Archivo de la categoría: Cultura

EL CORAZÓN DEL CANCIONERO CELEBRA SU VII EDICIÓN CON UNA PROGRAMACIÓN QUE FUSIONA MÚSICA ANTIGUA, TEATRO Y POESÍA

Baena acoge del 18 de junio al 5 de julio un ciclo cultural de referencia en torno al Cancionero de Baena, uno de los grandes tesoros de la lírica medieval hispánica

 

 

Cada verano, en torno al legado del Cancionero de Baena —compilación de poesía lírica del siglo XV considerada uno de los documentos fundacionales de la literatura en castellano—, la localidad cordobesa se convierte en escenario de uno de los ciclos de música antigua más singulares de Andalucía. Del 18 de junio al 5 de julio, la VII edición del programa Corazón del Cancionero despliega una programación que combina conciertos, formación especializada, dramaturgias y poesía en vivo, con la Casa de la Tercia como epicentro artístico.

Un programa construido entre la Edad Media y el presente

La edición de este año articula un diálogo franco entre el repertorio bajomedieval y las expresiones contemporáneas. La columna vertebral del festival son los Cursos de Música Antigua (2 a 5 de julio), en los que docentes de proyección internacional abordan disciplinas de difícil acceso fuera de los grandes centros especializados: cuerda pulsada, viola da gamba, flauta de pico y canto histórico. Una oportunidad de formación excepcional que sitúa a Baena en el circuito de los destinos académicos de referencia para músicos y melómanos.

La ponencia de Clara BejaranoSonidos de la corte de Carlos V en Andalucía: tras la estela del Cancionero de Baena— completa la vertiente académica con una conferencia que traza la estela musical de uno de los períodos más fértiles de la historia hispánica.

Las noches de la Casa de la Tercia

El grueso de la programación de conciertos se desarrolla en la Casa de la Tercia, un espacio cuya arquitectura añade una capa de significado a cada actuación. El 27 de junio, el grupo Sine Nomine presenta El caos y la melancolía, un programa que compartirá escenario con los poetas locales Antonio Rodríguez Navas y Ángela Ortiz Párraga en una de esas veladas en las que la música y la palabra se sostienen mutuamente. El 30 de junio, el festival abre su marco cronológico con un concierto de rap coordinado por Alfredo García Picasso —una de las apuestas más arriesgadas y estimulantes de esta edición—, que demuestra la vigencia del impulso lírico que dio forma al Cancionero.

Los días 2 y 3 de julio, la Escuela Municipal de Teatro de Baena interpreta Gozos, cuitas y enojos del Cancionero de Baena, de Juan Naveros, bajo la dirección de Cristóbal Pérez, en una doble función que sirve de preludio a las actuaciones de Dura Sorte y del reconocido Eduardo Paniagua, dos de las formaciones más sólidas del panorama ibérico de música medieval. El día 4, el grupo Todos los Tonos y Ayres presenta Hijas de la seda, programa que continúa la exploración del repertorio cortesano de raíz hispánica.

La clausura, el 5 de julio en la Casa de la Cultura, reunirá a alumnado y profesorado de los cursos de música antigua en un concierto final que funciona, también, como celebración colectiva del conocimiento compartido.

La celebración de esta séptima edición no es solo un hito para el municipio: es la consolidación de un modelo de turismo cultural que pone en valor un patrimonio literario e histórico excepcional sin sacrificar la calidad artística ni la profundidad del discurso. El visitante que se acerca a Baena durante estas semanas no encuentra una recreación ni un espectáculo de consumo fácil. Encuentra un festival que trabaja con rigor, en espacios cargados de historia, con intérpretes que conocen el repertorio desde dentro.

El Corazón del Cancionero es, en suma, una razón de peso para visitar Baena en verano.

 

Más información enhttps://baenaturismo.com/  www.baena.es

¿SABÍAS QUE MAHÓN CUENTA CON EL TEATRO DE ÓPERA MÁS ANTIGUO DE ESPAÑA?

 

 

 

Construido en 1829 sobre los restos de la vieja cerca medieval, el Teatro Principal de Menorca adelanta en casi dos décadas al Liceo de Barcelona y en más de veinte años al Teatro Real de Madrid. Dos siglos de ópera en una isla que aprendió a amar la lírica italiana antes de que la mayoría de España supiera lo que era.

