a sur, con un cambio constante de paisajes y colores hasta adentrarse en las tierras mineras de El Andévalo. Las carreteras, cómodas pese a exigir atención al piloto, permiten disfrutar del trayecto hasta completar el descenso final que devuelve al viajero a Huelva capital, cerrando así el círculo de las ocho rutas.

Un mapa para el Mototurismo

Ocho itinerarios que suman más de 1600 kms y permiten descubrir la provincia de Huelva ruteando en moto: playas, sierra, minas, marismas y viñedos enlazados por carreteras pensadas para el disfrute del pilotaje. Un mapa que la Agencia Destino Huelva pone a disposición de quienes disfrutan del Mototurismo con la certeza de que, en cada curva, además de paisajes les espera patrimonio e historia.

 

 

 

 

Más información: www.turismohuelva.org

DE CAMINO A SANTIAGO PASANDO POR EL HOTEL ÓPERA

Madrid también forma parte del Camino de Santiago. En pleno centro, una discreta placa situada en la fachada del Hotel Ópera recuerda el inicio de la ruta jacobea hacia Compostela.

 

 

La primera etapa del Camino de Santiago desde Madrid comienza en la emblemática Iglesia de Santiago y San Juan Bautista, situada en la plaza de Santiago. Desde este punto, los peregrinos avanzan hacia el Palacio Real y a pocos metros encuentran una señal que suele pasar desapercibida: una placa de cerámica situada en la fachada del Hotel Ópera que indica esta ruta. Un pequeño detalle que recuerda el vínculo de este establecimiento, con más de seis décadas de historia, con uno de los recorridos más importantes.

Aunque muchos madrileños y visitantes desconocen que existe un Camino de Santiago que parte desde la capital, este recorrido cuenta con varias etapas que conectan la ciudad con la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela. Por eso, no es extraño encontrar por Madrid diferentes placas y flechas que sirven como referencia para marcar la ruta que atraviesa la ciudad rumbo al norte del país.

Entre estas señales destaca la situada en la facha del Hotel Ópera, un detalle en cerámica que suele pasar desapercibido junto a la puerta de entrada. Su presencia recuerda que el Camino de Santiago no comienza únicamente en Roncesvalles, Sarria o León, sino que también los peregrinos pueden comenzar desde la Iglesia de Santiago y San Juan Bautista, en Madrid muy próxima al Hotel Ópera.

El Hotel Ópera ubicado en uno de los enclaves más singulares de la capital, en pleno barrio de Palacio, se ha convertido tras más de seis décadas en un símbolo de la ciudad. Es por eso que quienes deciden alojarse en él cuentan con un sinfín de servicios como una amplia gama de servicios de restauración y terraza, una sauna finlandesa para relajarse tras una jornada recorriendo la ciudad, o una sesión de ejercicio en su minigimnasio con vistas al skyline madrileño.

Esta placa de cerámica artesana invita a detenerse unos segundos, mirar alrededor y entender que el viaje hacia Santiago empieza mucho antes de abandonar Madrid.

Para más información y reservas:

https://www.hotelopera.com/