 

Hay algo que descoloca al viajero cuando lo encuentra por primera vez. No por su tamaño, que es considerable, sino por lo que representa en el lugar donde está. Mahón, capital de Menorca, es una ciudad pequeña y discreta, de calles estrechas que bajan hacia uno de los puertos naturales más extensos del Mediterráneo. Y, sin embargo, escondido entre esa trama urbana densa y algo laberíntica, se alza un teatro de ópera que supera en antigüedad a cualquier otro de España. El Teatro Principal de Mahón se construyó en 1829, y eso lo sitúa por delante del Liceo de Barcelona, inaugurado en 1847, y del Teatro Real de Madrid, que abrió sus puertas en 1850. No es un dato menor. Es una curiosidad histórica que solo se explica si se entiende lo que fue Menorca durante el siglo XVIII.

Antes de entrar, el visitante se topa con Talía. Una figura femenina de bronce, de tres metros de altura y líneas clásicas, algo andrógina, instalada sobre un pedestal en el punto donde la fachada antigua da paso a la prolongación de nueva creación. La musa de la comedia, elegida como emblema del teatro, es obra del escultor menorquín Maties Quetglas y fue inaugurada en 2001, con motivo de la gran rehabilitación integral del edificio. Es una figura reciente, pero el gesto es antiguo: la de un teatro que lleva dos siglos anunciándose a sí mismo como templo de las artes escénicas.

Para entender por qué en una isla de algo más de cien mil habitantes existe el teatro de ópera más antiguo de España, hay que remontarse un siglo antes de su construcción. Durante el siglo XVIII, Menorca cambió varias veces de soberanía: pasó por tres períodos de dominio británico, una ocupación francesa y años de reincorporación a la Corona española. Ese vaivén, que habría podido resultar devastador para cualquier comunidad, forjó en la isla una identidad peculiar y una apertura al mundo muy poco frecuente en la España de la época.

La presencia británica favoreció la actividad económica y la producción cultural. Fue decisiva la libertad de comercio que introdujeron los ingleses y el respeto a las leyes, las instituciones y la cultura propias del pueblo menorquín. El puerto de Mahón, uno de los mejores del Mediterráneo, se convirtió en punto de encuentro de mercaderes, marinos y artistas de toda Europa. La efervescencia comercial del puerto atrajo a mercaderes y navieras británicos, griegos e italianos. Con ellos llegó, entre otras cosas, la ópera.

A principios del siglo XIX, cuando la isla había vuelto definitivamente a manos españolas, esa afición no había decaído. Todo lo contrario. Había un teatro en funcionamiento, pero se había quedado pequeño. Las nuevas óperas que llegaban desde Italia reclamaban un espacio a la altura. Fue entonces cuando entró en escena Giovanni Palagi.

Palagi era un empresario de ópera italiano afincado en Mahón, que diseñó e impulsó el proyecto de un nuevo teatro al estilo de los italianos, sobre los restos de la muralla medieval que rodeaba la ciudad. No se trató de un capricho arquitectónico, sino de una decisión funcional con ambición artística. La obra fue realizada por los maestros Alfons Hernández y Josep y Pere Pons, bajo la dirección del propio Palagi, mientras que la decoración escénica corrió a cargo del artista ciudadelano Andreu Galbis.

El 15 de diciembre de 1829, el teatro abría sus puertas. El diseño de teatro clásico italiano en forma de herradura es un factor determinante para disfrutar de una de las mejores acústicas de toda Europa. La sala, con capacidad para cerca de mil espectadores, quedaba rodeada de arcos que sustentaban tres pisos de palcos más el gallinero. No era el teatro de una ciudad provinciana que imitaba lo que hacían en otro lugar. Era un teatro construido por y para una comunidad que llevaba décadas consumiendo ópera con la misma naturalidad con que consumía el pan.

A lo largo del siglo XIX, el edificio fue creciendo y mejorando. Se amplió con la adquisición de inmuebles vecinos, se reformó su fachada neoclásica y, en 1894, se dotó de alumbrado eléctrico, una modernización notable para la época. Pero quizás lo más extraordinario del Principal no sea su arquitectura, sino lo que conserva en su interior.

El teatro tiene dos telones de boca históricos, algo que sus responsables califican como absolutamente insólito en el panorama español. El conocido como «el de las cortinas verdes» fue encargado al pintor y escenógrafo menorquín Francesc Pons i Alzina con motivo de la visita de la reina Isabel II a Menorca en 1860; representa a la España coronada de laurel, entre columnas que forman sus armas. Para tan ilustre visita se escenificaron nada menos que Il Trovatore e I Lombardi de Verdi. El segundo telón, llamado «el de las cortinas rojas», también obra de Pons i Alzina y datado en 1871, representa tres figuras femeninas que encarnan la comedia, la tragedia y la danza. Ambas piezas fueron restauradas para la rehabilitación de 2001.

Hay también un bambalinón, esa pieza que en los teatros clásicos reduce el espacio de embocadura del escenario. El del Principal está decorado con el escudo de armas de la ciudad de Maó y unos medallones pintados con bustos idealizados de personajes relacionados con la música y el teatro, atribuidos al escenógrafo italiano Gaetano Labó, que pasó la temporada de 1854-1855 en Mahón. Cada detalle de este edificio habla de una comunidad que se tomaba la lírica en serio, que llamaba a artistas europeos y que los recibía como si tal cosa.

La gran rehabilitación y el teatro del siglo XXI

A finales del siglo XX, el Principal necesitaba una intervención a fondo. Las obras duraron casi cinco años y concluyeron en 2001, coincidiendo con el 175 aniversario del teatro. La reforma devolvió al teatro su esplendor original y lo modernizó con los elementos propios de un coliseo del siglo XXI, añadiendo nuevas tecnologías e infraestructuras para acoger espectáculos más allá de la ópera y los conciertos. La capacidad quedó fijada en 837 localidades, algo inferior a la original por las exigencias de seguridad modernas.

El teatro es gestionado por la Fundación del Teatro Principal de Mahón, fundación municipal de la que el Ayuntamiento de Mahón es patrono, junto con el Consell Insular. Cada año, la Semana de la Ópera convoca en Mahón a cantantes de primer nivel internacional. La tradición no se ha roto. Una isla que aprendió a amar la ópera cuando buena parte de Europa todavía la ignoraba sigue llenando su teatro dos siglos después.

Cuando uno sale del Principal, con el eco de la sala aún en la cabeza, comprende que ese edificio no es solo un hito de la arquitectura teatral española. Es el testimonio de algo más esquivo y más valioso: una pequeña comunidad isleña que, gracias a su historia excepcional y a la visión de un empresario italiano, construyó antes que nadie en España el lugar exacto que necesitaba para sentarse, escuchar y emocionarse. No hay mejor definición de lo que debería ser un teatro.

 

Más información: www.menorca.es

BAENA CELEBRA EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS 2026

Durante los días 23 y 24 de mayo, el Museo del Olivar y el Aceite y el Museo Histórico celebrarán jornadas de puertas abiertas.

 

 

Con motivo del Día Internacional de los Museos, bajo el lema “Museos uniendo un mundo dividido”, Baena ha preparado una semana de actividades que se desarrollarán del 19 al 24 de mayo de 2026, con el objetivo de acercar el patrimonio de la ciudad a todos los públicos.

 

El jueves 21 de mayo concentra una programación especialmente intensa. A las 11:00 h, el Museo del Olivar y el Aceite recibirá a participantes del programa Futuro Singular de Córdoba con una visita guiada bajo el título Museos que unen: la cultura del olivar. Por su parte, el Museo Histórico organiza ese mismo día a las 19:00 h una visita guiada abierta al público, a la que seguirá a las 20:00 h una conferencia a cargo de don José Antonio Morena López, director del Museo Histórico Municipal, titulada “Baena en la Segunda Guerra Civil Romana: Julio César contra los hijos de Pompeyo”. Las inscripciones pueden realizarse en el Museo Histórico llamando al 647 57 23 90, ya que las plazas son limitadas.

El viernes 22 de mayo el Museo Histórico acoge el taller Descubriendo la Digitalización, de 10:30 a 12:00 h, pensado para personas de la tercera edad. Los asistentes podrán familiarizarse con las herramientas digitales instaladas en el museo, como códigos QR, pantallas interactivas y audios informativos. Las inscripciones se realizan igualmente en el Museo Histórico (647 57 23 90), con plazas limitadas.

La semana concluye el fin de semana del 23 y 24 de mayo con una jornada de puertas abiertas en ambos museos, el Museo del Olivar y el Aceite y el Museo Histórico. El sábado podrán visitarse de 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 19:00 h, mientras que el domingo el horario será de 10:00 a 14:00 h.

En definitiva, la programación del 19 al 24 de mayo ofrece una magnífica oportunidad para descubrir y disfrutar del rico patrimonio de Baena. Estas iniciativas buscan acercar la historia y la cultura local a todos los públicos, desde los más jóvenes hasta las personas mayores, de forma dinámica y participativa. Una celebración que no solo promueve el valor de los museos, sino que también fortalece el vínculo de la comunidad con su legado histórico.

 

 

 

Más información en: https://baenaturismo.com/

www.baena.es

 

 

 

 

SALAMANCA VIAJARÁ AL SIGLO XVI CON EL MERCADO COLOMBINO DEL V CENTENARIO DE LA ESCUELA DE SALAMANCA

La Vaguada de la Palma acogerá del 11 al 14 de junio un gran mercado temático con 150 puestos, animación continua, espectáculos, actividades familiares y recreaciones históricas inspiradas en la época de Francisco de Vitoria.

 

 

Salamanca volverá a mirar a una de las etapas más influyentes de su historia con la celebración del Mercado Colombino – V Centenario de la Escuela de Salamanca, un gran evento temático que tendrá lugar del 11 al 14 de junio en la Vaguada de la Palma, coincidiendo con las fiestas de San Juan de Sahagún.

Organizado por Musical Sport y con la colaboración del Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, el mercado ofrecerá durante cuatro jornadas una inmersión en la Salamanca del siglo XVI, tomando como referencia la época de Francisco de Vitoria y el nacimiento de la Escuela de Salamanca, uno de los movimientos intelectuales más importantes de la historia europea.

“El V Centenario de la Escuela de Salamanca merece una celebración abierta a la ciudad, capaz de unir historia, cultura y convivencia en un mismo espacio.”

El evento abrirá sus puertas en horario de 11:00 a 15:00 horas y de 17:00 a 23:00 horas, reuniendo un total de 150 puestos de artesanía, alimentación, restauración y productos tradicionales, además de una cuidada ambientación inspirada en la época.

A lo largo de todo el recinto, visitantes y turistas podrán disfrutar de animación continua con música en directo, teatro de calle, personajes históricos, espectáculos de fuego, actividades infantiles y propuestas participativas para todas las edades.

La programación contará con compañías especializadas de amplia trayectoria nacional e internacional como Kamaru Teatro, Saltinpunqui, Bambolea, Upsala o Kabayla Zíngary, encargadas de llenar las calles del mercado de vida, color y espectáculo durante los cuatro días de celebración.

Uno de los momentos más destacados será el pregón inaugural, protagonizado por personajes históricos vinculados a la Escuela de Salamanca como Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Francisco Suárez o Tomás de Mercado, quienes cobrarán vida a través de distintas acciones teatrales y recreaciones pensadas para acercar al público el legado cultural y filosófico de la época.

El evento también dispondrá de Punto Violeta, concursos para todas las edades y diferentes espacios orientados a la convivencia familiar y la participación ciudadana.

Otra de las grandes atracciones será la colaboración con Los Tercios de Salamanca, que instalarán un campamento histórico en una zona de la Vaguada de la Palma, desarrollando actividades de recreación y divulgación dirigidas al público asistente.

“Más que un mercado histórico, será una experiencia cultural y sensorial que llenará la ciudad de música, teatro, historia y tradición.”

Con esta propuesta, Salamanca sumará un nuevo atractivo cultural y turístico dentro de sus fiestas patronales, combinando historia, ocio, artesanía y espectáculos en un entorno emblemático de la ciudad.

 

Más información: https://www.facebook.com/musicalsporteventos

ALCALÁ DE HENARES SERÁ ESTE VERANO EL ESCENARIO DEL SIGLO DE ORO

El Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro de la Comunidad de Madrid, ‘Clásicos en Alcalá’ celebrará su 25 aniversario con un programa completo de actividades como teatro, música, danza y experiencia culturales únicas muchas de ellas al aire libre en calles, plazas, patios históricos y espacios monumentales de la ciudad.

Alcalá de Henares se prepara para vivir un verano único con la celebración de la XXV edición del Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro: ‘Clásicos en Alcalá’. Esta cita tendrá lugar del 12 al 5 de julio convirtiendo la ciudad en el epicentro de la cultura. Este año, el festival cumple 25 años rindiendo homenaje a grandes artistas del panorama artístico y, coincidiendo con esta ocasión, los visitantes podrán disfrutar de 75 propuestas artísticas procedentes de 16 países.

Del 12 de junio al 5 de julio, Alcalá de Henares volverá a transformarse en uno de los destinos culturales imprescindibles del verano con la celebración de la XXV edición del Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro. Clásicos en Alcalá.

Coincidiendo con su 25 aniversario, el festival reunirá cerca de 75 propuestas artísticas, más de 25 estrenos de 58 compañías procedentes de 16 países. La ciudad complutense se convertirá en un referente internacional para aquellos visitantes que busquen disfrutar de la gastronomía, la cultura y el patrimonio, a menos de una hora de Madrid.

Bajo el lema “Celebra los Clásicos”, durante cuatro semanas las calles, plazas, patios históricos y espacios monumentales de la ciudad se convertirán en escenarios al aire libre en un entorno único declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

La programación de esta edición contará con figuras destacadas como Silvia Marsó, Secún de la Rosa, Rafael Álvarez El Brujo, Paloma San Basilio, Joaquín Notario o Chevy Muraday, entre muchos otros.

Entre los grandes atractivos figuran estrenos absolutos como Los locos de Valencia, Nascencia o El lindo don Diego, además de nuevas versiones de clásicos de Lope de Vega, Calderón, Cervantes o Sor Juana Inés de la Cruz.

El festival también apostará por propuestas internacionales llegadas de Argentina, México, Perú, Colombia, Portugal o Estados Unidos, reforzando el carácter hispanoamericano del evento.

“Clásicos en Alcalá” se ha convertido en una excusa perfecta para descubrir la ciudad en verano. Además de la programación cultural, los viajeros podrán disfrutar de terrazas históricas, gastronomía castellana y una intensa vida cultural.

 

Más información:

https://www.turismoalcala.es/

https://www.clasicosenalcala.net/2026/

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE CORIA, VEINTE SIGLOS DE HISTORIA CONDESADA EN SUS MUROS DE GRANITO

Este majestuoso templo esconde una de las reliquias más importantes de la fe cristiana: El Sagrado Mantel de la Última Cena

 

 

Por el sur de Coria, donde la Muralla romana fijó hace dos milenios el límite de la ciudad, se levanta una mole de granito que reorganiza el paisaje a su alrededor.  La Catedral de Santa María de la Asunción se ve desde lejos y no da lugar a dudas.  Las calles de esta ciudad episcopal de la provincia de Cáceres, estrechas y antiguas, parecen llevarte hasta ella casi sin que te des cuenta, como si la ciudad hubiera sido diseñada para eso. Y en cierto modo, así fue.

Lo primero que golpea al viajero es la escala.  No la ornamentación de otros templos españoles más conocidos, sino algo más austero y, por eso mismo, más difícil de ignorar: la solidez granítica de sus muros, la manera en que la fábrica parece haber crecido sola a lo largo del tiempo, desde finales del siglo XV hasta mediados del XVIII.  Casi trescientos años de construcción.  Varias generaciones de canteros y obispos que pusieron la primera piedra de algo que no iban a ver terminado.

Esa historia larga es, paradójicamente, lo que hace al templo tan singular.  El gótico tardío convive con el plateresco, y los dos aceptan sin demasiado drama los añadidos barrocos que llegaron después.  Los estilos se superponen, sí, pero no como un error: como un registro fiel de lo que fue pasando.

Pero la historia de este lugar empieza mucho antes.  Bajo la Catedral actual hay capas: una basílica visigoda de una diócesis que algunos historiadores sitúan ya en los siglos II o III; una mezquita que tomó el relevo durante la ocupación musulmana; y una catedral románica levantada entre los siglos XIII y XIV de la que apenas queda rastro, salvo una carta del Cabildo de 1498 donde los canónigos la describían, con franqueza notable, como demasiado vieja, baja y pequeña para albergar a la mitad de los fieles.  Había que construir algo nuevo. Y así empezó todo.

Franquear el umbral de Santa María de la Asunción es entrar en un espacio que impone calma antes de que te dé tiempo a decidir si quieres tenerla.  La planta de salón, rectangular y con un crucero estrecho, genera una atmósfera de recogimiento que las grandes catedrales cruciformes no siempre consiguen.  Las bóvedas de crucería estrellada sobre el crucero son geometría pura, y funcionan.  La luz entra filtrada, medida. Los muros de granito absorben el ruido de fuera y lo que queda es silencio.  El tipo útil, no el incómodo.

Capillas, salas y dependencias se articulan alrededor del templo con esa lógica acumulativa de los edificios que han ido creciendo según lo pedía el momento.  Entre todas ellas destaca el claustro, ese espacio de transición que las catedrales españolas han convertido históricamente en algo más que un pasillo entre funciones.  En el de Coria, el paso de la luz a distintas horas del día convierte los arcos y los muros en algo que cambia sin moverse.  Es en este claustro donde se ubica el Museo de Arte Sacro, con siglos de orfebrería, escultura y documentación acumuladas por una Diócesis que ha conocido tiempos de esplendor y de olvido.

Antes de entrar al museo conviene detenerse en la torre campanario, levantada directamente junto a la puerta del Evangelio.  Es uno de esos lugares donde la continuidad histórica se hace física: piedras romanas bajo piedras medievales bajo piedras barrocas.  Todo junto, sin explicación ni cartel necesario.

Y llegamos al objeto que, para muchos visitantes, justifica por sí solo el viaje: el Sagrado Mantel de la Última Cena, custodiado en el Museo dentro de una arqueta barroca de plata, protegido por una bolsa de terciopelo rojo de Damasco tejido en seda.

El Mantel mide 4,42 metros de largo por 92 centímetros de ancho.  Es un lienzo de lino con sencillos adornos geométricos en índigo natural, de ese azul que resiste el tiempo mejor que casi todo lo demás.  Y según la tradición, estuvo sobre la mesa donde Cristo celebró la Pascua con sus apóstoles la noche del Jueves Santo.

Uno puede creerlo o no.  Puede acercarse desde la fe o desde la curiosidad histórica.  Pero algo en la antigüedad del objeto, en su fragilidad y su persistencia simultáneas, impone una pausa que no es del todo religiosa ni del todo laica.  Es el desconcierto de estar frente a algo que ha durado más de lo que debería.

La ciencia ha tomado nota, con cautela.  En 1960, los laboratorios del Museo de Ciencias Naturales de Madrid realizaron los primeros estudios sobre la pieza.  Más recientemente, el profesor John Jackson —director del Turín Shroud Center de Colorado y uno de los investigadores más rigurosos sobre la Sábana Santa— planteó una hipótesis que ha generado conversación: las dimensiones del Mantel de Coria y las del Sudario de Turín guardan una correspondencia que sugeriría que ambas piezas estuvieron sobre la misma mesa.  El Mantel de Coria sería el interior y el más íntimo dando asiento a la vajilla y los alimentos; la Sábana de Turín, el exterior y el usado de sudario de Cristo.

Durante siglos, los obispos de Coria mostraron el Mantel desde el llamado balcón de las Reliquias cada tres de mayo, festividad de la Santa Cruz.  Las aglomeraciones que generaba aquella ceremonia llegaron a ser tales que en 1791 las autoridades eclesiásticas decidieron suspenderla como acto público.  Y así, entre el silencio y el paso del tiempo, la reliquia fue quedándose en una penumbra que no le correspondía.

Hoy, la Catedral de Coria devuelve la reliquia a la luz.  Y el viajero que llega hasta aquí, tras recorrer las calles de esta ciudad episcopal, tras ver la seo crecer sobre la Muralla romana, tras dejarse atrapar por el silencio de las bóvedas estrelladas, se encuentra al final del recorrido ante un trozo de lino antiguo.  Que podría ser simplemente eso. O no. Llevan veinte siglos sin resolver la pregunta…

Sin embargo, tanto el Ayuntamiento de Coria como el Cabildo Catedralicio, pretenden recuperar de nuevo la tradición, como ya se hiciera desde antaño, al objeto de atraer el fervor de cientos de peregrinos creyentes, y también de escépticos, con la finalidad de que tanto la seo como la ciudad cauriense se conviertan nuevamente en epicentro de reclamo y punto de encuentro de devoción espiritual, cultural y de peregrinación dentro del turismo religioso mundial para todos aquellos que se acerquen hasta la milenaria, nobiliaria y episcopal Ciudad de Coria, con el fin de venerar el Sagrado Mantel de la Última Cena; sirviendo en esta ocasión, como anuncio o llamada, la exposición que albergará, de mayo a julio, el Museo Vida de Cristo de Fátima.

Más información: www.turismocoria.es